• 04/04/2025 15:07

IA y periodistas: ¿crónica de una muerte anunciada?

Los avances tecnológicos en manos de todos parecen jugar más en contra que a favor de los comunicadores profesionales.

Lo siguiente puede ser como aquel diagnóstico de enfermedad terminal que uno mismo quiere negarse. Desde principios de los 90, en las salas de prensa los periodistas vieron con asombro y temor la aparición de las primeras computadoras, con las cuales tuvieron que adaptarse para escribir noticias, reportajes, artículos; hacer locuciones, diseños, videos...

Por aquellos días, unos creían lejano que una máquina “inteligente” pudiese escribir un texto bajo rigores del periodismo; otros ni lo creían. Quién pensaría que llegaría, no solo ese día, sino también la era en que los aparatos inteligentes pueden hacer... todo: escribir, diseñar, generar locuciones de voces humanas a partir de un escrito, etc.

Hoy la información es instantánea, cada segundo, abrumadora, abundante; de fuentes profesionales y/o éticas, o no. En este contexto, surge una pregunta inevitable: ¿cuáles son los desafíos que enfrentan los periodistas y comunicadores sociales para evitar ser desplazados?

Los avances tecnológicos, en especial la aparición de aplicaciones digitales para la creación de contenidos, edición digital y publicación mediante inteligencia artificial, ahora en manos de todos, sin duda despliegan retos significativos, algunos conocidos, otros por conocer.

Seré directo, cualquier persona puede redactar, hacer locución artificial, editar, analizar información y generar material para medios de comunicación tradicionales o digitales, agencias publicitarias, relaciones públicas; incluso para docencia, presentaciones y demás. Por consiguiente, estas tareas pueden generar —y generan— emprendedores, incluidos usurpadores, porque no necesariamente serán egresados universitarios, conscientes —al menos del temor ético— de los efectos de la comunicación y desinformación en la población.

De allí que la situación empeora para los periodistas y comunicadores profesionales, más cuando sabemos que en los viejos medios, agencias, etc., se ha reducido personal en las diferentes áreas debido al impacto de las redes sociales y web informativas, muy rentables por ser atractivas para las pautas publicitarias.

Respaldo el emprendimiento, mas no la usurpación ni el intrusismo. Abogo por un debate imparcial del tema con la frase: “zapatero a su zapato”, no es cualquiera chamba. Es decir, los comunicadores deben seguir perfeccionándose, sí, siempre. Sin embargo, dicha competencia, ¿social?, ¿artificial?, presagia diferentes escenarios y debates académico-gremiales serios: ¿los dueños de medios convencionales o digitales preferirán al profesional en vez del chambeador/a?, ¿continuará la reducción de personal en los medios, pues una sola persona puede realizar múltiples tareas mediante las nuevas herramientas y la IA? ¿Seremos desplazados?, ¿qué tal un humanoide 24/7? ¿Lo ves lejos o no lo crees?

*El autor es periodista y docente superior
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