- 05/07/2024 00:00
El ordenamiento territorial y la promesa presidencial
La gran promesa del nuevo gobierno de la República de Panamá trajo a la mesa un proyecto denominado Tren Panamá – Chiriquí que cambiará la dinámica de todo un territorio. Sin embargo, ¿estamos preparados para este gran cambio? ¿Cómo está relacionado un tren de alta velocidad y el ordenamiento territorial?
En Panamá el paradigma de movilidad urbano cambió con la construcción del Metro de Panamá en el año 2014 donde se introduce la primera línea del metro, el cual conecta los diferentes municipios y corregimientos de la capital. Creando así un nuevo modelo de movilidad en el que las infraestructuras de transporte masivo transformando las características espacio temporales del territorio. No obstante, un tren de alta velocidad ya no solo cambiaría el área metropolitana, este afectaría el interior del país y su territorio, o al menos el centro de sus ciudades como lo conocemos hoy día, teniendo en cuenta su recorrido utópico, este partiría desde ciudad de Panamá hacia Chiriquí pasando por provincias como, Panamá Oeste, Coclé, Veraguas, y Herrera, donde existen algunos planes de ordenamiento territorial (OT) en vigencia en lugares como; el distrito de Santiago, en Veraguas, Ciudad de Panamá, y en fase de desarrollo (como en Arraiján, La Chorrera y Aguadulce). Ninguno de los mencionados anteriormente incluye este nuevo hito en la “movilidad territorial” que afecta a todo un país y su región.
Este nuevo megaproyecto pone al descubierto una nueva visión de cómo proyectaremos o “soñaremos” las nuevas centralidades urbanas ligadas a la red tren, donde en su proximidad deberán realizar mejoras de infraestructura vial, movilidad urbana, viviendas, espacio público, espacios institucionales, comerciales y políticas urbanas para el desarrollo sostenible del territorio.
En cuanto a su relación con el OT, la ciudad de Panamá y la elaboración de planes de ordenamiento territorial rigen bajo la Ley N°6 del 1 de febrero del 2006, la cual forja una base para el uso de herramientas para la planificación urbana y su desarrollo, donde se consideran en sí diferentes planes para la regulación del ordenamiento territorial en Panamá; planes nacionales, planes regionales, planes locales y planes parciales, en todo caso cada plan cuenta con características similares, pero su alcance es distinto, cuando hablamos de planeamiento urbano debemos analizar diferentes escalas, según argumenta la ley, la escala local que incluye corregimientos y municipios, la escala regional donde se interpreta como una escala provincial y a su vez la escala nacional la cual está ligada a todo el territorio nacional.
Este megaproyecto abarca todo el territorio nacional y debe ser de carácter de interés para los gobiernos locales y su población, teniendo una nueva visión para el desarrollo o actualización de sus planes de ordenamiento territorial, donde se deberán incluir nuevos sistemas urbanos e instrumentos de articulación territorial, infraestructura para la movilidad, infraestructura para servicios urbanos y muy importante la participación ciudadana como uno de sus pilares fundamentales tal como lo indica la Ley 6 del 2002.
La importancia de la participación ciudadana y los OT ponen en la mesa el futuro de la ciudades y cómo queremos habitar en ellas, a menudo estos planes se desarrollan con los consejos municipales y muy poca participación de la ciudadanía donde la clave radica en la colaboración e integración de todas las partes y sectores de la sociedad interesadas, un poco de voluntad, interés y buenas prácticas urbanas, nos llevarán a proyectar ciudades con una visión de desarrollo para el crecimiento económico, político y cultural de nuestro territorio.
Sería de gran oportunidad para todo el país establecer un hito en políticas urbanas donde se regularicen y desarrollen los OT en todo el país, de esta forma cada municipio pudiese desarrollar otros instrumentos de planificación para fortalecer y estandarizar las competencias del estado, desde esta perspectiva tendríamos un desarrollo equilibrado, sostenible y beneficioso en toda la región.