La línea 3 del Metro y la reconfiguración metropolitana del Oeste




- 05/04/2025 00:00
Con más del 75 % de ejecución, el proyecto de la línea 3 del Metro de Panamá avanza con pasos firmes hacia su materialización. Esta obra de infraestructura representa un hito en la ingeniería de transporte del país, no solo por la introducción de la nueva tecnología del monorriel al sistema tradicional del metro utilizado en la línea 1 y línea 2, sino también por la construcción de un primer túnel subterráneo bajo el Canal de Panamá, una intervención sin precedentes. La traza del proyecto se despliega principalmente sobre el distrito de Arraiján, en terrenos que alguna vez fueron contiguos a la antigua Zona del Canal, atravesando paisajes de densa vegetación tropical y laderas montañosas; convirtiéndose así en un corredor de movilidad metropolitana. El viaducto elevado serpentea entre las colinas, sostenido por columnas de hormigón que, en conjunto, configuran una infraestructura de escala monumental.
Escalas, conectividad e infraestructura: un paisaje urbano en transición
En paralelo al trazado del metro, se despliega una red vial moderna de múltiples carriles, intercambiadores viales y rotondas, lo que permite una articulación de contrastes entre el transporte público y la circulación vehicular. Hasta parece superpuesta la coexistencia de estos sistemas que compiten y responden a soluciones urgentes de movilidad desde diversos modos de transporte. Las estaciones, actualmente en fase de obra gris, muestran avances importantes en sus estructuras metálicas y soportes de concreto armado, anticipando su futura funcionalidad. Las estaciones, por su dimensión y ubicación, se imponen en el paisaje urbano y natural, generando una ruptura visual que redefine la escala del entorno. La verticalidad de las estructuras exige soluciones de movilidad interna —escaleras, ascensores y escaleras mecánicas— que garanticen el flujo eficiente y seguro de los pasajeros. Desde una perspectiva urbanística, la magnitud de las estaciones y del viaducto contrasta con la escala humana. La relación entre los cuerpos de los trabajadores y las estructuras de soporte evidencia la monumentalidad del proyecto. Este contraste también pone en relieve la importancia de humanizar los espacios de tránsito mediante el diseño urbano. Actualmente, los entornos inmediatos a las estaciones se perciben como espacios abiertos, expuestos, con escasa sombra y mobiliario urbano, lo que plantea desafíos para el confort climático y la experiencia peatonal. Una vez completado, será fundamental incorporar elementos de urbanismo y paisajismo, como arborización, zonas de espera sombreadas y senderos peatonales, que permitan convertir estos nodos de transporte en espacios habitables, seguros y amables para los usuarios.
Paisaje semirrural y estación metropolitana: tensiones de un crecimiento periférico fragmentado
Al aproximarse a Loma Cobá desde la futura estación Panamá Pacífico, el entorno transita hacia un paisaje semirrural con rasgos suburbanos dispersos. Predomina un tejido residencial de baja densidad, compuesto por viviendas unifamiliares de una planta, sin planificación reticular ni conectividad vial eficiente. Las calles, muchas sin pavimentar y carentes de infraestructura básica —como aceras, drenaje pluvial y mobiliario urbano— reflejan un crecimiento orgánico. En este contexto fragmentado, la estación del metro se proyecta como un nodo de transformación urbana, con capacidad para articular el territorio y mejorar la accesibilidad hacia los centros urbanos consolidados.
Oportunidades de conectividad y desarrollo urbano
La construcción de la línea 3 del Metro de Panamá parece responder, una vez más, a los efectos colaterales de una política de vivienda fallida, en gran parte impulsada por la Ley de Interés Preferencial. Esta legislación ha incentivado la expansión suburbana mediante la promoción de proyectos habitacionales periféricos de baja densidad, expulsando a las poblaciones de bajos y medianos ingresos hacia zonas cada vez más alejadas del centro urbano. Como resultado, la infraestructura pública —en este caso, una obra de gran escala como la línea 3— se convierte en una costosa herramienta de corrección, utilizada para conectar esos desarrollos dispersos y poco eficientes con el resto de la ciudad. A este panorama se suma la ausencia del Estado, que no ha ejercido su rol como promotor de vivienda pública de calidad, más allá de soluciones puntuales y estigmatizadas o el incentivo del reciclaje de la vivienda usada.
El potencial transformador de la línea 3 en la periferia oeste y las ciudades de Arraiján y La Chorrera
La nueva línea de metro, entonces, no solo funciona como facilitadora de la expansión suburbana, sino que también tiene el potencial de reconfigurar estos paisajes dominados por el automóvil hacia formas de desarrollo urbano más densas, compactas y sostenibles. Por otro lado, existe la necesidad urgente de transformar los actuales patrones de crecimiento y los estilos de vida suburbanos, que dependen del automóvil, como los sostenidos por incentivos financieros estatales dirigidos a la banca y al sector inmobiliario. Tampoco hay que ignorar la complejidad, diversidad y capacidad de adaptación de los entornos suburbanos, a medida que las infraestructuras urbanas se producen, se superponen y se reestructuran en las periferias metropolitanas y emergen nuevos paisajes suburbanos que no reproducen las lógicas funcionales ni las prácticas espaciales del centro histórico, ni responden fielmente al arquetipo del suburbio tradicional. Por tanto, es crucial repensar nuestra concepción de la infraestructura en contextos suburbanos dinámicos, así como nuestra forma de interpretar, estudiar y experimentar estas infraestructuras como parte integral del tejido urbano contemporáneo.
La línea 3 del Metro de Panamá plantea una oportunidad crucial para repensar el desarrollo urbano del área metropolitana oeste que va más allá de ser una mera solución de conectividad. Puede servir como un catalizador para una transformación urbana más sostenible y un paso hacia un área metropolitana más conectada y accesible.