A pesar de los esfuerzos del Gobierno Nacional para impulsar su agenda de trabajo, los panameños están cada vez más preocupados por la situación del país y la confianza en las autoridades continúa en descenso, una mala señal para recuperar la economía. La encuesta Vea Panamá de ‘La Decana’, elaborada por Prodigious Consulting, muestra que el 67,9% de los encuestados considera que la gestión del Ejecutivo no va por buen camino. Un hecho que merece la atención del presidente. Ciertamente, su administración enfrenta varias tormentas simultáneas: crisis en la Caja del Seguro Social, minería, migración, las arcas del Estado debilitadas, amenazas de Estados Unidos al Canal, asilo del expresidente Ricardo Martinelli. Frente a esos desafíos, no puede haber espacios para ignorar que el mensaje del gobierno no está teniendo el alcance necesario para este momento histórico, sumado a las dificultades evidentes que muestra la comunicación oficial. Los panameños demandan planes reales, con resultados tangibles y transparentes, en una nación que enfrenta graves problemas que impiden su desarrollo. Señor presidente, todavía es posible recuperar esa confianza, sin descartar algún cambio necesario en su equipo y la forma en que avanza su administración. Es el momento de la autocrítica y de un giro de timón, que solo debe ir en dirección del porvenir de nuestra nación.
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