Panamá confirma venta de puertos de CK Hutchison a pesar de presiones internacionales

La transacción estaba prevista a cerrar ayer, 2 de abril de 2025, pero fue suspendida por el Gobierno de China

El Gobierno de Panamá confirmó este jueves 3 de abril que la venta de los puertos panameños, Cristóbal y Balboa, entre CK Hutchison y BlackRock sí se va a dar, pese a las presiones que han generado los gobiernos de Estados Unidos y China.

Hemos estado en comunicación con las tres partes: los dos compradores y el vendedor y todo indica que eso va a avanzar. Cuando eso pase seremos informados porque esa decisión la tiene que aprobar Panamá, como dice el contrato y la Ley”, afirmó el presidente de la República, José Raúl Mulino, este jueve 3 de abril en su conferencia matutina.

No contamos con información documental, financiera y legal, porque eso no se ha cerrado, y uno no trabaja con borradores y menos con una operación de esta magnitud”, añadió.

Ante esta situación, el presidente panameño comentó que una vez que se cierre la venta las empresas tienen la obligación de anunciarlo porque son entidades públicas listadas en bolsas de distintos lugares.

“Es un hecho de relevancia y de importancia que tienen que anunciar. Mientras tanto, mi equipo legal esta viendo las distintas posibilidades una vez se acuerde y cierre la transacción”, comentó Mulino, ante los medios.

La transacción de los puertos panameños estaba prevista a cerrar este 2 de abril de 2025. Sin embargo, el pasado viernes, el regulador chino del mercado de valores abrió una investigación sobre el acuerdo “para proteger la competencia justa en el mercado y proteger el interés público”.

El pasado 4 de marzo, CK Hutchison, un conglomerado con sede en Hong Kong controlado por el multimillonario Li Ka-shing, anunció planes para vender 43 instalaciones portuarias en todo el mundo, incluidos puertos críticos como los del Canal de Panamá y cerca del Canal de Suez, por aproximadamente $22.800 millones.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, expresó este lunes que han tomado nota de los reportajes pertinentes. “La Administración Estatal de Regulación del Mercado expresó que ha tomado nota de esta transacción y procederá a su revisión conforme a la ley para proteger la competencia justa en el mercado y salvaguardar el interés público”, dijo.

Añadió que “una vez más, China siempre se opone firmemente al uso de la coerción económica y la intimidación para perjudicar los derechos e intereses legítimos de otros países”.

Estados Unidos reveló que está “al tanto” del descontento de China ante el acuerdo para que dos puertos del Canal de Panamá sean transferidos a un conglomerado, reportó EFE.

“Estamos al tanto de los comentarios de China. No es de extrañar que el PCCh (Partido Comunista de China) esté molesto con esta adquisición, que reducirá su control sobre el área del Canal de Panamá”, declaró la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, en una rueda de prensa.

La portavoz señaló que la administración de Donald Trump está “complacida” de que inversionistas estadounidenses adquieran una “participación mayoritaria” en la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicados en cada extremo del Canal.

El Gobierno panameño, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) están vigilando que la venta este “cumpliendo” todas las regulaciones y leyes del país.

Joaquín De Obarrio, presidente de la junta directiva de la Asociación Panameña de Derecho Marítimo (Apademar) y Rommel Troetsch, quien tiene más de 30 años de experiencia en el sector portuario, coincidieron en que en la controversia en medio de la venta se pone en el foco la relevancia que tienen los puertos ubicados en el Canal de Panamá.

“Precisamente porque se relaciona con todo el tema de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos de querer tener un control dentro de la Zona del Canal para erradicar, supuestamente, alguna presencia china, o sea, todo el tema está englobado y relacionado a esto y es lo que se discute actualmente”, dijo De Obarrio.

Tanto Troetsch como De Obarrio coincidieron en que toda esta situación pone de relieve lo importantes que son los puertos panameños para el mercado marítimo global y más para las empresas inversionistas.

Para el presidente de Apademar, la decisión que se ha dado hoy con la transacción “ratifica la importancia no solo comercial, sino geopolítica de la República de Panamá en el contexto global actual”.

Mientras que el experto en temas portuarios ratificó que con estas transacciones internacionales obviamente hay varios ofertantes, no uno solo, y al final avanza el que mejor ofrece o mejor beneficio económico genere a la transacción.

“Lo que sí demuestra es que el desarrollo portuario panameño resulta ser atractivo para inversionistas globales como BlackRock”, dijo.

El Canal de Panamá, utilizado ampliamente tanto por Estados Unidos como por China, ha resurgido como un punto álgido en la política mundial después de que el presidente Trump renovó su promesa de afirmar el dominio estadounidense sobre la vía interoceánica.

La decisión de Pekín de influir en los asuntos de CK Hutchison reforzó las preocupaciones entre los observadores mundiales sobre la disminución de la distinción de China entre los sectores público y privado, así como su agresiva injerencia en los asuntos de Hong Kong.

Trump ha afirmado que el Canal está controlado por China y operado por su ejército. En realidad, CK Hutchison, la empresa en el corazón de la venta del puerto, tiene su sede en Hong Kong, una región semiautónoma a la que históricamente se le ha otorgado un alto grado de independencia operativa de Pekín.

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