BID: América Latina vive una 'crisis sin precedentes' de seguridad alimentaria

Las alertas del organismo se dan cuando recientes estudios muestran que el porcentaje de la población regional con inseguridad alimentaria ha crecido del 32% en 2019 a un 41% en 2021
Expertos durante el seminario 'Construyendo puentes para la seguridad alimentaria y la energía sostenible'

América Latina y el Caribe se encuentra sumergida en una “crisis sin precedentes” con la seguridad alimentaria ante la subida de los precios de los agroinsumos, los fertilizantes, el petróleo, más la volatilidad de la oferta agroalimentaria que ha provocado una combinación de menores volúmenes y mayores precios en los alimentos. Así lo advirtió Aitor Ezcurra, jefe de la División de Corporativos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Invest durante su participación en el seminario “Construyendo puentes para la seguridad alimentaria” de la reunión anual de la entidad financiera, que se celebra en Panamá.

Ezcurra hizo hincapié en que recientes estudios muestran que el porcentaje de la población regional con inseguridad alimentaria ha crecido del 32% en 2019 a un 41% en 2021. Mientras que la seguridad alimentaria severa, dijo, ha pasado del 10% al 15% en los últimos tres años, lo que representa que aproximadamente 35 millones de personas viven bajo esta condición.

Mario Lubetkin, representante regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), comentó que los números de los informes anuales, tanto globales como regionales, siguen marcando una tendencia negativa sobre la seguridad alimentaria.

Según datos de la FAO, a nivel global existen 828 millones de personas que pasan hambre actualmente. Mientras que en América Latina hay 56 millones de personas que están en situación de hambre y cerca de 268 millones con algún elemento de inseguridad alimentaria, es decir, casi el 40% de la población.

Lubetkin explicó que la crisis económica de los países, la pandemia del coronavirus, y la guerra entre Rusia y Ucrania determinaron un aumento del 30% de los niveles de crecimiento del hambre en la región.

“Lo más notable en todo esto es que nuestros datos siguen diciendo que América Latina y el Caribe tiene una capacidad de producción para 1.300 millones de personas, casi el doble de la población que existe en la región”, manifestó el representante regional de la FAO.

Lubetkin dijo sentirse optimista por los trabajos que organizan con los gobiernos, porque ningún país podrá afrontar solo este problema sin la labor conjunta entre el sector público, privado, la sociedad civil y la academia.

Para afrontar los problemas de seguridad alimentaria, el representante regional de la FAO explicó que es determinante garantizar la movilidad del transporte y la apertura de los puertos, que tienen que ver con la estabilidad de los precios y que, además, evita las medidas de restricciones de exportaciones e importaciones que puedan afectar al comercio regional y el internacional.

Lubetkin recomendó a los gobiernos mejorar la transparencia del mercado tanto en el sector público como en el privado, evitar la especulación a través del aprovechamiento, usar herramientas y plataformas digitales para la transparencia y acceso a la información.

También ve importante que se mantenga el poder de compra de los grupos más vulnerables, a través de transferencia, así como apoyar la agricultura familiar y la pesca artesanal.

“Las ideas para mejorar la seguridad alimentaria deben ser tangibles y concretas porque no tenemos mucho tiempo, por lo tanto, debemos crear resultados rápidos porque la sociedad lo exige y creo que estamos en condiciones”, aseguró.

Dijo que desde el BID Invest han aumentado la capacidad de financiación sostenible para el capital de trabajo, así como la aplicación de innovaciones tecnológicas para mejorar la productividad agrícola sostenible.

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