- 05/04/2025 00:00
Las amenazas de Trump y el Canal
Desde el inconsciente colectivo y la memoria genética o nacional imperial del pueblo estadounidense. El presidente Trump apela a ese excepcionalismo tan acicate de la moral de su pueblo. Dando razones que, aunque podríamos pensar como meros sentimentalismos del momento. O como nacionalismos demagógicos de campañas. Han exacerbado ese orgullo sureño, campismo democrático y esa vocación autonombrada de adalid colonianista de la justicia a la american way.
Razones morales quizás, pero nunca éticas. Pero ¿qué tan válidas son sus razones?, y ¿cómo ha llegado está escalonada de eventos ante el momento histórico en el que estamos actualmente? Antes de proseguir quiero hacer un breve recuento de eventos:
Desde su campaña electoral hasta asumir su cargo como presidente, Trump ha mantenido su posición fuerte sobre la retoma del Canal de Panamá. A diferencia de cómo ha sido manejado el tema en nuestro país, el cual en primeras instancias tomó las declaraciones a broma y con poca seriedad; luego timoratos ante las medidas o acusaciones de Trump accedió. Presiones políticas y diplomáticas se han dado; Rubio y llamadas “no hechas”. Pusieron a temblar a todo un gabinete.
Las presiones no pararon allí. Presiones económicas como una especie de confesión de parte a ciertas concesiones Panamá. Y de victoria /EE.UU., presión se consigue el tema de la adquisición por parte de BlackRock de los puertos. Aparentemente...
Ahora la escalonada ha llegado a un punto y ante un posible fracaso en el acuerdo de Trump y BlackRock: el plan de Trump para tomar el control del Canal de Panamá enfrenta resistencia: el acuerdo con BlackRock se tambalea (CNN en español 18 de marzo de 2025)
Ahora se plantea incluso una medida militar, algo que en principio parecía inverosímil. Presión militar. Cuando... Trump pide al Pentágono “opciones militares” esto es reportado por medios tanto en EE.UU. CNN y otros internacionales como Francia 24.
Los motivos de Trump son claros, fuertes y decididos recobrar lo que para su pueblo representó un bochorno nacional. Algo que considerado de su propiedad y que por el vicio o debilidad de los demócratas nos regalaron. Ante la población nacional panameña, si bien esto no tiene importancia e incluso causa repudio. Por la manera prepotente y emotiva de un presidente tan políticamente incorrecto y lingüísticamente agresivo. Otras de sus razones descubren o exponen una administración canalera muy obnubilada, alejada y poco empática con el común de los panameños. Y este argumento por la corrupción de la actual gestión de canal ha tomado a nuestro juicio cada vez más adepto. Entre muchos panameños, por las razones ya expuestas.
Esto sumado a la injerencia manifiesta china que es tanto política como económica. Y que también ha denunciado con anterioridad. Todo esto deja mal parado no solo a la ACP, sino incluso a la administración del presidente Mulino que pareciera siempre ir detrás de la narrativa norteamericana trumpista. Y que parece mantener el istmo en un continum belicus... (Canal, mina y Seguro)
Tan mala es la injerencia norteamericana. Como la injerencia chin. Una canal para todos y no para algunos es un imperativo categórico que no se ha cumplido y que debe ser cumplido para que por fin el progreso tus lares. Un Canal de todos... para y por los panameños.
En síntesis. El panameño no se siente impelido a defender el Canal, pues no lo siente suyo debido al clasismo, elitismo y politiquería con que se maneja todo. De la izquierda no soporta la prontitud con que fustiga el imperialismo yanqui, pero avala el asiático. Del actual Gobierno, la gesticulación ruidosa con que habla al pueblo, pero el tono bajo y yes man al norte. De Trump su amenaza recuerda el trauma histórico psicoanalítico de I took Panama versión 2025 en algunos para bien, en otros para mal.
Creemos que la vía del diálogo, la diplomacia y el apoyo de la comunidad internacional es nuestra clave. No ningún avión. Y desde la filosofía cabe recordar que la fuerza (militar) no da la razón. De igual manera, la moral de un pueblo no puede fundamentar una ética global ni sustentar el derecho internacional. Pero para ello Panamá debe evitar seguir dándoles las excusas perfectas como hasta ahora a EE.UU. y adelantarse a los eventos. Necesitamos más de un estadista, no un presidente.