• 28/03/2025 00:00

El BDA y el financiamiento al alcance del productor

En el último año se ha discutido sobre el posible cierre de entidades públicas que no ofrecen beneficios claros para el país debido a la situación económica que actualmente se atraviesa. Un ejemplo de una supuesta dualidad de funciones en entidades públicas sería el caso del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y Banco Nacional de Panamá (Banconal).

El BDA se creó mediante la Ley 13 de 25 de enero de 1973, para promover el desarrollo del sector agropecuario y agroindustrial del país. La misión de esta entidad es de “proporcionar financiamientos a los programas de desarrollo agropecuario y proyectos agroindustriales, brindando atención especial al micro, pequeño y mediano productor”.

La entidad se enfoca en ofrecer créditos blandos a interés bajos con la opción de una garantía prendaria o no, usando programas dirigidos a cualquier productor entre 18 y 70 años en cualquier situación socioeconómica y con seguimientos en toda la etapa de la producción agropecuaria.

En consecuencia, todos estos programas, beneficios y requisitos mencionados anteriormente que ofrece, son la razón de porqué el BDA es el banco del productor agropecuario en Panamá.

A diferencia del BDA, el Banconal es un banco público y con una cartera agropecuaria, dedicado a obtener una mejor rentabilidad en sus préstamos a un plazo corto, teniendo que ser más exigente en quién va a obtener un crédito y cómo respalda su pago, con garantía prendaria si ocurre morosidad por parte del productor. Igualmente, como todo banco, exige el pago de cada cuota del préstamo de manera mensual, a diferencia del pago anual con plazos largos, como sucede con el BDA.

Tomando en cuenta lo mencionado anteriormente, una propuesta de transferir la cartera agropecuaria del BDA al Banconal sería adversa y lamentable para el sector agropecuario de Panamá, así por ejemplo, un productor de subsistencia pequeño o uno nuevo no tiene forma de sustentar ingresos para pedir un préstamo y mucho menos pagarlo mensualmente, debido a la naturaleza de la producción agropecuaria.

Y es que muchos de los productores panameños trabajan con líneas de crédito para financiar sus rubros, y el BDA ofrece un práctico y ágil trámite de aprobación debido a que estas líneas de crédito son de montos bajos que se amortizan inmediatamente después de vender cosechas o animales a terceros sin tener una garantía de pago debido a que el producto como tal es la garantía.

En efecto, en una noticia publicada el 26 de febrero del presente año en este medio, el gerente general Roberto Arnulfo Barría Stanziola, del BDA, comentó que “seguimos trabajando normalmente, es simplemente un ejercicio que está haciendo el Gobierno central para ver de qué forma va el gasto público, pero nosotros no somos una carga para el gobierno, trabajamos con fondos propios e incluso pagamos nuestra planilla con los ingresos que recolectamos del cobro de nuestros préstamos y cumplimos la misión por la cual fuimos fundados hace 52 años como banco fomento, sobre todo apoyando al pequeño y mediano productor, llegando a lugares adonde no llega ningún otro banco con financiamiento”.

Para terminar, es fundamental evaluar sobre la relevancia y el futuro del BDA, porque su misión está enfocada en el fomento de la producción agropecuaria del país, y su cierre contradice el artículo 25 de la Ley 352 del 18 de enero de 2023, que designa que el BDA “será la institución financiera para el fomento y desarrollo de agricultores familiares, pequeños y medianos productores”.

*El autor es ingeniero agrónomo
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