Economía

Panamá, en riesgo de volverse un 'ángel caído' debido al cierre de la mina

Actualizado
  • 17/02/2024 00:00
Creado
  • 16/02/2024 19:07

Analistas de la división de Investigación de Inversiones Globales de Goldman Sachs advirtieron en un informe que usualmente toma 13 meses para que un soberano se convierta en un “ángel caído” después de recibir su primera perspectiva negativa con una calificación BBB de una agencia de calificación. Desde septiembre Panamá viene siendo evaluado con esa calificación

“Con una perspectiva negativa y una mediana de BBB- rating (calificación), Panamá está en riesgo de ser degradado debido al impacto del cierre de la mina Cobre Panamá, que es probable que afecte el crecimiento económico y el equilibrio fiscal del país”.

Así lo advirtieron analistas de la división de Investigación de Inversiones Globales de Goldman Sachs, líder global en servicios de banca de inversión, valores y gestión de inversiones, en un informe publicado este jueves 15 de febrero.

En el documento, los analistas encontraron que usualmente toma 13 meses para que un soberano se convierta en un “ángel caído”, después de recibir su primera perspectiva negativa con una calificación BBB de una agencia de calificación. Sin embargo, los analistas creen que “el proceso de convertirse en un ‘ángel caído’ no es lineal y generalmente toma mucho tiempo”. Suponen también que el disparador inicial para un proceso de rebaja es la primera vez que una agencia de calificación, con una calificación BBB- en un soberano, revisa sus perspectivas a negativas.

Indicaron que toman esta acción de perspectiva como primer paso, ya que es un procedimiento común que las agencias de calificación cambien sus perspectivas para una calificación crediticia soberana antes de rebajarla. En el caso de Panamá, esto fue hecho por Fitch, que tiene una calificación BBB para Panamá y revisó sus perspectivas a negativas el 29 de septiembre de 2023. “Desde que se colocó en una perspectiva negativa, Panamá ha tenido un desempeño inferior al punto de referencia en aproximadamente 133 pb (puntos base) en solo cuatro meses. Es decir, el diferencial de Panamá ya ha completado cuatro quintas partes del bajo rendimiento que las soberanías suelen ver antes de convertirse en un ‘ángel caído’, lo que sugiere que mucho de la negatividad tiene un precio”, afirmó el reporte.

Desde esa perspectiva, Goldman Sachs ve más valor en los bonos de Panamá de 2032 y 2033, que ofrecen una combinación de altos diferenciales y convexidad, pero siguen siendo cautelosos debido a la incertidumbre política, que podría ser una fuente de volatilidad en el período previo a las elecciones presidenciales a principios de mayo.

Precisó que el reciente enfoque en Panamá y su bajo rendimiento comenzó a finales del año pasado, después del cierre de la mina Cobre Panamá el 1 de diciembre. “Una pausa en la producción hasta 2024 probablemente tendrá un impacto negativo en la actividad económica de Panamá, como la producción de la mina ascendió a 5% del PIB y 75% de sus exportaciones de bienes”, alertó.

Reflejando esto, añadió, los diferenciales de crédito de Panamá han sido inferiores a la mediana del soberano BB EMBI desde 1994 en casi 100 pb (puntos base) desde el 28 de noviembre, en gran parte debido a las preocupaciones de que Panamá podría ser degradado y convertirse en un “ángel caído”. EMBI, Emerging Markets Bond Index por sus siglas en inglés, es el indicador económico que prepara diariamente el banco de inversión JP Morgan.

Para evaluar el impacto del cierre de la mina Cobre Panamá en la calificación soberana del país, Goldman Sachs empleó su modelo de calificación soberana recientemente actualizado. El crecimiento del PIB a mediano plazo tiene un gran impacto en el modelo, siendo el cuarto mayor contribuyente, y es la variable que más probablemente se verá afectada por el episodio actual, dijo.

Según el modelo, si el crecimiento a medio plazo se redujera por debajo del 4%, desde el promedio actual del 5,8% en los últimos tres años, esto daría lugar a una rebaja de BBB- a BB+. Sin embargo, “tomará tiempo para que esto se materialice”, afirmó.

Los analistas enfatizaron en que si bien es probable que Panamá se convierta en un “ángel caído”, todavía es un evento distante de acuerdo con los datos históricos. Según la experiencia, el número medio de días que una agencia de calificación tarda en rebajar la calificación de un país desde el momento en que le asigna una perspectiva negativa es de 182 días, con un rango que va de 43 a 486.

Desde 2015 ha habido siete casos de “ángeles caídos”: Marruecos, Omán, Sudáfrica, Turquía, Bahrein, Brasil y Colombia.

Calificaciones y previsiones

Standard & Poor’s (S&P) actualmente clasifica a Panamá BBB con una perspectiva negativa (desde el 7 de noviembre), Moody’s redujo la calificación del país a Baa3 con una perspectiva estable el 31 de octubre, y Fitch Ratings revisó la perspectiva de la calificación soberana de Panamá de estable a negativa ‘BBB (29 de septiembre).

De hecho, este viernes 16 de febrero Fitch advirtió que el cierre de la mina de cobre Minera Panamá ha reforzado la presión a la baja sobre la calificación soberana “BBB-” del país; al tiempo que también recortó su previsión de crecimiento para la economía de Panamá en 2024, del 4,5% esperado a 1,5%.

A inicios de diciembre de 2023, el Gobierno de Panamá ordenó formalmente a First Quantum cerrar todas las operaciones de su mina de cobre de $10.000 millones en el país, tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato ley que rige la licencia de operación de Cobre Panamá.

El cierre de la mina “privará al gobierno del 0,5% del PIB en regalías previamente asumidas en nuestras previsiones y podría hacerlo responsable de costos significativos en un arbitraje”, afirmó Fitch.

La calificadora redujo sus previsiones para el país, luego de que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicara en un informe preliminar del balance fiscal, que el déficit fiscal del sector público no financiero (SPNF) al cierre de 2023 sumó $2.462,5 millones, es decir, el 2,95% del producto interno bruto (PIB) nominal, por debajo del límite del 3%, establecido por la Ley de Responsabilidad Social Fiscal para 2023. Esto dependió del 1,4% del PIB en ingresos extraordinarios, algunos de los cuales no estaban en nuestra base de referencia, incluidas las ventas de terrenos al Canal de Panamá, las regalías de la mina, una amnistía fiscal y la anticipación de algunas recaudaciones de impuestos para el año 2024.

Al respecto, Fitch Ratings dijo que “las autoridades se han basado en maniobras excepcionales y contables para cumplir los objetivos fiscales, y han promulgado medidas que podrían empeorar en lugar de mejorar la tendencia subyacente. Estos incluyen una ley para aumentar el gasto en educación al 7% del PIB, en respuesta a las protestas de 2022, y un presupuesto mayor para 2024”.

El Presupuesto General del Estado para el año fiscal 2024 asciende a $30.690,4 millones, con un déficit fiscal estimado de 2%, como máximo.