Tecnología 14/05/2017 - 12:00 a.m. domingo 14 de mayo de 2017

Sin egoísmo se gana más

El modelo de innovación abierta ha probado ser la llave en la generación de nuevos esquemas de negocio

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Pedro Colmenares
pedro@colmenares.biz

El modelo de innovación abierta ha probado ser la llave en la generación de nuevos esquemas de negocio.

Cuando una idea se encierra, le pasa lo mismo que al agua de un florero, después de un tiempo no sirve para nada y nadie la quiere... hasta huele mal.

El ejemplo de la estrategia de Tesla Motors es la de ampliar el ecosistema de los autos eléctricos, poniendo sus patentes a disposición del mundo.

Si más personas hacen aplicaciones y servicios para este ecosistema, el pastel del negocio será más atractivo, pues la cuestión no es querer un pedazo más grande del pastel, es hacer un pastel más grande y cortar uno mismo el pedazo.

En nuestros países tenemos todavía la tara de pretender controlar el conocimiento, de crear la escasez y luego ser los únicos con la ‘distribución exclusiva' de la solución.

En el mundo conectado de hoy lo único exclusivo es la estupidez, pues las personas encuentran las soluciones allí donde estén y las comparten.

Como gestor de CoworkingPTY, que es un espacio de innovación y coworking en Panamá, tengo a menudo conversaciones con personas que me dicen ‘tengo una idea, pero me da miedo que si la digo me la copien'.

Normalmente, yo le contesto con dos tres ideas mías y luego les digo ‘si las sacan adelante, me llaman pues me interesa que hagamos negocios. Es preferible ser dueño del 20% de algo que funciona, a ser el dueño del 100% de algo que nunca arrancó'.

Los consumidores pasivos se acabaron, ahora tenemos consumidores que producen o ‘prosumidores', cada uno representa una red de gente y venderles algo implica lograr que crean en un concepto.

La innovación abierta incluye a los ‘prosumidores', la mejor forma de lograr que un producto o servicio sea de su agrado, es permitiéndoles ‘co-crearlo' darles las herramientas para que puedan participar en la propia satisfacción de sus necesidades.

El usuario común no sabe que Google tiene su código abierto, cualquiera puede ‘copiarse' y hacer otro Google, o un Android o un Twitter.

Así las cosas, ya no parecen tan ingenuos los muchachos del comienzo de este artículo, por el contrario son visionarios que entendieron que si se crean cosas que se pueden compartir con facilidad y que generan confianza por no tener ‘bolsillos ocultos', y encima que permiten que otros los usen para crear cosas nuevas; tienen en sus manos un nuevo ecosistema que de seguro generar negocios para ellos y mucha gente más.

Por lo pronto creo que el momento en que pueda comprar un auto eléctrico aquí en la ciudad donde vivo, se acerca cada vez más.

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