Salud 02/04/2018 - 12:00 a.m. lunes 2 de abril de 2018

‘Mindfulness' para prestar atención a lo que comes

La alimentación consciente ayuda a comer menos y mejor. Comer apresurado constituye un riesgo para la salud y deteriora el funcionamiento del aparato digestivo

La práctica de ‘mindfulness' permite comer de forma consciente alimentos nutritivos. / Shutterstock
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La práctica de ‘mindfulness' permite comer de forma consciente alimentos nutritivos.

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Yelina Pérez S.
yperez@laestrella.com.pa

Con el acelerado ritmo de vida actual, las personas dedican cada vez menos tiempo a las horas de comida e incluso muchas veces se ven obligadas a saltarse el almuerzo o cena por estar muy ocupadas. Por eso una nueva corriente llamada mindfulness (conciencia plena) ayudará a mejorar la forma en que las personas se alimentan día a día.

En este sentido, la directora en educación y capacitación en nutrición mundial de Herbalife, Susan Bowerman, menciona que la alimentación consciente ayuda a las personas a comer menos. ‘Cuando come de manera consciente, intenta prestar mayor atención a las señales internas de hambre y saciedad, y además adquiere más conciencia de qué lo impulsa a comer, en primer lugar', dice.

La nutricionista añade que cuando uno se sienta a comer de manera consciente, se involucra más con la experiencia alimentaria. Esto significa que la disfrutará más y que, probablemente, termine comiendo menos.

‘Comienza a prestar atención al aspecto de la comida en el plato, a los aromas y los sabores. Si está con otras personas, disfruta de su compañía. Y si está comiendo solo, siente el placer de concentrarse en su plato y disfrutar de la comida sin distracciones', dice. ‘Mientras come de manera consciente y disfruta más la comida, aprende a sentirse satisfecho con porciones adecuadas, lo cual lo ayuda a reducir la tendencia a comer de más'.

¿Qué es la alimentación inconsciente?

Para la nutricionista Susan Bowerman, la alimentación inconsciente ocurre cuando una persona come (y come de más) sin pensar en lo que está haciendo. Cuando come de manera inconsciente, no le importa si tiene hambre o no, ni analiza si la porción que está comiendo es demasiado grande o si la comida tiene buen sabor. Simplemente, come.

‘Esto ocurre porque no está prestando atención a las señales internas de su cuerpo (es decir, aquellas que le indican si tiene hambre o si está satisfecho). En cambio, responde a otros factores ambientales que lo hacen comer de más', explica Bowerman.

A la vez, sostiene que comer menos es uno de los resultados de la alimentación consciente y que para algunas personas resulta un beneficio maravilloso.

Por su parte, la nutricionista Mayra García comenta en el sitio web del Centro de Nutrición Larisa Páez, de Costa Rica, que ‘comer de manera apresurada constituye un riesgo para la salud, deteriora el funcionamiento del aparato digestivo y la asimilación de los alimentos por parte del organismo. Además, provoca una digestión pesada que dará como resultado un estado de adormecimiento'.

De igual manera, el estudio ‘La alimentación consciente puede ayudarle a perder peso', de la Universidad de Harvard, indicó que al comer de manera acelerada, el cuerpo pierde la capacidad de avisar el momento de saciedad, por lo que esta señal llegará después de haber comido más de lo requerido.

Igualmente, la coach española en alimentación consciente María Pilar Casanova señala que se trata de adoptar una serie de hábitos que enseñan a la persona a relacionarse con la comida y, en definitiva, con uno mismo, de un modo diferente. Sin hacer ningún tipo de dieta, consiste en ser consciente tanto de las sensaciones físicas —hambre-saciedad—, como de las emociones, para ser libre de elegir cuándo empezar y cuándo terminar de comer.

SI NO TIENE HAMBRE, NO COMA

La nutricionista Bowerman resalta que cada vez que vayas a comer ‘pregúntate para qué vas a comer. Uno de los primeros pasos de la alimentación consciente es prestar más atención a las razones que lo impulsan a comer. La idea consiste en ser más consciente y no juzgarse severamente', explica. Y recomienda llevar un diario de alimentación, el cual resulta muy útil en estos casos.

‘Cuando sienta la necesidad imperiosa de comer, anote qué le genera dicha necesidad'. ¿Tiene hambre? ¿Está cansado? ¿Está ansioso? ¿Está aburrido? Califique el nivel de hambre con una escala del 1 al 5, donde 1 significa que ‘no siente el deseo de comer' y 5 significa que ‘siente la necesidad imperiosa de comer'.

‘Al cabo de una semana, analice sus patrones. Si suele comer porque está estresado, debe buscar otras alternativas que le permitan relajarse (como salir a caminar o llamar a un amigo). Si observa que su nivel de hambre antes de sentarse a comer es casi siempre 5, debe mejorar la planificación. Por ejemplo, tener a mano refrigerios saludables como barras proteicas, frutas o nueces de soja', puntualiza.

Por otro lado, preste atención a cuándo come. ¿Come cuando tiene hambre? ¿Come porque el reloj le indica que es la hora de comer? ‘No debe comer solo porque el reloj le indica que es la hora de comer, a menos que efectivamente tenga hambre', aclara Bowerman.

También debe prestar atención a cómo come. ¿Come de pie, en su escritorio mientras trabaja o viendo la televisión?

‘En tal caso, es poco probable que esté prestando suficiente atención a su alimentación. Intente ser consciente de cómo se alimenta y siéntese a la mesa para disfrutar de la comida. Coloque un mantel individual en la mesa y ponga música. Relájese porque cuando presta atención a lo que come, significa que elige alimentos nutritivos y atractivos', recalca Bowerman.

Concluye que en necesario controlar el tamaño de las porciones, ‘esto ayudará a aprender a identificar cuánta comida se necesita para saciar el hambre'.

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