Salud 10/08/2017 - 12:05 a.m. jueves 10 de agosto de 2017

La arritmia cardíaca también afecta a los jóvenes

Malos hábitos de vida, estrés, consumo de drogas, tabaco y exceso de ejercicios son algunas de las causas que afectan a jóvenes mayores de 18 años.

El pulso normal es entre 60 y 100 latidos por minuto y el arrítmico oscila entre los 100 y 180 latidos por minuto.

El pulso normal es entre 60 y 100 latidos por minuto y el arrítmico oscila entre los 100 y 180 latidos por minuto.

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Yelina Pérez S.
yperez@laestrella.com.pa

Nadie está libre de padecer una enfermedad en el corazón. A diario en todo el mundo mueren jóvenes y, en mayor número, adultos mayores producto de una fibrilación auricular (FA) o arritmia cardíaca, un trastorno que altera el ritmo del corazón con latidos muy rápidos e irregulares.

‘Antes esta enfermedad se presentaba solo en adultos mayores de 50 años, lo alarmante es que la arritmia cardiaca ahora también aqueja a gran parte de la población joven mayor de 18 años y a mujeres de 45 años de edad', señala el cardiólogo costarricense, Luis Fernando Valerio.

‘Se considera a la FA una de las epidemias cardiovasculares crecientes en el siglo XXI, en conjunto con la insuficiencia cardíaca congestiva, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico',

LUIS FERNANDO VALERIO

CARDIÓLOGO COSTARRICENSE

El médico explica que una de las causas de FA en los jóvenes es el estrés acompañado de los malos hábitos de vida, uso de drogas, tabaco y exceso de ejercicios.

‘Sabemos que el ejercicio moderado es bueno para la salud, sin embargo, hay estudios que demuestran que disciplinas deportivas en exceso como el pentatlón, ultramaratón y el triatlón ironman son competencias que sobrepasan los niveles. Las personas que lo practican (en su mayoría deportistas jóvenes) con los años pueden presentar problemas cardiovasculares a consecuencia de ello', expresa Valerio.

Añade que la forma de llegar al diagnóstico temprano y evitar complicaciones es a través del electrocardiograma y la medición del pulso. Esto ayuda a prevenir una embolia (coágulo que se forma en las aurículas y se desplaza a otro lugar en el cuerpo obstruyendo las vías que bombean sangre al corazón o al cerebro) en etapa inicial.

‘Se estima que la prevalencia actual de pacientes con FA oscila entre el 0,4 al 1% en la población general, pero aumenta con la edad hasta el 8% en personas de 80 años', resalta Valerio y añade que para el 2030 el 3% del adulto joven de 20 años sufrirá FA.

MORBILIDAD

El doctor Julio Castillo afirma que la FA es una de las principales causas de morbimortalidad y aumenta el riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca congestiva y fenómenos embólicos incluido el accidente cerebrovascular.

En el mundo, en los últimos 20 años, las hospitalizaciones por FA han aumentado en un 66% debido al envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades cardíacas crónicas, el diagnóstico más frecuente por medio del uso de dispositivos de control ambulatorios y otros factores, advierte Castillo.

‘La FA es la arritmia más frecuente en la práctica clínica y representa una gran carga socioeconómica, responsable de aproximadamente un tercio de las hospitalizaciones por alteraciones del ritmo cardiaco', detalla Castillo.

‘Tanto el diagnóstico como el tratamiento deben ser realizados por un médico internista, cardiólogo o neurólogo', recomienda Castillo.

DETERIORO DE LA CALIDAD DE VIDA DE LA PERSONA

La FA puede llegar a alterar considerablemente la vida de los pacientes principalmente porque los limita de poder realizar las actividades diarias debido a que se quejan de palpitaciones rápidas, dolor de pecho, fatiga o sensación de mareos y falta de aire.

El riesgo incrementa en aquellas personas que sufren presión alta, diabetes, apnea obstructiva del sueño, pacientes que tuvieron un infarto, falla cardíaca o tienen problemas en las válvulas del corazón. Como herramienta de prevención se debe modificar el estilo de vida para reducir la probabilidad de un evento, señala Castillo.

‘Uno de cada seis accidentes cerebrovasculares ocurren en un paciente con FA y el aumento del riesgo de accidente cerebrovascular depende del número de factores de riesgo adicionales', destaca Valerio por su parte.

Añade que uno de los objetivos principales del tratamiento para la fibrilación auricular es prevenir el accidente cerebrovascular o derrame cerebral, ya que la mayoría de los pacientes tiene un gran riesgo de padecer un accidente de este tipo, por lo que para compensar ese riesgo, es necesario administrar un anticoagulante.

Sin embargo, la prevención de eventos cerebrovasculares en los pacientes con FA es un desafío importante ya que es una enfermedad compleja en donde la identificación temprana, la atención integral del paciente y el tratamiento adecuado podrían contribuir a reducir los graves riesgos relacionados a ésta.

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