Salud 10/04/2018 - 8:48 a.m. martes 10 de abril de 2018

Los aliados en la prevención de cáncer colorrectal

Control médico y hábitos saludables es la mejor forma de prevenir un tumor maligno.  Para el año 2015 se reportaron en Panamá 542 nuevos casos de este tipo de cáncer  

En Panamá se reportan 542 nuevos casos anualmente y 
en el mundo, más de 1.3 millones. / Shutterstock
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En Panamá se reportan 542 nuevos casos anualmente y en el mundo, más de 1.3 millones.

Yelina Pérez S.
yperez@laestrella.com.pa

A pesar de tener una alta incidencia en Panamá y el mundo, este tipo de cáncer se puede prevenir si se minimizan los factores de riesgo controlables, tales como fumar, la ingesta de alcohol, los malos hábitos alimenticios y la obesidad. Asimismo, los especialistas recomiendan hacer ejercicio de manera regular y tener un estilo de vida saludable.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer colorrectal ocupa el segundo lugar en la lista de tumores que afectan a hombres y el tercero en la de mujeres panameñas.  En el mundo se detectan alrededor de 1.3 millones de casos anualmente y en Panamá se reportaron 542 nuevos casos solo en el año 2015, señalan estadísticas de la OMS. 

En términos de lucha contra esta enfermedad el Instituto Oncológico Nacional (ION) cuenta con sus propias guías para el manejo de cáncer de colon y recto, basadas en la experiencia nacional, las guías americanas de la Red Comprensiva Nacional del Cáncer y las guías de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés).

Actualmente Panamá con el avance de la ciencia y la tecnología utiliza terapias novedosas que permitan lograr niveles de sobrevida similares a los alcanzados por los países de primer mundo, con base en la evidencia y las guías internacionales de manejo de pacientes con este tipo de tumor.

Entre los tratamientos para este tipo de cáncer están la cirugía –para remover la parte del colon o recto afectada-, quimioterapia y radioterapia. En aquellos casos en etapa avanzada, también se pueden usar las terapias dirigidas, las cuales son medicamentos de tipo biotecnológico (elaborados a partir de células vivas) que atacan las células malignas específicas y permiten preservar las saludables.  

Según la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS por sus siglas en inglés), este tumor es curable en el 90% de los casos si se detecta en fase temprana y la persona no sufre una recaída, en los cinco años posteriores al diagnóstico. La ACS añade que la probabilidad de padecer un cáncer colorrectal en la vida es de 5%.

Factores que influyen

Además de la prevención, los factores hereditarios y los de riesgo, juegan un papel determinante en la detección temprana del cáncer colorrectal. Por ejemplo, si la persona es mayor de 50 años y tiene antecedentes personales de cáncer colorrectal, pólipos localizados en el recto o en colon y además, padece de colitis ulcerativa o la enfermedad de Crohn, debe seguir un estricto control médico, indicó la doctora Vanessa Campos, gerente médico de Roche Centroamérica y Caribe (CAC).

"Si uno de sus padres, hermanos, abuelos o tíos tienen cáncer colorrectal, o si padecen ciertas afecciones hereditarias como poliposis adenomatosa familiar, debe estar alerta y visitar al médico especialista de manera regular y realizarse los exámenes necesarios para descartar el desarrollo eventual de esta enfermedad", explicó Campos.

Agrega que las personas que han sufrido cáncer de mamá, ovario o endometrio, así como, las que padecen diabetes tipo 2, deben redoblar los controles médicos.

Exámenes para la detección temprana

Este cáncer se origina en el aparato digestivo humano, específicamente en el colon o recto. En la mayoría de los casos, esta enfermedad inicia con la aparición de un pólipo (masa anormal del tejido en la pared interna del colon o recto). Afortunadamente, los pólipos malignos o benignos se pueden diagnosticar a tiempo e incluso prevenir, a través de diferentes exámenes clínicos como: 

  1. Prueba de sangre oculta en heces o de Guayaco: identifica cuando hay presencia de sangre en las heces y puede ser signo de pólipos o cáncer.

  2. Examen proctológico y rectosigmoidoscopía: se realiza en la parte final del intestino grueso (colon sigmoide) y en el recto con la finalidad de evaluar a través del tacto si existen pólipos o muestras de tejido canceroso.

  3. Colonoscopía: se examina el colon y el recto. A través de esta prueba se descubren pólipos, que pueden extraerse a tiempo y sin dolor, y permite realizar biopsias. Como control general, se recomienda cada 10 años, a partir de los 50 años.

  4. Colonografía por tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés): permite explorar el interior del colon y del recto mediante una serie de radiografías. Se usa con personas que no pueden someterse a una colonoscopía. 

​La doctora Campos detalla que el cáncer colorrectal no presenta síntomas en su etapa inicial; sin embargo, en las etapas más avanzadas emite las siguientes señales:

  • Sangrado rectal, heces oscuras o sangre en estas.

  • Sensación de que el intestino grueso no se vacía por completo.

  • Estreñimiento progresivo, diarrea persistente o heces más delgadas.

  • Dolores abdominales y cólicos.

  • Pérdida de peso inexplicable, vómitos o náuseas.

La galena insta a la población estar alerta hacia ese padecimiento y realizarse los exámenes antes mencionados para prevenir o detectar este tumor de forma temprana en relación a que el pasado 31 de marzo se celebró el Día Internacional de la Prevención del Cáncer de Colon.

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