Planeta 28/01/2018 - 12:00 a.m. domingo 28 de enero de 2018

El trapecista del bosque, arrinconado

Otra subespecie del primate ha ingresado a la lista de peligro crítico de extinción de la UICN

 / Jose Pinto | La Estrella
Jose Pinto | La Estrella

Marlene Testa
mtesta@laestrella.com.pa

El primate más grande y más fuerte desde el sur de México hasta Panamá y el único con la capacidad para saltar en caída hasta una distancia de diez metros, agarrado de sus dos manos y su cola, está más arrinconado e impotente en un hábitat en permanente destrucción y azotado por la cacería para alimentación.

Este mono es único en los bosques tropicales, con características que lo habilitan para desplazarse por las ramas de los árboles grandes con gran rapidez, como todo un trapecista, debido a que posee una cola prensil, es decir, que posee un cayo en su parte distal, con el que puede agarrarse tan fuerte como si lo hiciera con una mano.

Por esta extraña capacidad de movimiento, y largas extremidades, se le ha denominado mono araña, científicamente ‘Ateles', que significa en latín ‘sin un dedo', porque ha evolucionado perdiendo el pulgar para reforzar la capacidad de agarre de los demás dedos.

La cacería para obtener su preciada carne está entre las principales causas que atenta contra la sobrevivencia de tres de las cuatro subespecies de este primate que existen en el país. De una cuarta ni siquiera existen reportes desde los años sesenta.

El último estudio de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN), elaborado entre 2016 y 2018, y publicado en enero, incluye a otra de las cuatro subespecies de mono araña (Ateles geoffroyi panamensis) que existen en el país en la lista de especies en peligro crítico de extinción.

‘Este era el único mono araña que no había entrado en la lista de primates en peligro de extinción', explicó Pedro Méndez, investigador y fundador de la Fundación Pro-Conservación de los Primates Panameños (FCPP).

Las estimaciones del científico indican que quedan menos de 3 mil Ateles geoffroyi panamensis también llamado mono colorado o charro.

El Ateles geoffroyi panamensis fue declarado nueva subespecie en 1911, cuando fue colectado y hallado en Cerro Bruja, en Colón. Fue descrito por el naturalista estadounidense Edward A. Goldman.

La minería y el desarrollo hidroeléctrico, que provocan la degradación de los bosques donde vive el colorado también atentan contra su sobrevivencia.

El mono araña colorado está presente en los bosques del Corredor Biológico Mesoamericano desde el sur de México hasta la vertiente Caribe en Panamá, llegando desde Bocas del Toro, norte de Veraguas, Coclé y Colón, hasta la cordillera de Serranía de San Blas.

Sin embargo, en los últimos diez años, esta cobertura boscosa ha sido fuertemente deforestada por proyectos mineros, agrícolas, o de hidroeléctricas. En las zonas donde se desarrollan proyectos mineros no se ve presencia del mono araña. ‘Son muy sensibles a la destrucción del bosque', advierte Méndez.

Sobre su uso como alimento se sabe que ‘son cazados con frecuencia por los indígenas. Su carne es muy apreciada', añade el estudioso de estos primates.

Los indígenas, en el pasado, practicaban una caza sostenible del mono. El cacique enviaba a sus súbditos a vigilar las poblaciones de monos en los bosques para decidir si cazaban o dejaban descansar a los primates durante un año. Así se contribuía a mantener los recursos en los bosques, cuenta Méndez.

Pero, con el pasar de los años, la cacería se fue descontrolando y el número de monos fue reduciéndose. ‘Ellos tienen que hacer lo que hacían antes, respetar sus recursos. Pero, si se mantienen cazando todo el que encuentran, sin ningún control, van a acabar con lo que tienen', añadió el científico.

Los indígenas no tienen reparos en cazar a hembras preñadas, jóvenes e infantes, a quienes venden como mascotas a un irrisorio precio de $5.00.

La situación de las otras tres especies de mono araña no es mejor que la del Ateles geoffroyi panamensis.

El mono araña de Azuero o Ateles geoffroyi azuerensis es el más amenazado de los cuatro. Está prácticamente agonizando según sus números poblacionales, que alcanzan los 150 ejemplares. Ha perdido casi el 90% de su distribución original y está al borde de extinguirse.

El mono araña de Darién también llamado negro o yarré tiene una población estimada en menos de 2 mil ejemplares. Es un mono endémico para Panamá y Colombia y está en peligro crítico. Los datos fueron calculados en base a métodos para conteo poblacional de primates denominado transecto de franja, explicó Méndez.

La última de las cuatro subespecies, el mono araña encapuchado cacique del Darién no ha sido visto por científicos desde 1962. Permanece en la categoría data deficiente. Es endémico de Panamá.


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