Planeta 13/03/2015 - 12:00 a.m. viernes 13 de marzo de 2015

Smithsonian reproduce en cautiverio rana dardo venenosa

El anfibio nació dentro del Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios que desarrolla el Smithsonian en Panamá

La diminuta rana dardo venenosa sólo crece 14 milímetros. Su piel es de color anaranjado brillante / Smithsonian
Smithsonian

La diminuta rana dardo venenosa sólo crece 14 milímetros. Su piel es de color anaranjado brillante

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Mirta Rodríguez P.
mrodriguez@laestrella.com.pa

Una rana dardo venenosa fue reproducida por primera vez en cautiverio en la República de Panamá. El nacimiento de la especie fue logrado mediante el Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios (PARC) que desarrolla el Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian (STRI, por sus siglas en inglés) desde el año 2009 en este país centroamericano, informaron los responsables de la iniciativa.

La rana dardo venenosa ( Andinobates geminisae ) es de color anaranjado brillante y solo crece 14 milímetros. Pertenece al grupo denominado minutus Andinobates (rana venenosa Azul de vientre) de la familia de los anfibios anuros ( Dendrobatidae ). Fue descrita el año pasado, después de tres años (2011) de que sus primeras muestras fueron colectadas en el distrito de Donoso, provincia de Colón, detalló el Smithsonian en su informe.

‘Colaboradores científicos colectaron y nos entregaron dos adultos con el propósito de evaluar el potencial para el mantenimiento de esa especie en cautiverio, para asegurar su población’, indicó la fuente.

Para Brian Gratwicke, biólogo de la conservación de anfibios en SCBI y director del Proyecto de Rescate y Conservación de Anfibios de Panamá, PARC, ‘no todos los anfibios son fáciles de criar en cautiverio, así que cuando logramos criar una especie por primera vez, es un verdadero hito para nuestro proyecto y un motivo de celebración’.

‘Considero que es un avance importante, ya que se trata de una especie recién descrita, de la cual tenemos pocos conocimientos’, dijo en una entrevista con el diario La Estrella de Panamá , Roberto Ibáñez, científico del Smithsonian en Panamá y director nacional del PARC. En noviembre del año pasado, Ibáñez recibió el premio de la Fundación BBVA por las actividades de conservación de anfibios que realiza el Smithsonian con el proyecto de anfibios. Hasta el momento han logrado reproducir una docena de anfibios.

LA REPRODUCCIÓN

De acuerdo con el informe, para lograr el nacimiento del diminuto anfibio, los científicos simularon el hábitat y las condiciones de reproducción en un pequeño tanque, rodeado de plantas bromelias y un ambiente muy húmedo. Con ello, se logró que las ranas adultas pusieran un huevo. Se colectó y luego se transfirió a un plato Petri, húmedo, donde el renacuajo eclosionó después de 14 días.

Posteriormente, fue trasladado del plato Petri a una taza pequeña con agua, imitando los charcos pequeños de su hábitat natural. Fue alimentado con comida para peces y 75 días después el renacuajo se transformó en una rana joven. Actualmente tiene el tamaño de un adulto maduro.

El objetivo del proyecto es colectar un buen número de la especie para luego liberarlas. ‘Se sugiere mantener poblaciones estables en programas ex situ de 400-500 individuos de cada especie. Los individuos excedentes se utilizarían para ser liberados’, adelantó Ibáñez.

El PARC se lleva a cabo con la colaboración del Zoológico de Houston, el Cheyenne Mountain Zoo, el Zoológico de Nueva Inglaterra, SCBI y el Smithsonian y su objetivo ‘es servir como modelo para otras regiones o países’, dice IBáñez, quien añade que ‘por eso estamos dispuestos a brindar asesoría a otros proyectos similares que se realicen en otros lugares’.

En este estudio los científicos identificaron a la rana dardo venenosa como una especie de conservación prioritaria, por la presión del hombre que existe en su hábitat y el hongo letal que las mata. ‘Algunas actividades humanas como la deforestación son una amenaza para esta especie. Por lo poco que se conoce de ella, esta especie tiene una distribución muy restringida. Es más, no se encuentra por toda su limitada área de distribución, solamente se conoce de unas pocas localidades. Por consiguiente, es una especie vulnerable’. Agregó que ‘aparentemente, sus poblaciones están asociadas a ciertos filos a lo largo de los valles formados por quebradas, lo cual puede complicar su conservación y requerir que varios de estos sitios estén dentro de áreas protegidas’.

Pero lo que todavía no han logrado descubrir es si es capaz de sobrevivir o no al hongo que les afecta la piel. ‘No sabemos si es susceptible al hongo quítrido que está matando a los anfibios’, señala.

La enfermedad (que entró a Panamá por la frontera con Costa Rica en el año de 1993) es conocida como quitridiomicosis y los minúsculos anfibios mueren aproximadamente dos semanas después de haber sido infectados.

En Panamá, aproximadamente un tercio de los anfibios (unas 70 especies) se consideran amenazados. Entre las especies más amenazadas se encuentran las ranas arlequines del género Atelopus , que incluye a la rana dorada, acotó Ibáñez.

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