Planeta 01/03/2016 - 12:01 a.m. martes 1 de marzo de 2016

Monos aulladores de Azuero, una prueba del deterioro ambiental

Hoy en día, estamos viendo los resultados de los daños a los hábitats que exponen a nuestros primates a acciones antropogénicas 

Las muertes de monos en Nicaragua, Ecuador y Panamá continúan siendo un enigma. / Fundación Pro-Conservación de los Primates Panameños
Fundación Pro-Conservación de los Primates Panameños

Las muertes de monos en Nicaragua, Ecuador y Panamá continúan siendo un enigma.

Pedro Méndez-Carvajal
fcprimatespanama@gmail.com

La muerte de cinco monos aulladores de Azuero ( Alouatta coibensis trabeata ), dos en La Valencia y tres en Cabuya del Distrito de Parita, provincia de Herrera (en el mes de enero pasado), mantiene a la población vigilante, ante una muestra contundente del daño al que están siendo expuestos los animales silvestres como resultado de la intervención humana.

La Fundación Pro-Conservación de los Primates Panameños (FCPP) considera que hoy en día los primates están experimentando los resultados nefastos del deterioro de su hábitat, frente a acciones antropogénicas como quemas sin control y herbicidas.

La creciente mortandad de monos aulladores ( Alouatta palliata ) en los bosques de Latinoamérica indica que estos mamíferos también enfrentan causas no conocidas que podrían en un momento dado acabar con ellos de forma masiva aun en zonas boscosas.

Al momento, FCPP evalúa que las muertes de los monos panameños podrían ser el resultado de una combinación de factores climáticos y la exposición directa a herbicidas.

La deshidratación también azota a los monos de la zona azuerense, debido a la falta de cobertura boscosa resultante de la sequía.

Es menester actuar de forma urgente, sostiene la FCPP, tomando en cuenta que otra especie amenazada, el mono araña de Azuero, Ateles geoffroyi azuerensis, se encuentra presente en el sur de la península.

Es importante descartar otros factores relacionados a virus, por ejemplo, pero para ello no basta con atenernos a los diagnósticos de otros países afectados, el Ministerio de Salud, y Ministerio de Ambiente deben realizar sus propias evaluaciones pues los casos podrían implicar al ser humano.

En el pasado, los monos han sido cruciales para identificar epidemias de fiebre amarilla entre los humanos, gracias a la diligente actuación de las instituciones públicas.

A finales de los años 40, los brotes de fiebre amarilla selvática cobraron la vida de cinco panameños en Chagres, y en la Zona del Canal, y diezmaron la población de monos aulladores de la Isla Barro Colorado.

Los monos muertos entonces sirvieron para una investigación que permitió aclarar las afecciones causadas por el deterioro del medioambiente.

El Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana, volumen 39 de 1955, en su momento, señaló que los cuadros de patología de estos monos aulladores A. palliata , mostraban en sus autopsias hígados pálidos, hemorragias severas en la cavidad abdominal, desprendimiento de ligamento hepático, ruptura del hígado y coágulos, aun así una baja concentración de leucocitos.

Los cadáveres de donde se extrajeron las muestras fueron incluso hasta de animales con más de 48 horas de muertos, por lo que aun en descomposición los cadáveres pudieron servir para extraerles el hígado y realizar investigaciones para detectar presencia de virus, que permitió entender y ayudar a combatir la enfermedad entre los humanos.

Hoy día, los monos aulladores de Azuero, A.c. trabeata , son una especie única de Panamá (endémica), y se encuentra evaluada como especie en Peligro Crítico de Extinción según el Ministerio de Ambiente, FCPP y la UICN.

Sus poblaciones forman parte de uno de los proyectos de monitoreo nacional más extensos de la región Mesoamericana, liderado por FCPP desde 2001, y gracias a esta vigilancia de los grupos en toda la República de Panamá, podemos confirmar que no se habían reportado casos de muertes seguidas para estos grupos que hoy en día sobreviven en pequeños reductos de bosques y cercas vivas con un aproximado de tres mil individuos como población máxima.

FCPP confirma que al momento no hay casos reportados de monos muertos en las demás provincias del país, el único caso adicional que se reportó fue el de un individuo de mono nocturno Aotus zonalis, encontrado en una zona boscosa en la región norte de la provincia de Coclé, según reportaron lugareños voluntarios.

Recomendamos a la población panameña que mantenga vigilancia y cuide su bosque, considerando con mayor interés la fauna circundante.

Los bosques son importantes para bloquear vectores, son como un escudo de protección, si los abrimos, si los alteramos, le daremos paso de entrada a nuevos organismos y todo nuevo organismo produce cambios para establecerse.

Algunos cambios podrían debilitar otras poblaciones ya existentes. Así lo entendieron en su momento a la hora de abrirse paso el Canal de Panamá las autoridades de salud de India, quienes propusieron al doctor Wyckliffe, director de la Fundación Rockefeller, que la fiebre amarilla podría avanzar en Panamá debido a la gran zanja de bosque abierta.

Hoy en día, si evaluamos las grandes masas de bosques que se han continuado talando durante los últimos 10 años en Panamá, podríamos mencionar que se ha alterado grandemente la zona boscosa que permanecía casi intocable en la vertiente Caribe y que mantiene ya débil, un bloqueo natural entre la cordillera central del país hacia la zona del Pacífico.

Los casos de muertes de monos en Nicaragua, Ecuador y Panamá se mantienen en un enigma y la FCPP se encuentra actualmente apoyando y gestionando posibles vías de investigación tanto con el Ministerio de Ambiente a nivel nacional como por la vía internacional en conjunto con primatólogos que ya comienzan a trabajar en un plan de acción urgente, como parte de los especialistas del grupo de Primates del Neotrópico de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Exhortamos a las personas que nos escriban a fcprimatespanama@gmail.com en caso se encuentren con algún animal, en este caso monos aulladores, que presenten síntomas de mareo, tos, y movimientos erráticos en las copas de los árboles.

Muchos de los síntomas hacen que el mono caiga del árbol después de pasar cierto tiempo colgando de su cola o bien aislado del grupo en un árbol.

El Ministerio de Ambiente también recomienda no tocar a los animales de ser encontrados en el suelo, sino más bien contactar al personal de las regionales para su respectivo traslado a atención veterinaria.

DIRECTOR E INVESTIGADOR PRINCIPAL FCPP

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Al momento, FCPP evalúa el motivo de las muertes de monos como una combinación de factores climáticos con la directa exposición de herbicidas, al menos para los casos de Panamá.

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