Planeta 06/11/2017 - 12:00 a.m. lunes 6 de noviembre de 2017

Las lluvias extremas agravan el impacto de la sobrepesca

Un estudio del Smithsonian revela que las lluvias extremas puede afectar los ecosistemas y reducir las especies marinas que nos sirven de alimento

Las tormentas extremas impactan a las personas y a los ecosistemas marinos. / Archivo | La Estrella de Panamá
Archivo | La Estrella de Panamá

Las tormentas extremas impactan a las personas y a los ecosistemas marinos.

Mirta Rodríguez P.
mrodriguez@laestrella.com.pa

Los huracanes son fenómenos que se alimentan de la energía que se desprende de los océanos, afectados por el aumento de la temperatura del Planeta Tierra, y se les relaciona como un efecto del cambio climático.

Las tormentas extremas tienen un impacto devastador en las personas, pero también en los ecosistemas marinos, lo que representa una amenaza para los alimentos que provienen del mar, algunos ya afectados por la pesca excesiva, revela un estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) realizado en los laboratorios de su sede en Panamá y publicado el 31 de octubre en Ecosphere.

De hecho, el Smithsonian descubrió que los huracanes aumentan el impacto de la sobrepesca y la hacen aún más ‘crítica'.

‘MÁS DE 3,000 MILLONES DE PERSONAS DEPENDEN DE LOS ECOSISTEMAS MARINOS COSTEROS PARA SU ALIMENTACIÓN...'

LAURA JURGENS

INVESTIGADORA DEL SMITHSONIAN

Los pescadores artesanales obtienen de los océanos, los lagos y ríos del mundo el pescado que proporciona una nutrición vital a las comunidades pobres, no sólo de África y Asia, sino de muchas partes de América Latina e islas de los océanos Pacífico e Índico, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Se estima que ‘más de tres mil millones de personas (del mundo) dependen de los ecosistemas marinos costeros para su alimentación y sus medios de subsistencia. A largo plazo, la resistencia humana a eventos extremos como los huracanes está estrechamente relacionada con la resiliencia ecológica, especialmente después de que hayan pasado las preocupaciones inmediatas de seguridad y de recuperación', expresó Laura Jurgens, investigadora del Smithsonian y en Temple University.

Este estudio revela, además, que el exceso de lluvias que cae a los océanos durante un huracán puede causar un daño sustancial a los ecosistemas marinos tropicales, especialmente si esos ecosistemas ya han sido degradados por la actividad humana, como la pesca excesiva.

Según la FAO, la pesca aporta una considerable cantidad de proteína animal a la alimentación de las personas en todo el mundo. Se calcula que entre 15 y 20% de toda la proteína animal procede de especies acuáticas.

El pescado no sólo es un alimento vital, sino que además da trabajo e ingresos a millones de personas de todo el mundo. En 1996, se calculó que 30 millones de hombres y mujeres obtenían ingresos de la pesca. Los países en desarrollo también están participando cada vez más en el comercio internacional de pescado y sus derivados.

En la investigación del Smithsonian también se descubrió que los huracanes pueden causar la remoción de grandes peces de arrecife, lo cual podría cambiar los tipos de especies marinas que colonizan los ecosistemas costeros, haciéndolos más vulnerables a las tormentas.

Para el desarrollo de este estudio, en los laboratorios, se cultivaron comunidades de invertebrados marinos costeros con algunas jaulas en el interior para excluir a los peces globo y a otros peces de arrecife.

Se simuló la afluencia masiva de agua dulce asociada a la lluvia, producto de huracanes en hábitats costeros.

Lo anterior causó un shock en el sistema a las ostras, percebes, tunicados y otros organismos acostumbrados al agua salada, que forman una base de la red trófica para peces y otros animales marinos más grandes. Pero los grupos que estaban protegidos de los peces cuando se establecieron, sufrieron más del 50% de pérdida de biomasa.

En comparación, las comunidades que estuvieron expuestas a los peces durante el desarrollo mostraron poco efecto luego de la descarga de agua dulce. Según los investigadores, esto se debió a que un competidor dominante en estas comunidades, un tunicado invasivo, fue capaz de expandir en gran medida su presencia cuando no había depredadores, y esas especies hicieron que las comunidades fueran más vulnerables a la tormenta experimental.

‘Al eliminar a los depredadores de un sistema, cambia la forma de cómo será en el futuro', dijo Jurgens.

Jurgens y el científico de STRI, Mark Torchin, coautor del estudio, comentaron que la investigación arroja nueva luz sobre la resiliencia de los ecosistemas marinos tropicales en una era de cambio global, que los científicos creen que implica incrementos en la intensidad de las tormentas tropicales y los huracanes.

En otro experimento se mostró cómo los depredadores ápice, por ejemplo, los peces de arrecife, son críticos para la salud general de los ambientes marino costeros.

‘Sabemos poco sobre la respuesta de las comunidades marinas en un mundo que cambia rápidamente', comentó Torchin. ‘Esto nos acerca a la comprensión de los efectos potencialmente interactivos de la pérdida de depredadores, las especies invasoras y los eventos extremos de tormentas en el mar', puntualizó.

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