Gastronomía 07/03/2017 - 12:07 a.m. martes 7 de marzo de 2017

Un llamado de atención con salsa de tomate

Seiscientas libras de tomates descartados fueron preparados en una salsa para evitar su pérdida por sobreoferta

La chef Patricia Miranda Allen presenta una muestra de la salsa de tomate.

La chef Patricia Miranda Allen presenta una muestra de la salsa de tomate.

Anterior Siguiente

Esther M. Arjona
earjona@laestrella.com.pa

Días atrás, imágenes de cientos de libras de tomates echados a perder en el campo, por la caída de su precio causaron alarma. Un grupo de cocineros de Tierras Altas decidió intervenir para evitar que esta pérdida fuera más grande.

‘Mi fundación, Vida verde integral, decidió hacer salsa de tomate porque había tanto, que estaba siendo descartado. Y esto no tiene perdón ni de los productores ni del gobierno ni de los consumidores. No es posible que en un país que tiene una ciudad con tantos rascacielos haya campos con la mitad de la gente desnutrida y se estén botando los alimentos', dice la chef Patricia Miranda Allen, quien desde hace años, mantiene una campaña de concienciación sobre la gastronomía sostenible y la seguridad alimentaria.

La fundación solicitó que se les entregaran los tomates que iban a ser descartados y con ellos se hizo una salsa de tomate artesanal cuyo resultado de la venta sería a beneficio de las actividades de la fundación.

‘Nosotros nunca hemos pasado hambre, gracias a Dios, pero tenemos que aprender a aprovechar mejor nuestros recursos',

PATRICIA MIRANDA

CHEF

‘Pusimos a calentar esos fogones y echamos adelante la iniciativa', cuenta Miranda. Más de 25 pares de manos trabajaron en convertir alrededor de 600 libras de tomates en una salsa artesanal, para la cual se creó una cadena de trabajo en el que la fruta fue seleccionada, lavada, cortada y cocida en fogones de leña. Luego la salsa fue empacada en bolsas que fueron vendidas en un dólar.

‘No es que vamos a ganar mucho dinero para la fundación, tenemos que pagar toda la mano de obra, pero la idea no es la ganancia sino hacer un llamado de atención, la comida no se debe botar', insiste.

La primera tanda de estas salsas ya ha sido vendida en su totalidad. ‘El trabajo fue brutal, pero ya terminamos, estamos entregando los pedidos. Gracias a Dios la gente se ha portado muy bien, sobre todo, la gente de la ciudad de Panamá', sostiene.

La Fundación Vida Verde integral continuará con esta labor de procesar alimentos para evitar mayores pérdidas ‘En esta ocasión debimos actuar rápido, pero en adelante será en menores cantidades y en forma más organizada', afirma.

La chef invita a otras organizaciones a sumarse a este tipo de iniciativas.

‘Nosotros nunca hemos pasado hambre, gracias a Dios, pero tenemos que aprender a aprovechar mejor nuestros recursos. En otros países donde el paso de las estaciones es marcado, en el verano todo el mundo está cocinando y guardando porque en invierno no habrá nada. No tenemos que esperar a que algo nos ocurra para reaccionar', comenta.

‘Aquí se bota mucha comida, yo he visto una rastra llevarse un zanahorial entero porque no alcanza el precio, hay lugares que se conocen como botaderos, esto no se sabe en el resto del país, y es inconcebible que ocurra cuando en el campo hay tanta gente sufriendo de desnutrición', asegura.

Miranda hace un llamado a apoyar al productor nacional, ‘el producto nacional es más fresco, más sano', concluye.

comments powered by Disqus