Familia 20/09/2017 - 12:00 a.m. miércoles 20 de septiembre de 2017

Defensa personal, un arma ante la agresión sexual

La palma de la mano puede ser utilizada para golpear la región de la nariz del agresor

La fisioterapeuta Aline Funke (i) durante una clase.

La fisioterapeuta Aline Funke (i) durante una clase.

EFE
online@laestrella.com.pa

Estar constantemente en alerta, no economizar en seguridad y nunca dejarse dominar son algunos de los consejos para la defensa personal de mujeres en Brasil, donde varios casos de agresiones sexuales han encendido las alarmas en el país suramericano.

En Sao Paulo, donde una mujer es violada cada once minutos, Aline Funke, una joven de 29 años, aprende técnicas de defensa personal desde hace cinco años, las cuales van desde la prevención hasta la práctica de métodos de reacción para preservar su integridad física y emocional.

‘La defensa personal no tiene reglas y la intensidad de las técnicas empleadas dependen siempre del análisis de cada situación', según explicó Ricardo Nakayama, fundador del sistema Sotai.

En sus clases, Ricardo coloca a sus alumnas en el ‘peor de los escenarios posibles' y ensaya junto a ellas diferentes acciones para poder escapar de las garras de un posible agresor, como los que en las últimas semanas han acosado a diversas mujeres en el transporte público de la capital paulista.

‘Hay que desarrollar la memoria muscular para que el movimiento sea automático', asegura Nakayama, cinturón negro en diez disciplinas.

En caso de que la defensa sea necesaria, las mujeres en situación de riesgo pueden aplicar el golpe seco con un solo dedo en el labio superior o en la tráquea, así como el arañazo en los ojos, lo que puede llegar a lesionar la superficie de la córnea y ayudar a la víctima a huir.

La palma de la mano puede ser utilizada para golpear la región de la nariz del agresor, explica Nakayama, mientras que los dientes son útiles para escapar cuando una mujer es agarrada.

‘Trabajamos para eliminar el miedo de hacer daño al adversario. Hay que transformar el miedo en rabia y la rabia en iniciativa', advierte el profesor.

Uno de los objetivos principales de las clases de defensa es que las alumnas aprendan a establecer un área de seguridad y eviten siempre la posición de sumisión: ‘Nunca hay que dejarse dominar porque siempre puede haber una oportunidad para escapar'.

Aline asegura que las clases de defensa personal le han permitido estar alerta en todo momento e incluso ‘tener ojos en la espalda' cuando camina por la calle.

‘Cuando yo busqué las clases no había sido acosada, pero en mi día a día, cuando camino por la calle, siempre estoy preocupada y por eso fui a buscarlas', afirma.

Funke sintió el peligro años después, cuando un hombre intentó aproximarse a ella en un autobús. Entonces, cuenta, fue capaz de reaccionar y cohibir verbalmente al agresor, sin necesidad de usar algún tipo de técnicas de fuerza.

‘Yo me sentí bien de al menos haber hablado con él, porque a veces esas cosas ocurren y nos quedamos paralizadas. Creemos que es normal, que somos nosotras las que estamos equivocadas, pero no es así. Y cuando reaccionamos de alguna forma nos sentimos mejor', sostuvo. C

On las de defensa personal, señala Funke, siente menos miedo y ha aprendido a exponer a las personas que le ‘acorralan'.

comments powered by Disqus