Salud 03/07/2018 - 12:00 a.m. martes 3 de julio de 2018

Innovadora terapia para tratar el Parkinson

Con este procedimiento también se puede tratar el temblor esencial, un trastorno neurológico común del movimiento. 

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Yelina Pérez S.
yperez@laestrella.com.pa

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Parkinson es una enfermedad neurológica progresiva crónica que afecta las células nerviosas (neuronas) en el cerebro, cuyos síntomas incluyen temblores (movimiento rítmico de los labios, mentón, manos y piernas); rigidez y lentitud, problemas de equilibrio y marcha.

Se trata de una dolencia que afecta a una de cada 100 personas mayores de 60 años. Actualmente, existen unos 6.3 millones con esta enfermedad en el mundo. La OMS prevé que para el 2030 llegarán a ser más de 12 millones.

COSAS QUE DEBE SABER SOBRE EL PARKINSON

*El Parkinson es una enfermedad progresiva: la enfermedad empeora con el tiempo, sin embargo, cada caso es diferente. El tratamiento se enfoca en limitar el impacto de los síntomas en su vida diaria.

*La causa es en gran parte desconocida: los doctores no pueden identificar cuál es exactamente la causa del Parkinson en el 95% de los casos. La investigación muestra que las mutaciones genéticas son responsables del resto de los casos. A menudo, una combinación de factores como susceptibilidad genética y factores ambientales (que tienen lesiones múltiples en la cabeza, por ejemplo) están involucrados.

*El tratamiento depende de los síntomas: tomando en cuenta el impacto de la sintomatología, los médicos determinarán cómo tratar la enfermedad. Si los síntomas no interrumpen su funcionamiento diario es probable que se posponga la prescripción de medicamentos.

*Un accidente cerebrovascular, infección u otras afecciones neurológicas pueden parecerse al Parkinson. No haga suposiciones sobre su condición antes de ver a un neurólogo o a un experto en Parkinson para un diagnóstico adecuado.

Sin embargo, para que esto no ocurra se creó la Terapia de Estimulación Profunda (DBS, por sus siglas en inglés), en donde se coloca un dispositivo similar a un marcapasos que permite a los circuitos del cerebro que controlan el movimiento funcionar mejor. La terapia ha beneficiado a pacientes con Parkinson desde hace 30 años, con 150 mil implantes.

En Panamá, desde el año 2014 se realiza esta cirugía, en la que han operado hasta el momento solo diez pacientes con mejorías notables de su sintomatología (de un 50 a 80%).

Entre los principales resultados del tratamiento destaca mejoras en el movimiento, disminución en la rigidez y los temblores, a la vez que se retrasa la evolución de la enfermedad, lo que repercute en una mejoría significativa de la calidad de vida del paciente. Este tratamiento es ideal para aquellos pacientes que no logran controlar sus síntomas o que presentan efectos adversos propios de la medicación.

‘Un diferenciador clave con la estimulación cerebral profunda es que no daña ninguna parte del cerebro y también tiene menos complicaciones que otros tipos de cirugía. Se pueden hacer ajustes a medida que la enfermedad de la persona cambia sin cirugía adicional y se puede apagar si ocurren efectos secundarios excesivos, sin consecuencias a largo plazo. Más del 70% de los pacientes que se someten a este procedimiento muestran una mejoría significativa de todos los síntomas relacionados', explica el neurocirujano, Badih Adada, de Cleveland Clinic.

Sin embargo, antes del procedimiento, un neurocirujano utiliza la captación de imágenes por resonancia magnética (IRM) o la tomografía computarizada (TC) para identificar y ubicar el objetivo exacto dentro del cerebro donde las señales eléctricas nerviosas generan los síntomas de Parkinson.

Algunos cirujanos pueden usar el registro con microelectrodos, que involucra el uso de un cable pequeño que monitorea la actividad de las células nerviosas en el ‘área objetivo' para identificar más el objetivo cerebral preciso que será estimulado. Generalmente, estos objetivos son el tálamo, el núcleo subtalámico y el globo pálido.

Para Adada es una dolencia que no es fácil de diagnosticar al principio porque los síntomas son leves, poco específicos y pueden llevar a confusión.

La primera fase del Pakinson no suele presentar todos los síntomas corrientes y típicos, como el temblor y la rigidez. Aunque se ha determinado que ésta se puede manifestar a través de dolores articulares pseudo-reumatológicos, cansancio (que se suele achacar al exceso de trabajo), arrastre de un pie, dificultades al escribir (letra pequeña e ilegible) y cuadro depresivo de larga duración.

ALTERNATIVAS RECIENTES

Por su parte, investigadores de la Universidad Johns Hopkins, a través de un fármaco llamado NLY01, desarrollado en forma experimental, lograron ralentizar en ratones tanto la progresión del mal de Parkinson como sus síntomas, detalla un artículo de la agencia de noticias EFE .

Los investigadores afirman que el NLY01 detiene ‘la degeneración neuronal', por lo que proyectan probar este mismo año el fármaco en ensayos clínicos. ‘El fármaco protege de una forma realmente asombrosa las células diana del sistema nervioso', explicó Ted Dawson, director del Instituto de Ingeniería Celular y profesor de neurología de la Facultad de Medicina de esta universidad con sede en Baltimore (Maryland).

Si los ensayos clínicos son exitosos, el NLY01 sería uno de los primeros tratamientos farmacológicos cuya acción no solo estaría encaminada a mejorar la rigidez muscular, los temblores y la demencia, entre otros síntomas del Parkinson, sino concretamente a frenar la progresión de la enfermedad, dice Dawson. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista científica digital Nature Medicine .

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