Planeta 02/04/2019 - 2:22 p.m. martes 2 de abril de 2019

Guna Yala y el cambio climático, tiempos de oportunidad para los indígenas

Hoy los gunas son las primera víctimas en Panamá la crisis ambiental, un gran problema que cuyas soluciones pueden ser una oportunidad

A pesar de las promesas del Gobierno central,  aún no se ha tomado medidas 
oficiales para planificar o abordar la reubicación de comunidades a causa del cambio climático, ni tampoco la
 falta de agua por el mismo problema.. / Burwuigan
Burwuigan

A pesar de las promesas del Gobierno central,  aún no se ha tomado medidas oficiales para planificar o abordar la reubicación de comunidades a causa del cambio climático, ni tampoco la falta de agua por el mismo problema..

Diwigdi Valiente
diwigdi@icloud.com

En la costa del Caribe panameño se extiende una franja selvática y un archipiélago de pequeñas islas que conforman Guna Yala, la tierra de los gunas. A pesar de haber sido capaces de mantener una autonomía y gobernabilidad envidiable por otras naciones, hoy el pueblo guna enfrenta una nueva amenaza: el cambio climático. Un problema global que podría llegar a ser un momento de oportunidades para que se desarrollen proyectos tecnológicos y de infraestructura que les permita elevar su calidad de vida.

El pueblo Guna es reconocido internacionalmente por ser uno de los pueblos indígenas más autónomos del mundo. En 1925, los revolucionarios de estas islas se rebelaron contra del autoridades del Estado panameño que, una vez separado de Colombia el 3 de noviembre de 1903, no reconoció la Comarca Tulenega establecida el 4 de junio de 1870. 

“Prohibieron nuestro idioma, nos arrancaban las narigueras [argollas de oro colocadas tradicionalmente en la nariz de las mujeres], no podíamos vestir nuestros vestidos tradicionales, nos obligaban a darle parte de nuestras cosechas y querían quitarnos las tierras”, recuerda sobre la Revolución Dule, Mu Waga, una de las sabias bisabuelas de la isla de Playón Chico. Como hace 94 años, las amenazas regresan sobre sus islas “ahora por las acciones de los países industrializados”.

De acuerdo al Informe Especial sobre el Calentamiento Global publicado en octubre del 2018 por los miembros del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC en inglés), este urge tomar acciones radicales e inmediatas para la próxima década para evitar los peores impactos del cambio climático.

Un ejemplo es el aumento de los niveles del mar, que decenio podría superar 1.5 grados centígrados por encima de lo registrado antes de la Revolución Industrial.

“Uno de los mensajes claves que se desprende con fuerza de este informe es que estamos viendo las consecuencias del calentamiento global a través de un clima más extremo, el aumento del nivel del mar y la disminución del hielo marino en el Ártico” señala Panmao Zhai, co-presidente del Grupo de trabajo I del IPCC.

PLAYÓN CHICO, PRIMERAS VÍCTIMAS DE LA CRISIS CLIMÁTICA

“Nosotros no provocamos el aumento del nivel del mar. En nuestras islas pescamos en canoas artesanales, tenemos cultivos a los que llegamos caminando y generamos nuestra electricidad gracias a paneles solares” indica Mu Waga.

“En los meses de noviembre y diciembre, el agua nos llega a los tobillos, las calles de nuestras islas se inundan y no tenemos donde ir. El pueblo guna no sabe lo que está pasando, el aumento del nivel del mar muchas veces es atribuido a las fuerzas naturales y no es reconocido como producto de la actividad humana” reflexiona la abuela.

La comunidad de Playón Chico, con una población de alrededor de 2000 personas es la segunda isla más habitada de Guna Yala  y es la segunda comunidad que planea la relocalización de sus miembros a tierra firme.

El tercer informe de Displacement Solution, organización dedicada a encontrar soluciones basadas en los derechos de los desplazados climáticos, enfatiza la urgencia de presentar planes de acción para enfrentar los problemas en Guna Yala. Este estudio documenta que el desplazamiento progresivo de habitantes de las islas se lleva a cabo sin apoyo gubernamental y con poca divulgación a nivel nacional. El informe señala que “las líneas de comunicación con los funcionarios gubernamentales sobre el estado de los diversos proyectos no han sido confiables”.