Cultura 02/09/2018 - 12:00 a.m. domingo 2 de septiembre de 2018

Un tonto

El problema es la endogamia que hay en este país, y el amiguismo, porque aquí todos son unos sinvergüenzas pero tú no

Mónica Miguel Franco
monicamiguelfranco@hotmail.com

Dice mi madre, que, como toda madre, es sabia, que un tonto hace un ciento si le dan lugar y tiempo. En este país a los políticos les hemos dado tiempo, muchísimo tiempo. Así, cada uno ha conseguido crear una caterva de adufes, alcornoques y panderos que ponen y quitan presidentes y consiguen, con sus votos, perpetuar este sistema de podredumbre generalizada.

Yo leo a uno de ellos defendiendo su sistema clientelista porque los pobres también tienen derecho a comer jamón y pavo en Navidad y no sé si reírme o llorar de impotencia. Yo lo escucho gritando, desde la presidencia del hemiciclo, en el pleno de la Asamblea, que alguien debe ‘salir del clóset' y me tengo que pellizcar para asegurarme de que no estoy alucinando. Mis ojos amenazan con saltar de sus órbitas cuando veo a la niña bonita ofendidita porque hay una campaña que trata de evitar que ese grupo de charranes chupópteros, en el que se cuenta, sigan colgados de la teta de la pobre madre patria.

Una patria a la que traemos a mal traer, descachalandrada y piojosa, toda desaseada, astrosa y zarrapastrosa. Llena de basura y con sanguijuelas pululantes entre su pelaje verde y frondoso. Pelaje-follaje verde y frondoso que está siendo vendido al mejor postor en cómodas talas y parcelaciones por ecologistas pitañosos de tres al cuarto que dícense ser defensores de aquello que en realidad están devorando como si fuera peteretes al alimón con ecologistas de morondanga que trepando troncos llegaron a la vida que ellos creen que se merecen. Y no pasa nada. Nos venden las islas y nos mochan la selva y no pasa nada. Nos ocupan la playa y nos ponen pilotes en la línea de costa y no pasa nada.

Aquí nunca pasa nada porque todavía hay tontucios que piensan que, como a alguno de los padrotes y madrotas de la patria todavía no se les han destapado escándalos, que a esos sí deberíamos permitirles seguir medrando a costa de todos nosotros, y para aquellos que piensen así les transcribo el tuit de @samuelrobles:

‘Es que mi diputado(a) no ha hecho proyectos focops ni tampoco tiene inflada su planilla ni regala jamones. ¿Denunció algo antes de que se fugara la info de la 080 o que iniciaran las campañas? Entonces es cómplice. No solo se es corrupto por obra, también guardando silencio'.

Efectivamente, no solo peca el que mata la vaca, sino también el que le tira de la pata y la complicidad en el delito está especificada también como delito. Si usted le paga al policía, usted es corrupto. Si usted le da dinero bajo cuerda al funcionario para que ‘agilice' los trámites, usted es corrupto. Si usted se entera de alguna macalusia y no la denuncia, usted es cómplice de corrupción. ¿Qué tan difícil es de entender?

El problema es la endogamia que hay en este país, y el amiguismo, porque aquí todos son unos sinvergüenzas pero tú no, tú fuiste al colegio tan recordado conmigo y aunque tú hayas matado a una niña y no estés enfrentando las consecuencias de tus actos, no te preocupes, yo te apoyo. En este país son todos unos ladrones y unos comprados, pero tú no, tú, que eres primo de la mujer del hermano de mi socio, tú solo has hecho negocios con la empresa que ha llegado a meter presidentes presos.

Aquí la ley solo es para los pendejos, para usted no. Y la reelección tampoco debería ser para usted. Total, si es usted íntegro, debería estar asqueado de vivir rodeado de tanta inmundicia, ¿no?, agradezca el #NoALaReelección.

COLUMNISTA

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