Salud 04/09/2019 - 12:00 a.m. miércoles 4 de septiembre de 2019

‘Síndrome del bebé olvidado', un descuido sin retorno

El reciente abandono de una infante en el auto de sus padres a temperaturas extremas ha puesto la lupa sobre la problemática asociada a este ‘síndrome'. Aunque Panamá no cuenta con antecedentes alarmantes, el estrés es un disparador que debe atenderse

Los gemelos fueron hallados sin vida en el auto el pasado 26 de julio. / Captura de pantalla
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Los gemelos fueron hallados sin vida en el auto el pasado 26 de julio.

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Yandira Núñez
yandira.nunez@laestrella.com.pa

El pasado 22 de agosto, un episodio fatal que derivó presuntamente del olvido marcó un precedente importante en materia social en Panamá. Una pequeña de cuatro años fue hallada sin signos vitales en el auto de su padre, en un estacionamiento en el corregimiento de Tocumen, mientras éste desempeñaba sus funciones laborales. Un hecho que acaparó la opinión pública nacional por su dramatismo y sensibilidad.

Aunque en nuestro país el denominado ‘síndrome del bebé olvidado' no es nada común, el estrés, como uno de sus principales detonantes, según especialistas, está más que presente. De hecho, según las últimas cifras de la Dirección de Planificación del Departamento de Registros y Estadísticas del Ministerio de Salud, en 2018 fueron atendidos 6,538 casos de trastorno de ansiedad, una de las principales consecuencias del estrés y una de las dos principales causas de morbilidad recibidas en la entidad.

David Diamond, profesor de Fisiología Molecular en la Universidad del Sur de Florida, declaró para Telemundo que ‘si eres capaz de olvidar tu teléfono celular, eres potencialmente capaz de olvidarte de tu hijo'.

Los pequeños que permanecen durante horas en los vehículos suelen perder la vida por hipertermia —se produce cuando el cuerpo está demasiado caliente y hay un golpe de calor ; la temperatura corporal central está entre los 99.5 y los 100 grados— a causa de las elevadas temperaturas.

Para Diamond, ‘la parte más sofisticada de nuestro centro de procesamiento mental puede ser rehén de un competente sistema de memoria, una parte primitiva del cerebro que es —por su diseño tan antiguo como el dinosaurio— desatenta, no analítica, estúpida'.

Según reseña la misma publicación de la cadena de noticias estadounidense, la ‘pérdida de memoria puede implicar una situación benigna, tal como un acontecimiento estresante que causa que alguien se olvide de dónde estacionó el auto pero en el peor de los casos un progenitor se preocupa tanto por un evento estresante durante su traslado al trabajo que olvida que un niño está en el asiento de atrás'.

Un escenario como el estadounidense cuenta con cifras alarmantes. La organización Kids and Cars informó el pasado 21 de agosto que un total de 900 niños han muerto en autos calientes en el país norteamericano desde 1990.

‘Incluso los mejores padres o cuidadores pueden, sin saberlo, dejar a un bebé dormido en un automóvil; y el resultado final puede ser lesiones o incluso la muerte', reza la publicación.

Y en lo que va de 2019, los números permanecen en rojo. Unas 38 muertes por insolación vehicular se han registrado. Según la organización, ‘en más del 55% de estos casos, la persona responsable de la muerte del niño lo dejó dentro del vehículo sin saberlo. En la mayoría de las situaciones, esto le sucede a los padres más amorosos, afectuosos y protectores'.

‘Esto le ha sucedido a un maestro, dentista, trabajador social, oficial de policía, enfermera, clérigo, militar e incluso a un científico espacial. Le puede pasar a cualquiera', explican.

Desde Kids and Cars destacan que el interior de un vehículo se sobrecalienta muy rápidamente. ‘Incluso con las ventanas un poco abiertas, la temperatura dentro de un auto puede alcanzar los 125 grados en minutos. El 80% del aumento de temperatura ocurre en los primeros 10 minutos y abrir un poco las ventanas no ayuda a disminuir el proceso de calentamiento'.

Lo cierto es que muchos niños han muerto por ataque térmico en automóviles. Una pesadilla que esta vez le tocó en carne propia a una familia panameña.

Panamá

Emeldo Márquez, fiscal Superior de Homicidios y Femicidios del Área Metropolitana, indicó a este medio que tras ser detenido, al padre de la menor fallecida un juez de garantías le impuso reporte periódico, los días 20 de cada mes, y el impedimento de salida del país, por la presunta comisión del delito de homicidio culposo.

Agregó que actualmente el caso se encuentra en la etapa de investigación, cuya duración deberá apegarse a los seis meses y deben realizarse distintas diligencias. ‘Es de recordar que uno de los aspectos de la culpa en este caso se enmarca en la negligencia'.

De acuerdo con Márquez, no existe un antecedente similar en Panamá y antes de hacer valoraciones ‘hay que esperar los resultados de las pericias'.

Sobre la posibilidad de que el resultado de este proceso marque un punto de inflexión en nuestro sistema de justicia, apuntó que ‘es un poco prematuro para poder desarrollar esta interrogante. Hay que ver el avance de la investigación'.

Por otra parte, Luis Ramírez, psicólogo clínico, detalló que la sociedad ‘está sujeta a un estrés constante por motivos económicos, emocionales, laborales, académicos, Todo esto provoca que olvidemos cuidar de nuestra salud física y mental'.

Una realidad que ‘nos hace menos tolerantes y más reactivos, lo que podría fácilmente llevarnos a cometer más errores de lo común', como abandonar a un ser querido en el auto.

‘Sobreponernos a los altos niveles de estrés tendrá como solución o paliativo una mezcla entre las políticas de Estado y la conciencia individual. Debemos trabajar en conjunto con planes claros para lograr un equilibrio', aseguró.

Según Ramírez, los estudios indican que albergar preocupaciones sobre el futuro contribuye en gran medida a que los padres olviden a sus hijos. ‘No se olvidan solo en el carro, se olvidan en almacenes, buses, escuelas, etc'.

También cita como motivos comunes los problemas económicos, temas laborales y académicos, deudas, situaciones emocionales o malas relaciones interpersonales.

‘El estrés es normal y necesario, aunque evitarlo es difícil, la tarea es reducir sus niveles', añadió.

José Lasso, sociólogo, mencionó que en contextos como el norteamericano, la familia se ve afectada porque los padres deben tener hasta dos empleos para cubrir necesidades de subsistencia.

‘En otros casos, no son de subsistencia sino que se lleva a la población a elevar los niveles de consumo para mantener un estatus construido por los grupos sociales', enunció.

Lasso destacó que en estos casos, la familia se va degradando y cuando nacen los hijos ‘hay una desconexión interna en las relaciones'.

‘Esto sucede en las sociedades desarrolladas y en el aceleramiento que puede haber en países como Panamá', apuntó

‘Una sociedad que no atiende su salud mental o no le da prioridad, siempre estará propensa a que se repitan episodios como este u otros de violencia, enfermedades, angustia o dolor',

LESBIA GONZÁLEZ

PSICÓLOGA

Aseveró que ‘hay mucho estrés por los altos niveles de consumo y la presión de mantener un nivel de vida o subsistir. Esto no tiene que ver con la educación, sino con la importancia que se le da a mantener un nivel de vida y cubrir las necesidades'.

‘Cuando la familia se resquebraja, los que llevan la peor parte son los hijos. El estrés es el resultado de las exigencias de un sistema que pide cada vez más para mantener un estatus'.

Sobre Panamá, el sociólogo enfatizó que ‘estamos propensos a que estos episodios se repitan'.

‘Esto no necesariamente se resuelve con educación. Debe haber una toma de conciencia y debe bajarse el ritmo de la vida para dedicarle más tiempo al núcleo familiar y establecer redes de apoyo que permitan el manejo necesario de los hijos', reiteró.

‘En nuestro país han proliferado los Centros de Orientación Infantil y Familiar, adonde las parejas llevan a los niños desde una edad muy temprana para que reciban los cuidados necesarios porque tienen que resolver estas necesidades'.

‘Son roles particulares de la familia que se agotan y es preciso revisar cómo se mantienen las redes sociales de apoyo y los enlaces familiares para los niños', mencionó.

Alerta, prevención

Desde Kids and Cars plantean estrategias simples para que los padres no sean víctimas de estas tragedias.

Es necesario mirar siempre el auto antes de cerrar con llave, convertir en hábito abrir las puertas traseras toda vez que estacione para asegurarse de que nadie quede encerrado. Para reforzar este hábito, coloque un artículo que le sea imprescindible en el asiento trasero: su tarjeta de identificación de empleado, su computadora portátil, su teléfono, su bolso, etc., pedir al proveedor de cuidado infantil que lo llame de inmediato si su hijo no ha llegado a la hora programada, anunciar claramente y confirmar quién es responsable de sacar a cada niño del vehículo, ya que la falta de comunicación puede causar que uno piense que es el otro quien retiró al niño; asegurarse de que ningún niño pueda ingresar en un vehículo estacionado, nunca dejar las llaves del auto al alcance de los niños, enseñar a los niños a que toquen la bocina si se quedan encerrados dentro de un automóvil y tener especial cuidado durante los momentos más ocupados, los cambios de horario y los períodos de crisis o de vacaciones. Son en estos momentos cuando ocurre la mayoría de las tragedias.

Lesbia González, psicóloga, puntualizó que un individuo estresado se llena de cortisol y esta hormona a largo plazo, es como ‘un veneno que impacta de diversas maneras; una de ellas es el olvido'.

‘La gente está minimizando el impacto del estrés. Todos lo enfrentamos de manera constante sin darle importancia, aún sabiendo que estamos mal y que afecta nuestra salud', aseveró.

‘Hay mucho estrés por los altos niveles de consumo y la presión de mantener un nivel de vida o subsistir',

JOSÉ LASSO

SOCIÓLOGO

‘Seguimos en el trabajo como un hámster levantándonos temprano a diario, en una rueda de tráfico para ir al trabajo y cumplir con las demandas económicas, con la pareja y con los hijos. Seguimos en el mismo ritmo sin detenernos a pensar hacia dónde vamos o por qué hacemos lo que hacemos o qué queremos', reconoció.

González afirmó que ‘no comemos saludable, no hacemos ejercicio, no meditamos, no nos relajamos y, obviamente, en algún momento el cuerpo se cobra todo eso, muchas veces de la peor forma, ya sea con enfermedades o con olvidos'.

Para la estudiosa de la conducta humana, ‘una sociedad que no atiende su salud mental o no le da prioridad, siempre estará propensa a que se repitan episodios como este u otros de violencia, enfermedades, angustia o dolor'.

‘Si no nos detenemos a pensar que debemos cuidar nuestra salud mental, seguiremos teniendo problemas. Se trata de educar de muchas maneras. Sin embargo, muchos las ven imposibles o les restan valor. La gente lo sabe, pero no lo aplica', compartió.

‘Aunque puede haber una causa neurológica, el detonante más común del olvido es el estrés. A éste se suman otros elementos de la cotidianidad y hacer las cosas de manera automática, con lo que podrían obviarse factores importantes como los hijos', contó.

Para la especialista, la prevención amerita educación y determinación personal, ‘sentarse, aquietarse y entender que la salud mental es primero que todo lo demás'.

Insiste en que ‘vivimos en un mundo económico donde es más importante tener cosas y hacerle ver a los demás que las tenemos o que somos exitosos, aunque en el fondo no lo seamos, porque el éxito realmente está en sentirse bien con lo que tienes y eres y hacer de ello, la tranquilidad; hay que hacer un balance entre el logro de metas y la salud'.

Padre de mellizos fallecidos en Estados Unidos enfrenta investigación

UN CASO DE CONMOCIÓN

El pasado 1 de agosto, un juez dictaminó que no hay un caso penal hasta ahora contra Juan Rodríguez, el padre acusado por la muerte de los gemelos de un año que perdieron la vida dentro de su auto a elevadas temperaturas.

Así lo reseñó una nota de la cadena de noticias ‘Telemundo'.

Se trata de uno de los casos más conmovedores ocurridos en los Estados Unidos.

El padre, identificado como Juan Rodríguez, de 39 años, ‘tenía que llevar a los pequeños a la guardería, pero, al llegar a su sitio de trabajo en el Hospital Fordham Manor VA, donde labora como trabajador social, los olvidó en el asiento trasero, declaró a la policía'.

Rodríguez presuntamente no se dio cuenta que dejó a sus hijos en su vehículo Honda Accord hasta el final de su día laboral, a eso de las 4:30 p.m. del viernes 26 de julio.

Según recogen medios estadounidenses, el padre comenzó a conducir su auto a casa hasta que vio a los niños en el asiento trasero, dijo un funcionario del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY). ‘Se detuvo de inmediato a pocas cuadras de donde trabaja y llamó al 911, dijeron los bomberos. Una portavoz de la oficina del fiscal de distrito de El Bronx confirmó este jueves que un juez dictaminó que no hay un caso penal en este momento contra Rodríguez'.

La portavoz añadió que el fiscal decidió no presentar el caso ante un gran jurado en este momento, a la espera de una mayor investigación.

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