Cultura 19/04/2019 - 12:00 a.m. viernes 19 de abril de 2019

Reunión, la isla del azúcar

Hoy en día la isla, que sigue siendo parte de Francia, es el productor más grande de azúcar de todo el territorio europeo. El Museo Stella Matutina es el sitio ideal para aprender acerca de las antiguas plantaciones

 / Ursula Kiener Ford
Ursula Kiener Ford

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Ursula Kiener Ford
ursula@panamatravelgroup.com

Si quieres conocer la historia de la isla de Reunión, debes visitar el Museo Stella Matutina.

En el siglo XVI, los europeos colonizaron las islas en el Caribe. Estas nuevas colonias producían materias primas codiciadas por la elite, como tintes, especias, café, té y, por supuesto, azúcar. El modelo está basado en una economía de plantación con grandes fincas agrícolas cultivadas por esclavos.

La caña de azúcar fue descubierta originalmente en Nueva Guinea, al final del periodo prehistórico. Los primeros esfuerzos para producir azúcar se remontan al año 3000 a. C. en China. Finalmente, arribó a las islas del Océano Índico en el siglo XVII.

Los primeros ingenios azucareros eran muy básicos, con chimenea y unos sartenes. Se producía poca azúcar y de mala calidad. Estos procesos fueron mejorando y el precio del azúcar bajó. Para el siglo XVIII, la clase media empezó a consumirla y en el siglo XIX, fue accesible a las masas.

LA ÍNSULA CON MUCHOS NOMBRES

La isla fue descubierta por los europeos en el siglo XVI. Hasta el principio del siglo XVIII fue una parada en ruta a India. Finalmente llegaron los francés en el siglo XVII y proclamaron su posesión. La llamaron Mascarin, luego Bourbon, Reunión e isla de Bonaparte. Durante la Segunda República (1848), decidieron dejarle el nombre Reunión.

Con una economía basada en plantaciones, los habitantes de la isla eran una mezcla de esclavos y hombres libres de diferentes orígenes: colonizadores franceses, esclavos de Madagascar, etc. Aparte de la azúcar, desarrollaron plantaciones de café y diversificaron la economía.

Como todos los otros poderes europeos, los franceses establecieron empresas de comercio para desarrollar sus relaciones en el Océano Índico. La isla de Bourbon se convirtió en el lugar para producir y almacenar comida.

EL EFECTO BONAPARTE

Desde 1715, la compañía alentaba la siembra del café, pero Mahé de Labourdonnais tenía la cosecha controlada. Su finca, llamada Domaine de Labourdonnais, se encuentra en Mauricio, una isla cercana. Las plantas se trajeron de Mocha para ser sembradas por los pobladores.

Se pagaban precios bastante bajos, lo que hizo que el negocio fuera rentable solo para las grandes plantaciones con esclavos. Después de 1760, los precios del café bajaron aún más por la competencia de las Antillas francesas. Los pobladores tuvieron que diversificar sus plantaciones con pimiento, clavo y nuez moscada.

Después de 1815, sólo se sembraba café en plantaciones pequeñas, mientras que las grandes optaron por caña de azúcar. Francia perdió sus principales colonias azucareras.

Las guerras napoleónicas ocasionaron escasez e inflación de azúcar. Para remediarlo se incentivó desde 1801 la siembra de remolacha azucarera en Francia. Hubo mucha rivalidad y se declaró una guerra azucarera. Pasaron periodos de altas y bajas hasta que se acabaron la cuotas de producción en 1930.

STELLA MATUTINA

Al inicio del siglo XIX, la isla de Bourbon todavía era agrícola, carente de industria. Tampoco sabían cómo procesar el azúcar. Un par de pioneros contaban con molinos de madera con motores hidráulicos y pequeñas calderas de hierro fundido. Producían poca azúcar de baja calidad y fueron reemplazados con fábricas que seguían el modelo de Santo Domingo. Finalmente despegó la producción.

‘Stella Matutina' significa estrella de la mañana en latín. Y es que después del Sol y la Luna, Venus es el objeto celestial más brillante. También es asociada con Santa María, que era la patrona que seleccionaron los dueños del molino.

Para poder sobrevivir en el siglo XIX, las fincas tenían que crecer. Eso significaba comprar más tierra o unirse con otra fincas. Stella Matutina creció hasta 1913, produciendo caña de azúcar, café, tabaco, geranios y leña.

MUSEO AZUCARERO

La ‘plantation' contaba con su propia fábrica de azúcar en lo que hoy en día es el Museo Stella Matutina. Los pobladores no eran dueños de las tierras que cultivaban. Debían pagar un tercio al dueño. Este sistema fue abolido en 2010.

PLANEA TU VIAJE

La isla de Reunión es parte de Francia.

Duración del vuelo: 29-30 horas a Saint-Denis

Costo del vuelo: $2,996 (se recomienda ir desde un destino cercano)

Horario: GMT+4 / 9 horas más que Panamá

Costos en destino: elevados

Visa: no

Dato importante: El vuelo cubre 9,349 km (5,802 millas), con una duración de 11 horas con 15 minutos.

El museo se encuentra en la municipalidad de Saint-Leu, fundada en 1790. Se fundó en 1991 y por 20 años fue un lugar donde las personas podían aprender sobre las técnicas industriales utilizadas para la producción de azúcar. En 2011 cerró sus puertas para renovarlo completamente. Volvió a abrir en 2015 y es uno de los más completos que he visto en mi vida. Por eso mismo tiene la acreditación de ‘Musée de France'.

Al visitar, entras en una enorme fábrica. El recorrido empieza en el sótano, donde aprendes sobre la historia de la conquista de la isla de Reunión. Luego tomas un elevador al último nivel, enfocado en la caña de azúcar. Es posible apreciar la antigua maquinaria utilizada en Stella Matutina.

La exhibición final muestra cómo era la vida en la isla y su gente. Hay una réplica de una abarrotería china y un bus que utilizaban como transporte en la isla. Cuando terminas, hay una tienda que vende azúcar, rones de frutas y especias.

El azúcar sigue siendo muy importante en la economía de Reunión, ya que representa 70% de sus exportaciones, creando 12,000 trabajos directos e indirectos.

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