Cultura 19/06/2019 - 12:00 a.m. miércoles 19 de junio de 2019

Una de las quejas más repetidas entre los emprendedores

Es difícil explicarle a los posibles inversionistas la naturaleza de los proyectos. La ‘conexión' entre ambos es clave en un ecosistema exitoso

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Pedro Colmenares
pedro@colmenares.biz

La semana pasada tuve la oportunidad de conversar con tres emprendedores. Los tres con buenas ideas y con pilotos con buenos indicadores; y aunque no se conocen y sus proyectos no tienen nada que ver entre sí (más que el hecho de tener componentes tecnológicos), se quejaron de lo mismo: lo difícil que es explicarle a los posibles inversionistas, bancos o terceros que puedan aportar recursos, la naturaleza de sus proyectos. Es verdad que yo siempre insisto en la importancia de explicar las cosas complejas de la forma más sencilla. Einstein decía que un concepto no está lo suficientemente claro si uno no puede explicárselo a su abuelita, y aunque sigo pensándolo también, tengo claro que una vez el concepto está bien expuesto, cuando se desea entrar a considerar en invertir en él , se necesita profundizar realmente en sus principios. Se puede explicar de forma sencilla el funcionamiento de un reactor nuclear. Sé que puedo lograr que mi abuelita lo entienda, pero eso no quiere decir que con esa explicación ella pueda invertir en la construcción de uno. Las quejas de los emprendedores son muchas y de varios tipos, desde que el inversionista confunde ‘invertir' con ‘prestar' y se porta como prestamista, pasando por aquel que detiene todo, pues no entiende algo, y para cuando lo entiende ya es tarde, o también por el que debido al hecho de poner un dinero, cree saber más sobre el tema que aquel que creó el proyecto.

Siguiendo el símil de la central nuclear, sería el equivalente a pensar que por el hecho de poner plata en una, se sabe más de física que el físico jefe.

También es cierto que cuando se ven las cosas desde el otro ángulo, existen muchos emprendedores que esperan que se les extienda un cheque solo por su sonrisa, pero también es cierto que se ven muchos casos de inversionistas que esperan que se les aparezca el próximo ‘Facebook', y que el creador les dé el 80% por unos pocos dólares, y que además ya esté produciendo millones.

Es importante encontrar una solución a esta desconexión. Se necesitan ambos, emprendedores e inversionistas, para que existan ecosistemas exitosos. Veo más talleres de formación de emprendedores que de inversionistas, hace varios años en CoworkingPTY hicimos algunos y nos encontramos con un problema: la mayoría cree que no necesita aprender nada. Tener plata no necesariamente es señal de inteligencia, no entraré en detalles sobre este concepto, pues no viene al caso, pero lo que sí puedo decir es que en cualquier profesión, cuando la persona siente que no puede aprender nada, que ya lo sabe todo, lo más seguro es que ya no está entendiendo lo que está pasando y no puede analizar siquiera que no sabe. Creo que este tema debe trabajarse; si no lo hacemos, los buenos proyectos se perderán o se irán a otros ecosistemas más maduros, cosa que ha estado pasando en los últimos años. Como está el mundo ahora, no podemos darnos el lujo de perder talento, al final ese es el verdadero recurso que saca adelante a un país.

CAFEESTRELLA@LAESTRELLA.COM.PA

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