Cultura 24/04/2019 - 12:00 a.m. miércoles 24 de abril de 2019

Panamá pone a prueba el transporte eléctrico

MiBus acordó ensayar con una unidad de transporte 100% eléctrica que circulará en la ciudad. Se busca evaluar la funcionalidad y el rendimiento del sistema. La experiencia de Chile y Ecuador demuestran los beneficios económicos, ambientales y sociales

La movilidad eléctrica permite reducir la contaminación del aire. / Cedida | ENSA
Cedida | ENSA

La movilidad eléctrica permite reducir la contaminación del aire.

Anterior Siguiente

Marlene Testa
mtesta@laestrella.com.pa

Cada día, m iles de personas se ven obligadas a inhalar vapores nocivos mientras van al trabajo, a las escuelas, a la universidad o simplemente cuando salen de sus hogares.

Las emisiones provenientes del transporte representan una proporción significativa de la contaminación del aire en las ciudades. Un 90% de esta es atribuida a los gases vehiculares, en una ciudad donde diariamente circulan 825 mil unidades hasta 2017, según datos de transporte terrestre de la Contraloría General de la República de Panamá.

Los vehículos automotores generan el 78% de los hidrocarburos y el 98% del monóxido de carbono que llega al aire. Los gases contaminantes, producto de la combustión vehicular, pasan a la atmósfera para luego ser absorbidos por el cuerpo humano a través de la respiración, advierte el Instituto de Análisis Especializado (IEA) de la Universidad de Panamá.

El aire contaminado puede provocar la muerte prematura a causa de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer, y también puede producir infecciones respiratorias bajas.

En 2016, la contaminación del aire en interiores y exteriores causó un estimado de 7 millones de muertes en todo el mundo, según el informe Measuring Progress (Medición del progreso) de ONU Medio Ambiente, publicado recientemente.

Esta es una de las razones que los gobiernos del mundo están tomando más medidas para mejorar la calidad del aire urbano mediante sistemas de transporte público más inteligentes y menos contaminantes, entre ellos vehículos eléctricos o transporte con cero emisiones.

Panamá está dando sus primeros pasos hacia la movilidad eléctrica realizando las primeras pruebas con tecnologías limpias. Desde hace ocho meses, un bus eléctrico circula por el Casco Antiguo como parte de un plan piloto para impulsar la movilidad eléctrica en la capital panameña.

Ahora, la empresa encargada de administrar el sistema de transporte público MiBus, Ensa Servicios y BYD, el mayor fabricante de baterías y vehículos eléctricos, han firmado un acuerdo durante seis meses para incorporar un bus eléctrico al transporte público de la ciudad de Panamá.

La iniciativa busca evaluar la funcionalidad de la unidad modelo k9 y medir su rendimiento con energía eléctrica y baterías, en lugar de combustibles fósiles, como fuente de energía.

MiBus facilitará los operadores para la prestación del servicio; proporcionará un espacio físico al transporte en el patio Los Pueblos para el estacionamiento y para permitirle a Ensa Servicios la instalación, operación y mantenimiento de una fuente eléctrica para el abastecimiento de energía.

En los seis meses de prueba del transporte eléctrico, MiBus realizará las evaluaciones sin usuarios para medir el rendimiento de la unidad móvil y posteriormente incorporarlo al sistema de transporte con la tarifa establecida.

Las evaluaciones se harán con la asesoría de Ensa Servicios y BYD.

Con este plan piloto, MiBus se convierte en pionero en la región al operar dos buses eléctricos de BYD en el sistema de transporte de la Ciudad de Panamá: primero con el bus modelo K7 que opera en el Casco Viejo y ahora con el bus K9, el cual permite dejar atrás el uso de combustibles fósiles y el cambio de aceite.

Desde 2003, BYD ingresó en la industria automotriz centrándose en la fabricación de carros ecológicos.

El modelo K9 es el primero 100% eléctrico. La batería desarrollada por la marca cuenta con un sistema inteligente de regulación de energía, que puede regenerar y acumular electricidad a partir de la energía producida por el sistema de frenos.

La flota vehicular de Latinoamérica es la que más crece en el mundo y puede llegar a triplicarse en los próximos 25 años, lo que implicaría un aumento proporcional en emisiones de gases de efecto invernadero, mayor contaminación local y el colapso de la infraestructura vial de las ciudades, según un estudio de ONU Medio Ambiente.

El documento reveló que si 22 ciudades latinoamericanas reemplazaran su flota de autobuses y taxis por vehículos eléctricos, se ahorrarían 64 mil millones de dólares en combustibles hasta 2030 y se dejarían de emitir 300 millones de toneladas de dióxido de carbono.

De acuerdo con el documento, la transición a vehículos eléctricos en estas ciudades, entre las que se encuentran Santiago de Chile, Buenos Aires, Bogotá o Panamá, ayudaría a evitar la muerte prematura de más de 36,500 personas como consecuencia de las enfermedades respiratorias asociadas a la calidad del aire.

LA EXPERIENCIA DE ECUADOR CON EL SISTEMA ELÉCTRICO

BENEFICIOS

Tras la prueba del bus eléctrico en Guayaquil, la ciudad se ha encaminado a convertirse en la urbe con la flota más grande de América Latina, gracias a la iniciativa de la Compañía de Transportes Saucinc.

Durante 90 días, la empresa tuvo la oportunidad de probar el primer bus 100% eléctrico de la compañía BYD. El bus eléctrico de Guayaquil circuló con éxito y contó con una excelente acogida. Este transporte tiene diferentes ventajas de ahorro (USD 0.17 por km en diésel vs. USD 0.07 por km en energía), ambientales (cero emisiones de CO2) y sociales (mejor servicio para clientes y mejor entorno laboral para el chofer, con bus con aire acondicionado).

Durante los noventa días de prueba, el bus eléctrico de Guayaquil transportó a 41,690 pasajeros, recorrió 16,676 kilómetros y ahorró 2,570 galones de diésel, evitando así la emisión de 25 toneladas de CO2.

CHILE

Chile tiene la segunda flota de autobuses eléctricos más grande del mundo, después de China. En la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, en marzo pasado, Carolina Schmidt, ministra del Medio Ambiente de Chile, destacó la importancia de tener una estrategia de movilidad eléctrica en la que todos los actores puedan trabajar para reducir la contaminación del aire. Schmidt resaltó la ventaja económica de cambiar a vehículos eléctricos y su popularidad entre el público.

‘Tenemos 200 autobuses eléctricos en Santiago. Son un enorme éxito entre las personas. La calidad es mucho mejor. La gente paga más por eso y hace más viajes', dijo Schmidt.

Schmidt está ayudando a incentivar al sector privado para garantizar que en 2022 Chile tenga 10 veces más autos eléctricos. Es un escenario factible y sostenible para su país, que entre 2014 y 2018 duplicó la participación de las energías limpias.

comments powered by Disqus