Cultura 26/04/2019 - 12:01 a.m. viernes 26 de abril de 2019

Padres que marcan vidas

Segunda entrega con los hábitos que deben tener los progenitores en la interacción diaria con sus hijos, de manera que puedan garantizarles una sólida formación. La idea es contribuir a forjar una personalidad robusta e independiente, que pueda afrontar los retos del mañana

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Elsa Fernández A.
periodistas@laestrella.com.pa

En el artículo de la semana pasada compartimos tres hábitos de siete contenidos en el libro Padres brillantes, maestros fascinantes , del doctor Augusto Cury, y que tienen como finalidad conocer herramientas educativas que permitan que los padres mejoren sus relaciones interpersonales con sus hijos.

Señalamos que en primera instancia toda educación necesita darse en el primer núcleo social, que es la familia; es en este seno donde cada miembro juega un rol fundamental a favor del otro, ya que garantiza la educación y estabilidad emocional para afrontar distintas situaciones en la vida y poder superarlas.

Comentábamos que los padres pueden practicar como primer hábito el permitir que sus hijos los conozcan, ya que estos no quieren ‘dioses', sino seres humanos que hablen su lenguaje, que los abracen, que lloren y compartan sus sueños y retos con ellos. Un segundo hábito es nutrir la inteligencia para tener salud emocional; es decir, no ser controlados por pensamientos negativos; y un tercer hábito era enseñarles a pensar. Más que llamados de atención y de críticas, es necesario conducirlos a pensar en lo ocurrido para que reflexionen, pues esto les ayudará a cuestionar ante la duda, a desarrollar una conciencia crítica y a ser determinados.

‘No se puede cambiar de parecer por manipulaciones o chantajes de los hijos, pues esto afectará su temperamento. Asimismo, los hijos han de saber qué cosas son negociables y cuáles no, como el uso del internet y los horarios de salida, todo esto es constructivo para la personalidad'.
 

En esta ocasión continuaremos exponiendo los otros cuatro hábitos que indica Augusto Cury que hacen de los padres seres inolvidables:

Los buenos padres preparan a los hijos para los aplausos; los padres brillantes preparan a los hijos para los fracasos. Somos de la convicción de que el sistema educativo nos ha enseñado a valorar solo la inteligencia académica. Cuántas veces no hemos escuchado: ‘tal persona es inteligente'. Pero medimos esto en virtud de las calificaciones que obtiene, pero los padres brillantes saben que la vida es más que solo el éxito, es también prepararlos para las decepciones, pues la vida, en ocasiones, es como el mar, con altas y bajas corrientes, y es aquí donde a los padres les conviene contar experiencias donde hayan tenido fallas que transformaron en oportunidades de crecimiento, y enseñarles a sus hijos a correr riesgos e intentar desafíos hasta que los logren.

Los buenos padres conversan; los padres brillantes dialogan como amigos. Existe una gran diferencia entre conversar y dialogar: cuando se conversa, habitualmente se hace sobre cosas triviales; mas cuando se dialoga, se interioriza en el ser humano.

Los padres requieren brindarles oportunidades a sus hijos de hablar de sus conflictos emocionales -miedos, molestias, dudas, sentimientos-; de las relaciones con otros miembros de la familia, como los hermanos, incluso del papá o mamá. A partir de la comunicación, los padres podrán descubrir si la agresividad de un hijo es consecuencia de la necesidad de afecto o de algo que desconocían.

Una técnica que destaca Cury para practicar en casa es apagar el televisor y desconectarse de las redes sociales, si es necesario durante una semana, para así realizar cosas diferentes con sus hijos, como cocinar, plantar o jugar.

LECCIONES DE VIDA

Los buenos padres dan información; los padres brillantes cuentan historias. Parte de dialogar es narrar las historias, ya que estas desarrollan la imaginación, la creatividad y la capacidad de encontrar soluciones ante momentos estresantes.

Nuestro sistema educativo se ha vuelto un banco de datos, por lo que los padres tienen que contribuir a formar a sus hijos. Contar historias convierte a los padres en personas agradables. ¿Quién no recuerda de pequeño que su padre o madre le contaba cuentos y de esta forma nos enseñaban lecciones de vida?

Los buenos padres dan oportunidades; los padres brillantes nunca desisten. Es importante recordar que un error no determina quién es una persona, mucho menos cuando es un hijo. Es conveniente que los padres aprendan a decir ‘no' a sus hijos sin miedo, pues en la vida ellos se encontrarán con muchos ‘no' que tendrán que superar. No se puede cambiar de parecer por manipulaciones o chantajes de los hijos, pues esto afectará su temperamento. Asimismo, se ha de establecer qué cosas son negociables y cuáles no, como el uso del internet y los horarios de salida; todo esto es constructivo para la personalidad.

Quiero culminar con una frase célebre de Augusto Cury que dice: ‘Educar es sembrar con sabiduría y cosechar con paciencia'.

Como lo he expresado anteriormente, no hay licenciatura que gradúe para ser padres; se hace el mejor de los esfuerzos, pero sí es necesario contar con habilidades de progenitores brillantes para mantener relaciones sanas.

AMARGADOS

MARISOL GUIZADO. Personas enojadas con todos y por todo. Que tienen muchas cargas de amargura y dolor, que desean esparcir su mal carácter a todos y por donde sea. A las personas que siempre tienen este tipo de actitud, estoy convencida de que es difícil quererlas. Sería mejor decir que se les aguanta, se les soporta, pero difícilmente se les puede llegar a querer.

Son personas que se quejan con cosas como: hace calor, el café está muy frío, el agua está muy caliente, extendiendo las palabras para meterles su propio ‘feeling'. Las personas normalmente se hartan de eso, pero difícilmente encaran a los demás para decirle las molestias que tienen de este tipo de actitud hacia ellos.

Al punto que quiero llegar es que la vida te enseña que hay personas con las que no hay que perder tu tiempo ni energía, pero sí debes ser honesto para darles un ‘feedback' de sus actitudes para con los demás.

Si tú hiciste lo tuyo y estas personas solo siguen armando polémica y peleando para aventar toda esa basura que les sobra y que los está carcomiendo poco a poco, lamento informarte que a esta persona no la puedes cambiar, son personas que sufren deterioros físicos más rápido que cualquiera. Si te enojas, tú sales perdiendo.

Quiero confesarles que yo también he perdido los estribos muchísimas veces y he querido decirles de todo a esas personas que me roban mis energías; algunas veces estallaba y otras callaba para no seguir el conflicto o dejarlo así. Perdiendo el control y las energías no ganas nada, aprende a tomarte las cosas de la mejor forma y como una enseñanza para tu vida.

Todos estamos en un proceso de crecimiento donde tenemos cosas que mejorar. Pero tampoco tienes que aguantarte la carga de nadie en tu vida que te lastime o te haga sentir mal. Aprende a quererte a ti mismo y darte tu lugar, siempre hablando con la verdad y encarando y regalándole la verdad a esa persona, sin faltar el respeto. Yo soy de esas personas que piensan que el amor todo lo puede. Y la mejor forma de amar es amándose a uno primero.

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