Cultura 21/10/2018 - 12:06 a.m. domingo 21 de octubre de 2018

Nuevas obras, nuevos premiados

El Instituto Nacional de Cultura premió en ceremonia de gala a los ganadores del concurso literario Ricardo Miró, ‘el más importante y el más anhelado' en la cultura panameña

Los ganadores recibieron sus galardones de manos de Priscilla Delgado, directora de Publicaciones del INAC y Janelle Davidson, directora general. / Larish Julio | La Estrella de Panamá
Larish Julio | La Estrella de Panamá

Los ganadores recibieron sus galardones de manos de Priscilla Delgado, directora de Publicaciones del INAC y Janelle Davidson, directora general.

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Esther M. Arjona
earjona@laestrella.com.pa

El Salón Bella Vista del Hotel Panamá sirvió de escenario para la gala de premiación del concurso Ricardo Miró que organiza todos los años el Instituto Nacional de Cultura (INAC), a través del Departamento de Letras de la dirección de Publicaciones.

Como es costumbre, fueron premiados los 5 ganadores del concurso nacional de literatura con más prestigio del país, en las categorías: cuento, novela, ensayo, poesía y teatro. El INAC entregó un premio de 15 mil balboas, medalla de oro y pergamino en dicha ceremonia.

Janelle Davidson, directora general del INAC manifestó que ‘el Premio Literario Ricardo Miró es el galardón más importante y el más anhelado por los escritores dentro de la cultura panameña. Sus cinco géneros literarios son contribuyentes al escenario cultural con una dosis considerable en la formación y fortalecimiento de la identidad nacional, pero también es un aporte para el bienestar de la estructura social en todos sus contextos'.

CUENTO

‘Hay que tener claro que son pocos los privilegiados que pueden vivir de la escritura y del arte en general',

MARÍA LAURA DE PIANO

María Laura De Piano fue la ganadora en la categoría cuento con la obra Pesadillas de verano en la que el jurado conformado por Emma Gómez (Panamá); Jorge Mario Echeverry y Juan Fernando Merino (Colombia). resaltó ‘la capacidad de creación de distintos registros, personajes con dominio de diferentes temas y escenarios, que dan cuenta de una visión cosmopolita del mundo y una cultura universal.

‘El libro engloba pesadillas y como en toda pesadilla los límites entre la ficción y la realidad son confusos', dice la autora.

La obra es una recopilación de cuentos, algunos escritos en sus primeros años de escritora, mientras que otros son más recientes. ‘Después de hacer la selección para conformar el libro y presentarlo al certamen, me di cuenta de que independiente del tema y escenario la mayoría los cuentos se desarrollaban en verano y de ahí el título que escogí', explica De Piano, para quien el premio Miró tiene un significado muy especial. ‘No solo por lo que me representa como escritora sino también porque es el máximo galardón literario de este bello país que me adoptó hace muchos años y al cual me siento muy orgullosa de pertenecer', afirma.

El cuento es uno de los géneros preferidos por los escritores panameños, sin embargo esto no le resta valor ni importancia.

Para la escritora, ‘el cuento es un círculo perfecto y por lo tanto debe cerrar sin fisuras ni aristas. Cada personaje, palabra, objeto o situación debe estar en el lugar y momento preciso. Un buen cuento tiene la virtud de producir en el lector un momento único, mágico, a veces perturbador y sobre todo difícil de olvidar'.

De Piano es consciente de que el oficio de escritor tiene partes maravillosas, pero por otro lado es un camino difícil y a veces decepcionante. ‘Desde el principio hay que tener claro que son pocos los privilegiados que pueden vivir de la escritura y del arte en general. No obstante, hay muy algo positivo : el mundo de los lectores es enorme, mucho más grande que el de los escritores (en relación somos una minoría) por lo tanto siempre habrá público interesado en leer y valorar obras de calidad'.

TEATRO

‘Producir teatro es casi que trabajar en la bolsa de valores. ¿Se pagará esta obra o quedaremos poniendo plata...'

ISABEL PÉREZ BURGOS

Isabel Pérez Burgos fue seleccionada ganadora en la categoría teatro con ‘Los inocentes', por el jurado conformado por Eduardo Guerrero (Chile); David Olguín (México) y Manuel Paz (Panamá). La obra fue seleccionada por las amplias posibilidades de ser llevada a escena.

‘Los Inocentes' es basada en un hecho real. A mediados de la década de los sesenta, mi suegro, que trabajaba en el Chase [Manhattan Bank] de Balboa, antigua Zona del Canal, recibió la llamada del jefe de la sucursal para preguntarle si él tenía algún inconveniente en trabajar con un cajero negro. El banco había recibido instrucciones de contratar o ascender a un negro, el primer cajero negro en Balboa. Los clientes de la sucursal, los zonians, hicieron una protesta afuera del banco.

A Pérez Burgos le resultan brutales el paso del tiempo y el olvido. ‘Quiero que mis hijos puedan asomarse por un huequito a ver ese mundo, así sea ficcionado'. Por ello decidió escribir sobre esta historia real.

‘La realidad siempre es más increíble que la ficción. Como regla de vida, mientras más extraña es la explicación que me dan, más me la creo', comenta. Y eso hace más apetecible el escribir y montar obras que estén relacionadas con nuestra realidad de país.

‘Es duro, porque para hacer teatro nacional hay que arriesgarse muchísimo. Producir teatro es casi que trabajar en la bolsa de valores. ¿Se pagará esta obra o quedaremos poniendo plata de nuestros bolsillos? Al ser en un 100% una actividad privada, dependemos mucho de que el público la acepte, no tanto de la crítica, aunque siempre ayuda, claro. Y la gente es un poco como el público de Moliére, buenas personas que trabajan duro, y solo quieren ir a desconectarse un rato de la realidad. Hacer catarsis así, es muy difícil, casi que hay que traerlos engañados al teatro', dice.

Como público, considera Pérez Burgos, ‘todavía nos falta querer ir a ver nuestras propias historias'. Y como teatristas, ‘hay mucho que trabajar, pero al menos vamos caminando en la dirección correcta'.

NOVELA

‘Si uno quiere escribir un libro más o menos valioso, a uno debe dejar de importarle distinguir la realidad de la ficción',

JAVIER MEDINA BERNAL

Javier Medina Bernal fue declarado ganador de la categoría novela con Diario de un Poeta Despechado. El jurado conformado por Mauricio Orellana Suárez (El Salvador); Roberto Osa (España) y Javier Stanziola (Panamá) destacó en su novela ‘el engranaje único de contemporaneidad, sentimiento y acción que se manejó en el texto'.

‘Siempre me ha gustado la forma del diario. De hecho, llevo un diario del cual a cada rato saco ideas y frases que edito y tergiverso para que se amolden a las ficciones que se me ocurren', cuenta.

Y es que, para Medina Bernal, ‘llega un punto en que, si uno quiere escribir un libro más o menos valioso, a uno debe dejar de importarle distinguir la realidad de la ficción'.

Más conocido por su poesía y sus canciones, embarcarse en una novela no representó a Medina Bernal un proceso de creación muy diferente. ‘Lo principal cuando uno se embarca en la creación de un universo es perderse en él; despojarse del ‘yo' y entregarte a las leyes internas que ese universo te va dictando; se llame novela, cuento, poesía o canción'.

Diario de un poeta despechado fue escrita en un mes, y corregida, en otro mes. ‘Es el primer libro que he escrito completamente en casa, en completa soledad y sin haberme bebido un solo trago de cerveza. No puedo decir lo mismo de los demás. Para resumir, supongo que lo escribí para exorcizar algunos demonios que me rondaban', confiesa.

Entre el verso, la prosa y la melodía, el escritor no se decanta por una sola de estas herramientas ‘porque, esos mismos conceptos se entremezclan. No serían lo que son si no se entremezclaran'.

Javier Medina Bernal no reconoce ningún movimiento literario. ‘Vivo en Las Tablas. Me encierro en mi casa a leer y escribir. Cuando me toca viajar fuera del país, compro libros, leo y escribo en aviones, buses, trenes o en cafés, bares y restaurantes. No sé nada de movimientos. Cada quien arma su camino solo', comenta.

Aunque admite que ‘solo, lo que se dice solo, uno no logra nada en esta vida'. Para el autor ‘se necesita siempre la ayuda o la atención de gente que aprecie tu trabajo, como por ejemplo: un amigo que te lea un inédito y te dé su opinión sincera, un periódico al que le interese entrevistarte después de que tu obra haya sido premiada, un editor que se arriesgue a publicar tu obra, librerías que vendan tu libro, lectores y docentes que enseñen a la gente a leer literatura', puntualiza.

‘Tenemos grandes poetas y hay mucha gente joven escribiendo y, no menos importante, leyendo poesía',

ELA URRIOLA

 

POESÍA

Ela urriola fue elegida ganadora en categoría poesía con su obra la edad de la rosa , Luis Méndez Salinas (Guatemala), Otoniel Guevara (El Salvador) y David Robinson Orobio (panamá), escogieron su obra, entre las de 74 participantes ‘por ser la más completa con un lenguaje actual, rico y amplio'.

Urriola cuenta que a diferencia de su trabajo en La nieve sobre la arena , poemario que le representó el miró en 2014, en la edad de la rosa el proceso creativo y las motivaciones fueron distintas.

‘Para mí era importante reinventarme en un lenguaje poético que alcanzara a transmitir la fortaleza y la vulnerabilidad de la mujer creadora en relación a su tiempo', asegura.

‘El tema central de La edad de la rosa es, precisamente, acercar el trabajo, la vida y la capacidad creadora, pero también el sufrimiento y el abismo de grandes mujeres de la poesía y el arte universal'. el resultado es un libro que pone a hablar a más de quince mujeres: cada poema es la voz, el grito, la furia, el dolor, pero también el placer y la reivindicación de los sueños de magníficas guerreras de la palabra y el pincel. ‘una de las últimas en morir fue leonora carrington y la única que está viva es cristina peri rossi'.

Para Urriola, la mayor motivación de este poemario, o más bien, la mayor ambición que la llevó a construirlo, ‘es que quien se acerque al libro toque el dolor y la pasión de estas creadoras'.

La poesía de Urriola evoluciona hacia el disfrute de la búsqueda. ‘Me gusta reinventarme temática y estilísticamente, me gusta hurgar en los resquicios de la palabra y extraer la médula de su significación, de su origen y su razón de ser'. Esta búsqueda se alimenta, según la poetisa, ‘de la fascinación, el asombro y la necesidad. La necesidad de escribir'.

La poesía panameña, de acuerdo con Urriola, vive un momentum que podría definirse como ecléctico. ‘Una polifonía poética convive con intereses y motivaciones y con exploraciones particulares que, finalmente, se materializa en poemas para auditorios y lectores de gustos muy variados'. Y es que como país ‘somos poseedores de una biodiversidad envidiable, como habitantes del istmo poseemos una diversidad genética interesante y, literariamente hablando, pienso que expresamos diversidad', Sin embargo, faltan espacios, dentro y fuera del país. ‘Tenemos grandes poetas y hay mucha gente joven escribiendo y, no menos importante, leyendo poesía. Las instituciones y las escuelas deben fomentar este abrazo entre lectores y obras, entre novedad y producción, reeditar a nuestros poetas olvidados y abrir las fronteras territoriales para lanzar nuestra poesía al mundo; aprovechar las plataformas tecnológicas para establecer intercambio y dar a conocer las obras de los escritores panameños. Visibilizar lo que hacemos, conectar la cultura poética panameña con el mundo. Ya tenemos un enorme retraso, ya es hora. Y estamos listos para eso'.

ENSAYO

‘El ensayo ha ido evolucionando para recoger la experiencia del panameño en el mundo',

DAMARIS SERRANO GUERRA

Damaris E. Serrano Guerra fue declarada ganadora de la categoría ensayo con su obra ‘Panamá /Post Modernidad/ Post La Jornada de una estrategia poético- narrativa' por un jurado conformado por Jorge Mendoza (México); Luis F. Sarmiento (Colombia) y Mario García Hudson (Panamá).

‘El ensayo es el género en el cual se delinea la ideología política e ideológica de las naciones latinoamericanas desde la Independencia, así como su devenir y contribución en el conglomerado de naciones-Estados de América'. dice Serrano. Para la autora, ‘su aporte consiste en percibir las verdades relativas del devenir humano y cuestionar las verdades absolutas'. Y cada ensayo de la memoria colectiva latinoamericana ha poseído un rol específico en el devenir de la región. Sin este afán inclaudicable de ejercer el pensamiento y ensalzarlo, considera la ensayista, ‘probablemente no existirían los discursos inherentes que circulan por la conciencia colectiva del latinoamericano y que nos unen'.

Por ello, los ensayos no pertenecen exclusivamente al ámbito académico. ‘El ensayo es una estructura análoga a la postura humana: tesis / antítesis / síntesis; causa y efecto; pro y contra; comparación y contraste son impulsos soterraños del pensamiento. En esa estructura se puede debatir todo el espectro de la experiencia humana', detalla. ‘El ensayo es el género para defender una postura fundamental y un enfoque único, por lo que los temas son infinitos', asegura.

Para la escritora, quien ha recibido anteriores premios y menciones del Miró en esta misma categoría, ‘el trabajo sigue siendo tan complejo como minucioso, aunque siempre iluminador'.

En su propuesta del 2018, Serrano intenta ‘abrir otro compás en la bisagra entre la Postmodernidad y la Post / Post modernidad. Parto de la Vanguardia estética y de la Postmodernidad epocal (con Esther María Y Elsie Alvarado) y me adentro en la literatura posterior (a través de la obra de Ariel Barría Alvarado) para explorar los caminos que toma la narrativa, cuando el Estado nacional latinoamericano les ha fallado a las comunidades que componen la nación'. Para Serrano, el ensayo ha ido evolucionando para recoger la experiencia del panameño en el mundo. ‘Hoy es una investigación acuciosa que trabaja con fuentes de primera mano y que se apoya en la historia, la geografía, la sociología, entre otras disciplinas de contexto. Sin embargo, el ensayo, como género del lenguaje, la argumentación y la originalidad, debe apoyarse en el conocimiento preciso de las muchas implicaciones del idioma en sus funciones lingüísticas'. Por tanto, considera Serrano que ‘los ensayistas de este milenio deberán trabajar con fuentes de primera mano para rescatar esos documentos que no eran catalogados ‘literarios', pero que también testimonian la sensibilidad del alma humana: el recorte, el anuncio, la noticia, el mensaje de texto, la foto, la grabación…' Con todos estos elementos a mano, ‘la maestría del ensayista estriba en encontrar una unidad o una forma de recomponer las piezas para proponer una nueva visión de mundo'.

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