Cultura 17/07/2019 - 12:01 a.m. miércoles 17 de julio de 2019

‘La muerte va a llegar y, cuando llegue, espero que me coja suave', Britton

Panamá está de luto. Ayer, martes 16 de julio, falleció la doctora Rosa María Crespo de Britton, a sus 82 años de edad. Su legado es invaluable. Se entregó al servicio a través de la ciencia, las letras y su voz. Una mujer incansable, con un discurso solidario y combativo

Rosa María Crespo de Britton, defensora de los Derechos Humanos. / Archivo | La Estrella de Panamá
Archivo | La Estrella de Panamá

Rosa María Crespo de Britton, defensora de los Derechos Humanos.

Keila E. Rojas L.
krojas@laestrella.com.pa

‘No le temo a la muerte', así de contundente fue al interrogarla sobre la hora de partir físicamente de entre los vivos. ‘La muerte va a llegar y, cuando llegue, espero que me coja suave, no con algo doloroso, aunque hay cosas para eso. Después de los 80 uno sabe que tiene el tiempo contado. Me cuido, me tomo mis medicamentos, pero sé que me voy a morir', sostuvo a La Estrella de Panamá , durante una de sus últimas entrevistas.

Rosa María Crespo de Britton no solo se entregó al servicio de nacionales, residentes y extranjeros en el mundo de la ciencia; también su pluma delineó letras que tras instruir y entretener a los lectores, perduran en la memoria e impulsan a Panamá en diversos pueblos y naciones.

Escritora, doctora especialista en Obstetricia y Ginecología Oncológica, docente universitaria y madre. Siempre auténtica y directa. Con un discurso claro y sin titubeos incluso, frente a la idea de morir.

‘Me gustaría morir tranquila en mi casa, como se murió mi esposo. Todos debemos morir en la casa, no en un hospital, porque cuando estás en un hospital y te da la cosa, enseguida mis colegas te empiezan a meter tubos y te prolongan la vida tres días más; ¡no!, ¡no!, ¡no!... eso no me gusta'.
 

Sus pasión y entrega a la pluma y el papel le concedieron el título de la escritora más internacional de Panamá. Tenía claro cómo deseaba partir a la eternidad: ‘tranquila en mi casa, como se murió mi esposo. Todos debemos morir en la casa, no en un hospital, porque cuando estás en un hospital y te da la cosa, enseguida mis colegas te empiezan a meter tubos y te prolongan la vida tres días más; ¡no!, ¡no!, ¡no!... eso no me gusta', reveló.

Su hija Gabrielle Britton, doctora en Neurobiología y Psicología, destaca dos cualidades de su madre las cuales, asegura, heredó: ‘tenacidad y organización'.

Xavier Sáez-Llorens, médico investigador, profesor de Pediatría de la Universidad de Panamá, la calificó como una ‘genial defensora de la salud sexual y reproductiva, de la libertad de la mujer y de los Derechos Humanos'.

En su charla con MIA Voces Activas la doctora, hija de Matías Crespo, de origen cubano, y Carmen Justiniani de Crespo, panameña, aseguró que la educación sexual ‘debería impartirse en la familia, pero si no hay familia, tenemos que ser nosotros, los educadores, el Estado, la escuela... Hay que ver que el 70% de nuestros hogares están con mujeres solas y que, usualmente, están trabajando y no tienen tiempo para esas cosas, y tampoco saben qué hacer'.

La peculiar alocución de Britton estaba basada en estadísticas y su amplio margen de referencia forjado por sus experiencias en Cuba, España y Estados Unidos, países donde residió.

‘El estreno sexual temprano no es bueno, pero se está dando. En la última encuesta que hicimos en el Instituto Conmemorativo Gorgas a 1,500 chiquillos de 13 y 14 años, algunas de las niñas contestaron que sabían lo suficiente para tener relaciones sexuales rectales para no quedar embarazadas. Este estudio es reciente. Participaron jóvenes que viven en casa con algún familiar, no chiquillos de la calle. El 70% respondió que tiene relaciones sexuales', dijo.

Panamá está de luto, pierde a una extraordinaria mujer. Incansable, con un discurso solidario y combativo, orgullo nacional.

Creaciones literarias

En su haber literario tiene 15 obras. ‘Todas son mis hijos, nunca voy a decir que uno es más feo que el otro. Algunas son más populares que otras. Algunas me costaron mucho más trabajo que otras, como es el caso de ‘No pertenezco a este siglo', porque tuve que estudiar historia', aseveró sobre sus creaciones.

En 1981 publicó su primera obra, El ataúd de uso. En 1984 llegó a las librerías El Señor de las lluvias y el viento , Premio Ricardo Miró novela.

No pertenezco a este siglo , Premio Ricardo Miró novela, Editorial Mariano Arosemena, Panamá, se publicó en 1991. Seis años después, sale a la luz Todas íbamos a ser reinas , Colombia. En 2002: Laberintos de orgullo , Editorial Alfaguara, España, 2005: Suspiros de fantasmas , Costa Rica y en 2016: Tocino del cielo, Panamá .

La escritora también publicó los cuentos: ‘¿Quién inventó el mambo?', 1995; ‘La muerte tiene dos caras', 1987; ‘Semana de la mujer y otras calamidades', 1995; ‘La nariz invisible y otros misterios', 2001 e ‘Historia de Mujeres Crueles', 2010.

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