Cultura 09/08/2018 - 12:00 a.m. jueves 9 de agosto de 2018

El ‘florerío' de Miriam

La diseñadora gráfica Miriam Espinoza presenta su primera muestra artística conformada por 15 dibujos con temas botánicos. Se presenta en Papaya Planet hasta el 31 de agosto

  /

Anterior Siguiente

Esther M. Arjona
earjona@laestrella.com.pa

Miriam Espinoza creció en La Chorrera, en una casa entrañable, con ‘un gran jardín, un gran patio, con enormes árboles', recuerda.

Y probablemente el concepto detrás de su primera exposición de ilustraciones, dedicadas al tema botánico, se debe a que ‘el jardín siempre estuvo bien cuidado, siempre tuvimos flores dentro de la casa, sobre todo en los últimos años de vida de mi abuela, porque ella siempre decía ‘quiero flores en la casa', así es que yo estuve muy cerca de las flores', comenta.

Así nació ‘Amanecer del florerío', una muestra de quince ilustraciones florales elaboradas con grafito, pan de oro y tinta china que, según su autora, es el arranque formal de su carrera como ilustradora.

‘Esta es mi primera vez, agarré valor y lo hice', dice con toda satisfacción. ‘Fue un trabajo duro y muchas horas sin dormir, porque yo me encargué de todo: hice el branding , todo el diseño, incluso cuadernos y tarjetas con las ilustraciones que también están a la venta. Lo bueno de eso es que cuido todo detalle. Aunque fue algo maratónico, fue enormemente satisfactorio y lo volvería a hacer siempre. Sin dudas', afirma.

Como diseñadora gráfica, Espinoza echa mano de las diferentes variantes que tiene su trabajo para no aburrirse, pero también para nutrirse. ‘Puedo extraer ideas de cada cosa y de allí surge algo distinto a lo que sería el proceso de solo diseñar. Para Espinoza, cada pequeña cosa a la que dedica tiempo le aporta una gran riqueza a los proyectos que quiere acometer.

En el caso del ‘florerío', dice, es algo que se dio solo. ‘Nunca había dibujado flores. No soy buena replicando imágenes, por lo que no reconocerás rosas, papos, o claveles. Las flores que ves allí vienen de una imagen que tengo en la cabeza, probablemente serán una combinación de varias, por haber estado rodeada siempre de tantas flores', explica.

‘Amanecer del florerío' es el resultado de un proceso que tuvo su inicio a principios de 2018. ‘Era un momento muy importante porque quería iniciar mi carrera como ilustradora y me puse como meta una exposición a mitad de año', detalla.

Con este trabajo ella busca desarrollarse como ilustradora, y también como educadora. ‘Me gusta y eso lo heredé de mi madre, ella era profesora, y poder enseñar y transmitir cosas para mí es muy importante', cuenta.

‘Me gustaría mucho seguir exponiendo y si se me da la oportunidad de poder transmitir lo que sé, también quisiera poder hacerlo. Vivir de esto es lo que quiero, poder dibujar todos los días, pintar. Con eso me siento feliz y tranquila', destaca.

Espinoza empezó a dibujar flores en enero de este año y establecer la muestra le tomó unos cuatro meses. Además de las ilustraciones, incluye cuatro lámparas pintadas a mano y una colección de cuadernos y tarjetas.

En un momento en el que prácticamente todo se resuelve con una computadora, Miriam busca alejarse de la tecnología y volver al lápiz, al grafito, para plasmar sus ideas. ‘Tocar el lápiz y transmitir primero en un papel, más allá de lo poético, en esa acción dejas parte de ti, por eso es importante no perder ese contacto'.

Y es que, según la diseñadora, ‘le hemos dado más funciones a la computadora de las que debemos. Se trata de una herramienta que nos ayuda a facilitar el trabajo, pero no es el arco, es el indio. Puedes tener la mejor computadora, pero sin tu cabeza, sin tu mente y sin tus manos, no tienes nada'.

Por ello, es importante nutrirse. ‘Leer es muy importante, me gusta, tengo dos años de no ver televisión y ya no me hace falta. Veo lo que quiero, pero no tengo que vivir con la televisión encendida; mi tiempo lo empleo en otras cosas, como dibujar y escribir', detalla. ‘Si no buscas un espacio para hacer lo propio, siempre aparecerá algo en qué gastar el tiempo', tiempo que es muy preciado para practicar buscando la perfección.

El dibujo requiere de mucha práctica, y aunque a algunos privilegiados les tome muy poco tiempo lograr sus ilustraciones, para una gran mayoría no se trata de un resultado instantáneo. ‘Es práctica, empeño, disciplina. se trata de algo mucho más complejo', dice Espinoza, para quien ver el resultado es la mejor de las recompensas.

‘Esa satisfacción/cansancio/paz/, todo lo que quieras después del esfuerzo, es la mayor riqueza de esto', sostiene. Aunque las flores que actualmente adornan las paredes de Papaya Planet en el Casco Viejo le hayan ofrecido la mayor de las satisfacciones, Miriam no renuncia a seguir experimentando porque quién sabe qué puede surgir de esa tarea.

‘Esto fue un experimento, yo no sabía que podía hacerlo y no voy a perder la oportunidad de experimentar con otras cosas. La botánica la voy a tener en las ilustraciones siempre, pero no voy a perder todo un universo de cosas por limitarme a ella', dice, y está consciente de que deberá afilar muy bien el lápiz y rayar bastante cuando lo intente con figuras humanas o animales.

‘Mis piezas están vivas, me guían al momento en que estoy dibujando y es hermoso cuando esto me pasa, me dejo guiar', dice con todo convencimiento, y agrega, ‘esto sonará extraño, pero ellas me enseñan cosas a mí y ver a las quince colgadas allí me genera una gran nostalgia, porque son cosas que hiciste, que son tuyas'.

Esta jornada ha sido increíble, ‘me he divertido, he aprendido y me he encontrado', concluye Miriam.

comments powered by Disqus