Cultura 23/08/2019 - 12:00 a.m. viernes 23 de agosto de 2019

El camino hacia la construcción de las relaciones saludables

Relacionarnos es parte de nuestro vivir, así que debemos esmerarnos para que los vínculos que estrechamos a diario sean positivos y satisfactorios

  / Cedida
Cedida

Elsa Fernández A.
periodistas@laestrella.com.pa

Una de las mayores necesidades de los seres humanos es la de establecer relaciones para el desarrollo de los distintos aspectos de nuestra vida. Esto inicia desde nuestro primer entorno de socialización, que es la familia, y así continúa su ciclo cuando acudimos a la escuela, cuando participamos en organizaciones; al ingresar a un trabajo o hasta en actividades tan simples como solicitar un servicio comercial. Esto nos lleva a comprender que el relacionarnos es parte de nuestro vivir, así que debemos esmerarnos para que esas relaciones que tenemos a diario sean saludables, ya que las mismas inciden en nuestra calidad de vida.

En atención a la Escuela de la Inteligencia de Augusto Cury, que consiste en un programa que tiene como finalidad el desarrollo de la educación socioemocional en los individuos —con la enseñanza de habilidades y técnicas psicopedagógicas que sean herramientas efectivas para la convivencia social— puedo afirmar que las relaciones saludables satisfacen nuestras necesidades de afecto, de inclusión, de amar y ser amados, de pertenecer.

En consecuencia, al relacionarnos lo que estamos haciendo es compartiendo, conociendo la realidad del otro, respetando su individualidad, conociendo su historia y asimismo permitiendo que lo haga con nosotros.

Según Augusto Cury, podemos construir relaciones saludables cuando entendemos:

1. Nadie da lo que no tiene. Este es un aspecto que debemos trabajar en nosotros, ya que normalmente tenemos muchas expectativas sobre las personas, lo que puede ocasionar frustración cuando estas no actúan como esperamos.

Es importante reflexionar en este aspecto, porque demandamos mucho de los demás e incluso no llegando a valorar lo que ya nos están ofreciendo y, al no sentirnos correspondidos, damos por terminadas muchas relaciones familiares, laborales y de amistad. En este supuesto, debemos pensar si estamos siendo perfeccionistas y reconocer lo mejor del otro, además de esforzarnos por dar lo mejor.

Un consejo en el que enfatiza el Dr. Cury puntualmente, para promover las relaciones saludables es aprender a elogiar, y lo considera una herramienta poderosa, ya que al elogiar se rescatan las características positivas de una persona, y se eleva su autoestima.

2. El principio de la corresponsabilidad. Todos debemos ser conscientes de que el desarrollo integral de una persona se logra en sociedad; independientemente del individualismo que los patrones culturales nos quieren imponer, nadie crece solo. Esto nos lleva a analizar que muchas de nuestras acciones repercuten en la vida de otros, por lo que debemos actuar respetando su individualidad.

3. El arte de escuchar. Una habilidad que debemos desarrollar es darle la oportunidad al otro de expresarse, de que nos comente lo que quiere decir y no necesariamente lo que nosotros queremos escuchar. Esto nos permitirá colocarnos en el lugar del otro, comprender su actuar, conocer su vulnerabilidad y las necesidades a que se enfrenta.

4. El arte del diálogo. Es ser auténtico y transparente en lo que se dice. Es mostrar nuestras experiencias de vida con aciertos y lecciones aprendidas. Requiere entender que no todos pertenecemos al mismo contexto y que nuestras experiencias influyen en cómo vemos la vida. Recuerde lo importante que es no criticar a alguien antes de valorarlo.

5. Cultivar el amor. Hay cuatro preguntas que plantea Cury: ¿Cuándo te decepcioné?, ¿qué comportamientos no te gustan de mí?, ¿qué debo hacer para hacerte más feliz?, ¿cómo puedo ser un mejor amigo (a)? Puede que a lo mejor no hagamos estos cuestionamientos, pero que a partir de hoy nos ayudarán a construir y mantener relaciones saludables.

Mientras más nos dediquemos a mantener relaciones saludables, seremos más felices. Pongamos en práctica estos principios e influyamos positivamente en los demás. Procuremos que al pensar en nosotros, quienes integran nuestro entorno tengan recuerdos positivos que resulten en el establecimiento de vínculos y faciliten el desarrollo de ideas y proyectos en conjunto.

comments powered by Disqus