Política 20/04/2017 - 12:08 a.m. jueves 20 de abril de 2017

Ortega toma distancia de causa que motivó que lo denunciaran

El magistrado afirmó que la persona que lo denunció no representa a ninguna de las partes motivo de la causa civil 

En nota dirigida a este diario, el magistrado dice que como muestra de objetividad se separó del proceso. / Archivo | La Estrella de Panamá
Archivo | La Estrella de Panamá

En nota dirigida a este diario, el magistrado dice que como muestra de objetividad se separó del proceso.

Anterior Siguiente

Carlos Anel Cordero
ccordero@laestrella.com.pa

José Quintero
periodistas@laestrella.com.pa

Tras una publicación, este miércoles, en La Estrella de Panamá en la que se informó que el magistrado Oydén Ortega Durán fue denunciado ante la Asamblea Nacional, éste informó que decidió separarse de la causa civil que generó el proceso.

En una breve carta enviada al director de este diario, Ortega Durán califica el recurso presentado en su contra como ‘tendencioso y realizado de mala fe'.

En la nota escrita en papel membretado de su despacho como magistrado, Ortega dice que ‘no cabe duda, que este desagradable asunto se ha planteado con el objetivo de crear un medio de presión para que este servidor decidiera la controversia judicial, según particulares intereses'.

Añade que frente a esta situación, el despacho a su cargo procedió con apego al derecho y basado en auténticos criterios de justicia.

CAUSA DE LA DENUNCIA

La publicación reporta una denuncia por estafa que se presentó el pasado 27 de marzo ante la Asamblea Nacional, según la cual el hijo del magistrado Oydén Ortega Durán habría utilizado sus influencias con su padre para ‘estafar' al ciudadano chiricano César Guillermo Alvarado.

Según la versión del denunciante, tiene las pruebas que demuestran que hizo varios pagos al hijo del magistrado Ortega a cambio de que éste interviniera en un proceso de una empresa propiedad de su madre.

El magistrado alega que al conocer la denuncia solicitó separarse del cargo como muestra de objetividad, transparencia e integridad en su actuación como juez de la máxima corporación de justicia.

El proceso, explicó Ortega, se encuentra actualmente en una etapa en la que los magistrados de la Sala Civil están pendientes de la lectura del fallo para el respectivo análisis y modificación para tomar una decisión.

OTRA DENUNCIA

La posibilidad de que una nueva denuncia prospere, se investigue y se haga justicia es vista con desilusión por distintos actores de la sociedad civil.

Tan solo en las últimas semanas, el país fue testigo de que las querellas presentadas por el abogado Ernesto Cedeño y el estudiante Freddy Pittí, a través de su representante legal, Carlos Herrera Morán, contra diputados por manejos irregulares de fondos públicos, a través de donaciones, subsidios y contratos por servicios profesionales, se fueron a pique: rechazadas y archivadas.

Por meses, sectores de la sociedad panameña han presenciado este juego de poderes que no llega a puerto, pero ahora, la cereza del helado la plantea esta denuncia de presunta estafa perpetrada en contra de un empresario, cuyo representante declara haber sido estafado por el hijo del magistrado Ortega Durán, en contubernio con su padre, sin que finalmente llegara la ayuda judicial esperada.

Ni siendo admitida una denuncia contra un diputado —como fue el caso de Samuel Bennett, diputado suplente por Colón, y a quien se le investigó por presunto enriquecimiento ilícito— tuvo un final satisfactorio, ya que al final del camino la Corte le absolvió.

OPINIÓN DE LA SOCIEDAD

Guillermo Cochez, abogado y exdiplomático, estima que esta denuncia contra el magistrado Ortega Durán no logrará progreso alguno, pues históricamente la Asamblea Nacional no le ha dado cabida a denuncia alguna contra los magistrados del máximo tribunal de justicia panameño.

Además, lo que entiende es que el denunciante señala que tenía perdido su caso y buscó ayuda del hijo del magistrado, quien prometió brindarla a través de su padre, el magistrado Ortega. Es decir, es el denunciante quien promovió la corrupción. Por ello, aseguró Cochez, no le ve solución al asunto.

A su vez, Miguel Antonio Bernal, docente universitario y constitucionalista, estima que entre estos dos Órganos se ha creado un blindaje insuperable, se ha tejido una madeja jurídica con distintas vertientes de protección, por lo que allí no hay forma de investigar y no hay nada que esperar. ‘No sé por qué la gente se ilusiona con ello', opina.

A su juicio, en el caso del magistrado Ortega se seguirá la misma fórmula. No investigarán, porque no se adjuntó la prueba idónea.

‘Ellos ni siquiera la admiten, y si llegasen a hacerlo es para engavetarla y dejarla prescribir, pues todo está hecho para vivir un bacanal de impunidad. Para violar la Constitución', agregó Bernal.

Mientras no exista de parte de la ciudadanía una decidida participación y control de este tipo de prácticas, esto no va a disminuir. No hay independencia judicial, no hay separación de los órganos del Estado. Aquí no hay Estado de derecho. Diputados y magistrados juran cumplir la Constitución, pero viven una orgía de violación permanente a la Carta Magna.

Por ello, concluyó Bernal, la única solución es implantar una constituyente originaria; y si no la quieren convocar, ‘he planteado que le pregunten a los ciudadanos, en 2019, mediante una quinta papeleta, si quiere o no la constituyente', señaló el catedrático.

Para Maribel Jaén, directora ejecutiva de la Comisión de Justicia y Paz, el tema de que los órganos del Estado no se investiguen mutuamente no es nuevo. Por ello, las organizaciones civiles se han planteado la necesidad de promover cambios en la administración de justicia.

Según Jaén, en la comunidad hay una percepción de que existe una gran impunidad en materia de las investigaciones, lo cual genera mayor desconfianza hacia estos órganos del Estado. Por ello, se ha llegado al punto de que se necesita introducir profundas reformas al Estado que permitan una real independencia y que los entes de control tengan la suficiente independencia para investigar o poder trabajar.

Esa voluntad tiene que venir de las élites políticas que se resisten a hacer las reformas profundas al Estado, afirma. Por otro lado, la clase política en el poder y los que quieren llegar al poder se resisten a introducir esas reformas que se deben hacer.

Por ello, concluye en que esto seguirá alimentando el desfase del sistema político del Estado, a tal grado que si no se hacen las transformaciones necesarias, se afectará al ciudadano. Un ejemplo, dijo Jaén, son las donaciones que supuestamente hacían los diputados, las que nunca llegaban a los ciudadanos. Así la ciudadanía va acumulando niveles de frustración que no tienen buen final y pidió ver las experiencias de países hermanos. ‘Tenemos que ver los niveles de insatisfacción que se acumulan', añadió.

‘Hay oportunidad y tenemos esperanza. Panama se merece otro sistema democrático y los ciudadanos deben estar conscientes de que deben participar en ese proceso creativo', aseguró Jaén, quien insiste en modificaciones al sistema.


comments powered by Disqus