Nacional 21/03/2017 - 12:05 a.m. martes 21 de marzo de 2017

Pleito entre Mossack Fonseca y Fondo Elliot, a audiencia

Hoy se celebra la audiencia entre las partes en los tribunales de Nevada, Estados Unidos. 

El pleito entre el Fondo Elliot y la filial de Mossack Fonseca en Nevada se inició en el 2014. / Archivo | La Estrella de Panamá
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El pleito entre el Fondo Elliot y la filial de Mossack Fonseca en Nevada se inició en el 2014.

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Adelita Coriat
acoriat@laestrella.com.pa

Mossack Fonseca (MF) y NML Capital Ltd. —unidad del fondo de inversión Elliot Management—, propiedad del magnate Paul Singer, están a punto de llegar a un acuerdo en los tribunales del estado de Nevada, Estados Unidos.

La disputa entre Singer y la filial del Grupo Mossack Fonseca gira en torno a la denuncia del primero contra el segundo, al que identifica como una ‘organización delictiva' por su supuesta participación en la constitución de vehículos corporativos en el estado de Nevada. Dichas empresas supuestamente se utilizaron en la famosa ‘Ruta K' (Kirshner) del dinero producto de actos de corrupción en Argentina durante el gobierno de Néstor Kirshner.

Después de tres años de innumerables acciones legales interpuestas por ambas partes, el pleito podría concluir por mutuo acuerdo.

Según una fuente que solicitó mantener su identidad en secreto y que participó en las negociaciones, ‘se concilió un acuerdo por un monto aproximado de $100 mil, una suma muy inferior a la solicitada por el querellante. Los demandantes exigieron en un principio un millón de dólares a cambio de retirar la demanda'.

Los socios de Mossack Fonseca, ‘en medio de la crisis de los Panama Papers, desecharon la oferta, alegaron que no tenían un real', dice el informante. Incluso añade que Ramón Fonseca, uno de los socios, al rechazar la oferta, ‘estaba dispuesto a asumir cualquier consecuencia que acarreara la decisión'.

‘El abogado de la contraparte, Dennis Hranitzky, contactó al abogado de Mossack Fonseca y le dijo que con 500 mil dólares daba por cerrado el caso', apunta la fuente, pero los socios no se movieron del primer mosaico. Luego, añade, ‘bajó a la mitad la oferta, propusieron abandonar las acusaciones por 250 mil dólares. La firma hizo una contraoferta por 25 mil dólares, o de lo contrario irían a una nueva audiencia. La contraparte puso una nueva cifra: 225 mil dólares. La última propuesta fue de aproximadamente 100 mil dólares', añade el informante, que dice desconocer si se aceptó, porque se salió del caso.

La audiencia, programada para el 22 de marzo, tiene como propósito anular la ‘subpoena' (citación) de petición de eliminar aseguramientos y ordenar cumplimiento de peticiones.

ANTECEDENTES

En 2014, Singer demandó a la firma panameña aduciendo que actuó con mala fe al ocultar documentos que podrían ayudar a ubicar millones de dólares desviados por el entonces gobierno de Néstor Kirchner (al menos 65) y entregar evidencia falsa a NML que el Fondo Elliot quería recuperar, por ser el mayor tenedor de los bonos que la administración argentina se declaró impedida de cumplir, cuando, en cambio, renegoció la deuda con sus tenedores. Agotada la investigación, se demostró que la filial de la firma en Nevada no estaba involucrada en las sociedades en cuestión.

Este diario contactó a Sara Montenegro para corroborar los datos obtenidos, quien señaló ‘una serie de eventos desafortunados' que desembocaron en ‘la construcción de una película de ficción'.

Según Montenegro, ‘todo empezó con la constitución de dos compañías a solicitud de un estudio uruguayo, Eyden y Huston, a las que se prestó servicios secretariales a través de una sociedad de nombre Aldyne que actuaba como director ( manager ) en aproximadamente 153 compañías de la jurisdicción de Nevada.

El estudio uruguayo instruyó designar como socio ( member ) a una sociedad fiduciaria regulada en Suiza, de nombre Helvetic Grupo, desconocida para MF, pero frecuentemente utilizada, al parecer, en el cono sur. Según el estudio uruguayo, las acciones de estas dos sociedades se mantenían en un fideicomiso administrado por dicha empresa fiduciaria, la cual, sospechaban los fiscales argentinos, había sido igualmente utilizada en la ‘Ruta K'.

Las sociedades en cuestión tenían jurisdicción en la oficina de Nevada MF Corporate Services comandada por Patricia Amunategui, una persona de entera confianza de los socios principales y familia política de Ramón Fonseca.

LA INVESTIGACIÓN

No obstante, la firma reconoce que cometió un error ‘inocente' al poner las sociedades anónimas bajo un solo ‘manager'. En total, existían 150 sociedades de todas partes del mundo bajo el administrador de Aldayn.

El caso se remonta al momento en que Lázaro Baéz, uno de los estrechos colaboradores de Néstor Kirchner, logró tercerizar dinero a través de una casa de valores utilizando una cuenta ‘escrow ' de Helvetic Group que pertenecía a Néstor Ramos, un fiduciario del cono sur que daba servicio a muchos proveedores.

Todo se descubre cuando el fiscal argentino José María Campagnoli comenzó a investigar el caso. A través de una búsqueda, ubicó las sociedades Eyden y Huston. Se entera en el registro mercantil que dichas sociedades declararon como ‘member' a Helvetic Group. Automáticamente, las incluye en la ‘Ruta K' y el informe es utilizado por Paul Singer y su grupo para investigar qué otras sociedades en el estado de Nevada tenían conexión con Aldyne. Allí se descubren las 123 sociedades incorporadas por la filial del grupo MF, y se involucran en el caso sin fundamento razonable, a juicio de la defensa de Mossack Fonseca.

LAS SOCIEDADES

Se sospechaba que las 123 sociedades en Nevada, controladas por Aldyne Ltd., administradora de las empresas armadas por Mossack Fonseca en Nevada, se habrían utilizado para lavar dinero proveniente de la corrupción durante el periodo de Kirchner. Algunas de ellas estarían vinculadas a Lázaro Báez, ahora detenido.

Acto seguido, a las oficinas de MF en Nevada arribó una citación para recabar información sobre activos de potencial embargo, en la cual solicitaban todos los documentos que hubiera en la oficina de Nevada sobre las 123 sociedades, que luego se limitó a diez, según precisó Montenegro. No obstante, la firma estaba obligada, por ley, a notificar a los clientes sobre la acción que ejerció NML.

La información que respondió el despacho de Nevada fue bastante limitada, pues solo accedía a los documentos formales. Los datos sobre los beneficiarios finales se encontraban en el Sistema Central Informático (CIS) con sede en Panamá.

La firma se encontraba en una encrucijada legal. El demandante pedía revelar todas las sociedades anónimas del despacho, información que se haría pública una vez llegase a manos del juez y comprometería a la firma con sus clientes y uno de los inversionistas más poderosos del mundo les acusaba de esconder evidencias, obstruir la justicia, entregar documentos falsos y actuar de mala fe.

NML también acusaba a la firma de otorgar un falso testimonio con respecto a la relación entre la sede en Panamá y la de Nevada.

Paul Singer se basó en los correos internos de la firma para demandar por obstrucción a la justicia, mientras que MF alegaba que habían sido obtenidos de una forma ilegítima y no reconocía su contenido. ‘NML hacía alusión al ocultamiento de información que era de clientes que no tenían nada que ver en el caso', dice Montenegro.

Una vez el gobierno argentino pagó 2.3 billones a NML por los bonos reclamados, Mossack Fonseca esperaba que el caso siguiera la suerte de lo principal aprovechando el acuerdo entre el gobierno argentino y el fondo Elliot Management.

Al preguntarle a Montenegro sobre el alcance de su participación en este caso, respondió que era parte de sus funciones en la empresa como representante para temas legales. ‘Nunca vendí, constituí ni asesoré a ninguna de estas sociedades, ni realizaba diligencias oscuras o sospechosas como lo han dejado ver algunas declaraciones tendenciosas de terceros. Mi función dentro del Grupo era la de cualquier abogado que ejerce su profesión en el mejor interés de su representado', concluyó Montenegro.

PAUL SINGER

El especialista en fondos

-Paul Singer, según la revista Forbes , fundó el Fondo Elliott Management en 1977 con 1.3 billones de dólares. La revista califica a Singer como uno de los hombres más exitosos cuando se trata de inversiones multimillonarias en fondos bursátiles.

-Fue uno de los donadores en la campaña política estadounidense a los candidatos del Partido Republicano. Según la mencionada publicación, donó $10 millones a las figuras de este colectivo.

-En 2016, Forbes calculó la fortuna de Singer en $2.2 billones. Se especializa en adquirir deuda en dificultades de adquisición.

-Singer es conocido por ser un pionero en el negocio de la compra de bonos soberanos baratos, y luego ir tras los países de deudas pendientes de pago.

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