Nacional 21/08/2018 - 12:01 a.m. martes 21 de agosto de 2018

Municipio vende tierras arrendadas a Chiquita

Dos administraciones alcaldicias han vendido terrenos de la empresa, que forman parte del contrato de arrendamiento que mantiene con el Estado desde 1976

En Almirante, la empresa Chiquita mantiene operaciones. Ahí se pesan los contenedores cargados de banano, antes de arribar al puerto. / Erick Marciscano | La Estrella de Panamá
Erick Marciscano | La Estrella de Panamá

En Almirante, la empresa Chiquita mantiene operaciones. Ahí se pesan los contenedores cargados de banano, antes de arribar al puerto.

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José Arcia
jarcia@laestrella.com.pa

Entre el 2006 y 2008, el Consejo Municipal de Changuinola aprobó seis acuerdos municipales para la venta de 20,000 metros cuadrados de tierras en Almirante. En dos ventas se utilizaron números de fincas que no corresponden a la ubicación geográfica de los terrenos vendidos.

‘Las autoridades municipales carecen de facultades legales para vender los terrenos arrendados a la empresa, porque existe un contrato',

MOISÉS BARTLETT QUIEL

ABOGADO DE LA EMPRESA BANANERA

En una se utilizó el número de finca sobre la que está construido el estadio de Almirante; en otra, la que corresponde a una calle. Sin embargo, en los planos los terrenos son otros y esos otros, al igual que las otras cuatro adquisiciones, no son sujetos de venta porque forman parte del contrato de arrendamiento que tiene la empresa Chiquita con el Estado desde 1976 para la explotación de banano.

Las tres primeras ventas entre 2006 y 2007, y la última, en el 2008, se realizaron a través de dos testaferros: Everjisto Cabrera y Nereida Samudio, que al poco tiempo de ‘comprar' las tierras las traspasaron al asiático Yon Kion Loo, presidente del Grupo Comercial Loo que opera en Changuinola, y quien es el comprador final de las tierras. Las otras dos ventas fueron directamente al empresario.

En ese periodo el Municipio de Changuinola, al que pertenece el corregimiento de Almirante, era dirigido por Virginia Ábrego, del partido Cambio Democrático. Pero no fue hasta julio de 2017, 10 años después, que se descubre la venta, porque unos topógrafos entraron al terreno para realizar mediciones. El empresario asiático -el comprador final- había adquirido un contrato de préstamo comercial y una línea de crédito con Capital Bank, y las tierras habían entrado como garantías.

La inusual inspección que realizaban los técnicos llamó la atención de los representantes de la empresa, que empezaron a indagar sobre los terrenos y se destapó esta historia en la que están involucrados, además de los testaferros y el comerciante asiáticos, funcionarios municipales y de la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI). Todos fueron querellados ante el Ministerio Público, por el abogado Moisés Barlett Quiel, representante legal de la empresa, el pasado 7 de junio. En total son tres querellas, una contra la administración alcaldicia de Virginia Ábrego y dos contra la actual administración.

El festín de ventas empezó el 1 de junio de 2006, cuando el Consejo Municipal de Changuinola aprobó el Acuerdo No. 34, por medio del cual se adjudican lotes de terreno municipales y se autoriza a la alcaldesa Virginia Ábrego a celebrar los contratos de compra y venta.

Con la autorización del Consejo Municipal, la entonces alcaldesa Ábrego segregó 3,315.45 metros cuadrados de la finca 3665 para adjudicarlos a ‘título oneroso y venta definitiva' a favor de Everjisto Cabrera, por la suma de $12,511. El terreno segregado y vendido quedó convertido en la finca No. 451332, que fue inscrita en el Registro Público en el 2013.

Para esta venta, las autoridades alcaldicias utilizaron la figura de ‘finca espejo', es decir con la información registral de la finca 3665, sobre la que está construida el estadio, iniciaron el proceso de venta, pero en los planos colocan las coordenadas de la finca 272, que forma parte de los terrenos arrendados por el Estado a la empresa Chiquita.

Aunque no es la primera vez que se ha utilizado la figura de ‘finca espejo' para vender tierras estatales o municipales, cuando se utiliza esta figura es con intención de ‘dolo', analiza el abogado Bartlett Quiel.

Un caserío seguido de una calle empedrada de un carril separan el estadio de Almirante de los terrenos que ocupa la empresa Chiquita desde finales del siglo XIX y que forman parte del contrato con la Nación. En el 2007 el Ministerio de Economía y Finanzas decidió traspasar los terrenos arrendados al Municipio de Changuinola con la condición de que se respetará el contrato. En total son 15,000 hectáreas repartidas entre Almirante y Changuinola.

En el caso de Almirante, es un globo de terreno conformado por un conjunto de fincas, ocho en total, que la empresa denomina Puerta 7 y lo usa como depósito de chatarras, de almacenamiento, de taller de reparación de furgones y también es donde pesan los contenedores cargados de bananos antes de descargarlos a los barcos en el puerto que queda a poco kilómetros.

Toda la producción de banano está en Changuinola, pero los terrenos de Puerta 7, en Almirante, es considerada por la empresa como de ‘especial importancia' para las operaciones de embarque del banano.

El pasado 11 de julio, el representante de Almirante, Josen Gallimore, llegó al Consejo Municipal de Changuinola para la reunión semanal de los concejales, pero decidió habilitar a su suplente y regresar a su corregimiento a media hora de Changuinola. La noticia de la venta del estadio se había regado como pólvora y los cañones apuntaban hacía él.

Gallimore alegaba que no entendía lo que pasaba porque durante estos primeros cuatro años como representante no había avalado ninguna venta de esos terrenos. Por ser tierras municipales, cualquier venta tiene que llevar el visto bueno del representante del corregimiento y aprobada en el Concejo.

Gallimore estaba convencido de que había hecho todo lo contrario en el Consejo Municipal y para mostrarlo sacó copias de dos resoluciones que había promovido entre sus pares. Una de 2015, en la que se aprobó que el terreno del estadio fuera traspasado a Pandeportes con la finalidad de que la institución rehabilitará el estadio. Habla de la Resolución No. 65 del 7 de octubre de 2015, mediante el cual el Consejo Municipal decide adjudicar el lote a título de donación al Instituto Panameño de Deportes.

La otra es más reciente, del 14 de marzo de 2018, cuando el Consejo Municipal aprobó la Resolución No. 6-A en la que solicita a la alcaldesa Estella Stephenson entablar conversaciones con Chiquita para desafectar 4,821 metros cuadrados del globo de terreno de Puerta 7, que no son usados por la empresa para ampliar la calle a dos carriles y para la construcción del futuro Palacio Municipal de Almirante, que a partir del próximo año se convierte en un distrito, es decir ya no será un corregimiento más de Changuinola.

VENTAS Y TRASPASO

Las tierras eran comprada por personas naturales, que a su vez se las vendieron a un comerciante asiático.

20 mil metros cuadrados de terrenos vendió el Municipio de Changuinola, entre 2006 y 2008, que fueron segregados en varias transacciones.

6 Acuerdos municipales que se firmaron en dos años, para realizar la compra.

3  Querellas penales se han presentado ante el Ministerio Público.

Este proceso aún no se había concretado y tanto los residentes de Almirante como el presentante Gallimore desconocían que en el fondo los terrenos vendido no eran del estadio, sino los terrenos que ocupaba Chiquita, a través de la figura de ‘finca espejo'. Sin embargo, las dudas estaban en el aire y Gallimore buscaba disiparla.

Entre en el 2006 y 2007 Everjisto Cabrera compró, en total, 13,180 metros cuadrados de terrenos, por la cual pagó $50,723. En la escritura de las ventas Cabrera aparece como residente de Zegla, Almirante. Sin embargo, en la zona nadie lo conoce. ‘No me suena ese nombre', fue la repuesta de varios moradores en distintas calles del área. Fuera de la zona tampoco lo conocen.

Cabrera es un empleado de la empresa Distribuidora Económica, ubicada en Plaza Changuinola, y cuyo propietario es Yong Kion Loo.

El pasado miércoles 11 de julio, la mañana de Changuinola era lluviosa y las actividades comerciales iniciaban al ritmo acostumbrado. En Distribuidora Económica trabajadores llenaban camiones de mercancía y una asiática de unos 40 años giraba órdenes entre verificar facturas y realizar cobros.

‘Un momento señor', me dice. Después de unos minutos y de terminar de atender un cliente pregunta: ‘¿qué desea?'. ‘Busco al señor Yong Kion Loo', respondo.

‘Mi esposo está en la Lotería, porque hoy es miércoles y es el único día que la Lotería cambia los billetes premiados', responde. Le explicó mi interés para hablar con su esposo y le digo que regreso más tarde. Al regresar después del mediodía, la esposa al verme se apura a decir: ‘mi esposo dice que no va a dar declaraciones'.

En el 2007, el Municipio de Changuinola también le hizo una venta sin intermediario a Yong Kion Loo. Fueron 4,045 metros cuadrados por la suma de $14,684, que se suman a las tierras de Everjjisto Cabrera y a los 1,973 metros cuadrados vendidos a Nereida Samudio, en el 2008.

La excaldesa Ábrego no pudo ser localizada para conocer su versión. Al preguntar por ella, se nos informó que laboraba en el hospital de Changuinola, como técnica de enfermera. No obstante, en el hospital se nos informó que ya no labora allí.

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