Nacional 10/10/2018 - 12:00 a.m. miércoles 10 de octubre de 2018

Efectos del rechazo del 79 para la educación

Este martes se cumplieron 39 años del rechazo de las reformas educativas que impulsó el gobierno de Omar Torrijos. Dirigentes lo consideran un error

Los gremios docentes exigen que se destine el 6% del PIB al sector educativo. / Archivo | La Estrella de Panamá
Archivo | La Estrella de Panamá

Los gremios docentes exigen que se destine el 6% del PIB al sector educativo.

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José Arcia
jarcia@laestrella.com.pa

Este martes se cumplieron 39 años de la derogación de la reforma educativa que impulsó el gobierno militar de Omar Torrijos. Los dirigentes magisteriales de la época, y algunos en la actualidad, celebraron lo que consideraron una ‘victoria' del movimiento de educadores.

El hecho fue recordado este martes en dos extensos artículos de opinión, escritos por la dirigente educadora Nelva Reyes y el expresidente de la República Aristides Royo.

Reyes se enfocó en los orígenes del rechazo, mientras que Royo, presidente del país en aquel entonces, aborda específicamente la derogación y la considera una ‘victoria pírrica' del movimiento magisterial.

‘Estoy convencido de que unas reformas educativas con la participación de los gremios docentes no serán rechazadas. Hay consenso',

MIGUEL A. CANDANEDO

CATEDRÁTICO

Igual que ayer, el 9 de octubre de 1979 cayó un martes, cuando los docentes realizaron una marcha que fue apoyada por diversos sectores, especialmente políticos opositores al régimen militar. Unas 300,000 personas salieron a las calles a manifestarse aquella tarde. Torrijos llevaba once años en el poder.

Pero más allá del hecho histórico, en 1979 la educación atravesaba una crisis profunda, por lo cual se plantearon las reformas. Cuatro décadas después, la situación es la misma: la Ley Orgánica de Educación data de 1946.

Algunos detractores de las reformas educativas de Torrijos las tildaban de comunistas. ‘El clamor acerca del comunismo de la reforma fue uno de esos mitos que fueron echados a rodar y sembraron raíces', escribió Royo en un artículo publicado en La Estrella de Panamá .

El movimiento de educadores no inició en contra de las reformas, sino, incluso, el año anterior (1978). Se venían movilizando por un ajuste salarial. ‘A finales de la década del 70 un maestro ganaba $235.00 por mes. De ese salario, los docentes cubrían diversos materiales para la complementación del proceso educativo en el aula', recordó la dirigente Reyes.

‘Fue un error haber derogado las reformas educativas de 1979, pero sí había que eliminar algunos aspectos',

NELVA REYES

DIRIGENTE MAGISTERIAL

Reyes considera que fue un error derogar esas reformas, pero que ‘lamentablemente' hubo sectores que se aprovecharon del movimiento de los docentes para rechazar las reformas como una manera de oponerse al gobierno de Torrijos.

Sin embargo, alega Reyes, esas reformas contenían aspectos que sí eran inaceptables porque ‘idolatraban' la figura de Torrijos, además que fueron inconsultas. Dentro del movimiento docente de la época se planteó la necesidad de discutir las reformas y eliminar esos aspectos negativos, dijo.

Reyes reconoce que la educación atraviesa por una crisis y que se requiere unas reformas, especialmente porque hay que hacer ajustes en los contenidos, tomando en cuenta las nuevas tecnologías. Sin embargo, aclara, más allá del aspecto tecnológico, el sistema educativo debe ser fundamentalmente humanístico.

El catedrático de la Universidad de Panamá Miguel Ángel Candanedo también consideró que fue error derogar las reformas de 1979 y que las consecuencias de esa acción se están pagando ahora. ‘La derogación de las reformas educativas retrasaron 50 años la educación del país', manifestó Candanedo, filósofo y exsecretario general de la Universidad de Panamá.

Esas reformas no tenían nada de comunismo, pero por razones políticas e ideológicas, el sector empresarial y conservadores de la época se opusieron a ellas como un rechazo al Gobierno.

‘Hoy estamos pagando el retroceso gravísimo de la educación panameña', agrega Candanedo.

Para el catedrático, lo bueno es que la sociedad panameña está de acuerdo en que la educación panameña atraviesa por una crisis y que se debe aprovechar ese consenso para realizar las reformas educativas.

Yadira Pino, dirigente magisterial, también considera la necesidad de hacer unas reformas, sin embargo, sostiene que para transformar la educación los gobiernos deben empezar por cumplir con la ley actual, que exige que el 6% del producto interno bruto se destine al sector educativo.

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