Nacional 16/06/2015 - 12:00 a.m. martes 16 de junio de 2015

Barro Blanco se discutirá en el Consejo de Gabinete de hoy

La Coordinadora Bugabeña contra las hidroeléctricas se apostó en la Panamericana y el grupo indígena Mama Tatda permaneció en la entrada

Los manifestantes bloquearon varios puntos de la vía Interamericana, a la altura del río Piedra. / Iván Saldaña | La Estrella de Panamá
Iván Saldaña | La Estrella de Panamá

Los manifestantes bloquearon varios puntos de la vía Interamericana, a la altura del río Piedra.

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Redacción La Estrella de Panamá
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La provincia de Chiriquí amaneció ayer con varias manifestaciones. Los primeros en tomarse las vías fueron los miembros de la Coordinadora Bugabeña contra las Hidroeléctricas, un grupo que tiene acción desde hace meses.

Este grupo bloqueó el paso de los vehículos en la vía Panamericana a la altura del río Piedra, caudal donde precisamente hay varios permisos para nuevas presas, según han denunciado en acciones pasadas.

Allí permanecieron por unas seis horas, hasta que se presentó una comisión gubernamental encabezada por el ministro de Seguridad Pública, Rodolfo Aguilera.

‘Nos retiramos de la carretera , pero si el presidente nos falla, volveremos a cerrar', advirtió Leopoldo Caballero, presidente de la Coordinadora, tras recibir la promesa del mandatario de que se reuniría en horas de la tarde con ellos.

Junto a Aguilera estaba Mirei Endara, la ministra de Ambiente. Los dos altos funcionarios participaron del diálogo por el futuro del proyecto Barro Blanco.

‘Esperamos una respuesta categórica y urgente, porque esto no puede esperar', sostuvo Caballero.

Aguilera reiteró que el Gobierno estaba presto a entablar el diálogo y ofreció llevarlos a un salón en la Casa de Gobierno, pero los manifestantes se opusieron.

‘Podemos hablar en el sitio que ustedes elijan, pero no se puede hablar con las vías cerradas', decía Aguilera, al tiempo que agregaba que el motivo de su visita era propiciar un ambiente de paz.

Luego de una charla prolongada, los moradores acordaron retirarse de la Panamericana y esperar la llegada del presidente, Juan Carlos Varela.

La ministra Endara explicó que la normativa que recientemente suspendió las concesiones hídricas busca definir los permisos existentes en los ríos de Chiriquí, para ordenar esa materia.

‘La suspensión de las concesiones de los proyectos busca garantizar el agua potable a las comunidades', dijo la ministra.

MARCHA EN TOLÉ

Mientras el Gobierno lograba un acercamiento con la Coordinadora Bugabeña, moradores de la comarca Ngäbe-Buglé marchaban desde el centro de Tolé hasta la vía Panamericana.

Los indígenas advertían que si el mandatario no anunciaba la cancelación definitiva de la presa de Barro Blanco, cerrarían la carretera.

El grupo recibió el apoyo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi).

‘Estas acciones continuarán hasta que el presidente cancele el proyecto', reiteraba Samuel Ábrego, presidente del Frente Estudiantil Ngäbe de la Unachi.

En otro punto, en la entrada de Barro Blanco, el Movimiento 22 de Septiembre o Mama Tatda, liderado por Clementina Pérez, mantenía bloqueado el acceso al proyecto hidroeléctrico.

Un gran despliegue policial se movilizó hacia el oriente de la provincia de Chiriquí, con el fin de contrarrestar las acciones de los indígenas. Al final de la tarde, no hubo enfrentamientos.

Ricardo Miranda, vocero del M-10, manifestó que las negociaciones con las autoridades gubernamentales han terminado y que las protestas no cesarán hasta que exista un pronunciamiento presidencial a favor de su pueblo y sus recursos naturales.

‘Estamos en alerta permanente. Los nueve congresos indígenas que integran esta organización no vamos a permitir que se siga afectando a nuestra gente', reiteró Marcelo Guerra, presidente de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá.

Según el dirigente, el único diálogo aceptable es el cierre del proyecto hidroeléctrico y el Gobierno ha estado dilatando esta situación, poniendo en peligro la estabilidad social, en particular en la comarca Ngäbe-Buglé.

EMPRESARIOS REFUTAN

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), mediante un comunicado de prensa, manifestó su oposición a las acciones emprendidas por los grupos opositores al proyecto hidroeléctrico.

‘Rechazamos el uso de estas medidas anárquicas como mecanismo para imponer posturas que transgreden los derechos ciudadanos. Instamos a las autoridades a que hagan cumplir la ley y que se respeten las garantías constitucionales, como lo es la libertad de tránsito', manifestó Carlos Fernández, presidente de la CCIAP.

Por su parte, la concesionaria del proyecto, Generadoras del Istmo, S.A., rechazó las manifestaciones indígenas, indicando que desde la adjudicación de la concesión en el 2007 hasta la fecha, las obras de Barro Blanco no han incursionado en territorio comarcal y que se ha cumplido con el Estudio de Impacto Ambiental.

PALABRAS DEL PRESIDENTE

El mandatario, cerca de las ocho de la noche, declaró que el diálogo es el único camino a los problemas que reclaman estas poblaciones.

‘Estamos viviendo otra etapa de nuestra democracia, pero no es necesario mantener las calles cerradas por cinco horas', mencionó.

Estos temas, anunció Varela, serán discutidos en el Consejo de Gabinete que se traslada hoy a la comarca Guna Yala.

El Ejecutivo ya ha propuesto a los grupos comarcales que el proyecto Barro Blanco sea terminado por otra concesionaria. Esta recomendación ha sido rechazada con el argumento de que hubo violaciones a las normas ambientales.

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Leopoldo Caballero

‘ Nos retiramos de la calle, pero si el presidente nos falla, volveremos a cerrar. Esperamos una respuesta categórica y urgente, porque esto no puede esperar',

PRESIDENTE DE LA COORDINADORA BUGABEÑA

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EL ORIGEN DE LA HUELGA

  • Para los indígenas, la hidroeléctrica viola sus derechos de tierra.
  • 16 semanas de negociaciones entre indígenas y el Gobierno no han bastado para encontrar el punto medio del conflicto.
  • 95% de avance tiene la represa en disputa. Los indígenas piden la cancelación y el Gobierno se mantiene firme en su continuidad.
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