Nacional 23/10/2017 - 12:00 a.m. lunes 23 de octubre de 2017

Anteproyecto que modifica ley de energía enfrenta al sector

La Secretaría de Energía indica que se busca más competencia; las generadoras piden liberar el mercado y los sindicalistas dicen que se beneficia a una empresa

Anteproyecto que modifica ley de energía enfrenta al sector

Adelita Coriat
acoriat@laestrella.com.pa

El sector energético está que echa chispas. En la Asamblea Nacional ingresó un anteproyecto, el 573, que pretende modificar y adicionar artículos a la Ley 6 del 3 de febrero de 1997, cuyo proponente es el ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán.

La Secretaría de Energía busca impulsar con estos cambios la competitividad en el sector, es una de las principales motivaciones de este texto. Pero así no lo ven muchos sectores con los que La Estrella de Panamá ha conversado para entender las diferentes posiciones sobre la propuesta y publicarlas todas.

LO NUEVO

Hay varias novedades en las reformas presentadas por el Ejecutivo. Una de ellas es la creación de la nueva figura de ‘agente comercializador', una persona jurídica que sin ser generador, autogenerador, cogenerador o distribuidor, se dedica a la actividad de compra y venta de energía eléctrica.

‘La creación del agente comercializador es una aspiración de hace mucho tiempo, cuando se hizo la ley no se pensó necesario, pero a lo largo de los años no se ha desarrollado de la mejor forma. Hemos visto experiencias en otros países para proveer a grandes clientes un mejor precio. Hemos regresado la compra de energía para sacarla de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., y ponerla en un comité conjunto para que la versión final sea sancionada por el Regulador, en vez de que Etesa haga resoluciones', manifestó Víctor Urrutia, secretario Nacional de Energía.

Según el proyecto, el comercializador se concibe como un nuevo agente dinamizador de la competencia en el mercado de compra y venta de energía, que abre la posibilidad de implementar nuevas herramientas para asegurar el suministro de energía eléctrica en condiciones económicas que beneficien a la población panameña.

Otra novedad es que el artículo 58 (que plantea las restricciones), amplía de 25% a 40% la participación en el mercado de contratos de una sola empresa para suplir parte de la demanda del mercado de contratos.

Urrutia explica que, en un principio, la limitante se planteó en un 25% pensando en las hidroeléctricas. ‘Se pretendía evitar que los recursos naturales estuvieran en manos de un solo participante', dice. Pero esto ha cambiado. Urrutia dice que lo que se busca ‘es que los contratos se ganen en competencia. La idea es que no pueden tener más del 40% del mercado. Es un número que asegura varios participantes en el mercado. Por ende, debe existir más competencia y abaratar el precio de la energía.

‘Los clientes que quieran comprar lo pueden hacer de par a par. Si se firma un contrato, esa energía debe estar más barata', subrayó Urrutia.

El artículo 58 también permite atender directa o indirectamente más del 25% del total de la energía de los grandes clientes del sector eléctrico del país.

En este punto, que establece las limitantes, al Ejecutivo le costará conciliar posiciones, porque a pesar de que la Secretaría de Energía considera que la variedad de opciones abaratará el mercado, los participantes no están de acuerdo con los topes y piden suplir de forma ilimitada, mientras los sindicalistas indican que se trata de un anteproyecto hecho a la medida de una de las empresas de gas dominantes en el mercado.

El anteproyecto define al gran cliente habilitado como aquel cuya compra de energía se realiza a precios acordados libremente. En Panamá existen dos mil clientes de este tipo: centros comerciales, sector industrial, hotelero, etc.

También se identifica al gran cliente regulado como aquel cuya compra de energía se realiza a través de tarifas reguladas.

CONTRATACIONES

Se propone eliminar la condición de pliegos especiales para la contratación de energía y/o potencia por tecnología, para fortalecer la competencia por el mercado y que las decisiones de los inversionistas se rijan por sus análisis de riesgos y su disposición a asumirlos basados en la información existente y las políticas energéticas de largo plazo. En consecuencia, se modifican algunas leyes de incentivos por tecnología de generación eléctrica.

El proyecto incluye una modificación al procedimiento de compras, con un nuevo esquema que suprime las responsabilidades que recaen sobre Etesa, actualmente la encargada de llevar a cabo los actos de concurrencia para la compra de energía y potencia de las empresas distribuidoras. Se pone un periodo de transición de dos años para su implementación.

Según Urrutia, se busca otorgar mayor gobernabilidad a Etesa y liberarla de esa función para que sea la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) la que se encargue, tomando en cuenta un proceso de transición de dos años a partir de la fecha de la promulgación de la ley.

Para algunos generadores, trasladar esta tarea al regulador, ASEP, pondría a la institución en una posición de juez y parte en la estructura del mercado. Apuntan a que sean las distribuidoras las encargadas de la compra de energía y que el proceso sea supervisado o fiscalizado por el regulador.

Urrutia explica que la ASEP, ‘en dos años estará lista para asumir el reto. Tendrá que tener un recurso humano más involucrado en el proceso de compra, debe asegurarse que los contratos sean claros', recomienda.

Se introducen modificaciones a la Junta Directiva de Etesa y se amplía de cinco a siete el número de integrantes. El Ejecutivo nombra a cinco; uno, los sindicalistas; y el otro, por recomendación del comité operativo del mercado.

El anteproyecto debe ser discutido en la Comisión de Comercio de la Asamblea Nacional en los próximos días.


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