Entre Líneas 11/08/2017 - 12:00 a.m. viernes 11 de agosto de 2017

Trabajemos por un país eficiente, y decente...

Para resolver el problema, la sociedad tiene que involucrarse más. No debe dejar la planeación del país solo en manos de empresarios y políticos inescrupulosos.


Redacción La Estrella de Panamá
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La corrupción es un mal de nuestras sociedades en América Latina. Los pueblos se frustran y ensayan con una u otra propuesta, pero al final terminan igual o peor. Venezuela es un ejemplo de ese fracaso. La población se quejaba de la falta de equidad y vino el Chavismo como ‘mesías', pero después de tres lustros en el poder, Venezuela está sumida en el más absoluto fracaso donde hay hambre, desesperación, muerte... Si analizamos Panamá, los Gobiernos ‘democráticos' han llevado al país a un estado donde la gente está tan decepcionada de los partidos políticos que un ‘mesías' como Chávez es probable en el escenario. Para resolver el problema, la sociedad tiene que involucrarse más. No debe dejar la planeación del país solo en manos de empresarios y políticos inescrupulosos. Hay que diseñar un modelo de Gobierno que sea eficiente y que la burocracia signifique solo controles necesarios para verificar procesos. Hoy, empero, la burocracia significa manipular los controles para sacar provecho con los favores. Esto significa que un trámite que debe durar 30 días, con la manipulación tarda 90 días, pero con una ‘ayuda', se agiliza todo. La corrupción no es un problema solo de las capas altas; en la media y baja, también está enquistada. Hay que legislar para que los trámites sean expeditos y la administración eficiente. Seguir como vamos es un boleto premiado para que un ‘mesías' se venda como el enviado especial para rescatar el país y fracasemos, como Venezuela con el chavismo. Confiamos en la capacidad de los panameños para trazar una hoja de ruta para un Panamá eficiente, y decente.

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