Entre Líneas 23/09/2017 - 12:00 a.m. sábado 23 de septiembre de 2017

Nuestros aplausos

La distinción, a la vez que halaga y enorgullece, es también una gran responsabilidad

Redacción La Estrella de Panamá
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La noche del jueves fue de expectación por el Concurso Nacional de Excelencia Educativa. El gran premio se lo llevó el colegio chiricano Félix Olivares Contreras, un centro educativo con más de dos mil 300 estudiantes hoy y que ha sido cuna de grandes profesionales del país.

La distinción, a la vez que halaga y enorgullece, es también una gran responsabilidad. Y es que hoy los "olivaristas" están de fiesta, henchidos de placer y satisfacción, pero también tienen la gran responsabilidad de elevar sus estándares de calidad y excelencia educativa para seguir produciendo profesionales de la talla de un científico que laboró en la NASA y que fue estudiante de este plantel.

Pero el concurso también es una muestra de que los panameños, si nos proponemos, logramos grandes cosas. La educación es un pilar fundamental de nuestro desarrollo y el Concurso Nacional de Excelencia Educativa, realizado la noche del jueves, fue una bocanada de aire fresco y una muestra de que podemos ser mejores. Mucho hablamos de los problemas, de la falta de civismo, de la falta de cultura, de la grave corrupción, de la inseguridad, etc.

Pero nuestro tema de conversación también debe serlo la educación y cómo un concurso por la excelencia genera debate y optimismo. Definitivamente que este tipo de actividades son las llamadas a engrandecer el país y nos da esperanza de que juntos podemos alcanzar desarrollo humano, por encima de los intereses mezquinos que son un atavismo de nuestra sociedad y que políticos inescrupulosos se aprovechan para lucrar con la cosa pública.

A los organizadores del Concurso Nacional de Excelencia Educativa, nuestros aplausos. Sigan así, porque hacen Patria. ¡Aplausos!