Entre Líneas 07/10/2017 - 12:00 a.m. sábado 7 de octubre de 2017

Abrir nuestros cielos

Es un error permanecer con el espacio aéreo restringido o limitado hacia otras grandes aerolíneas

Redacción La Estrella de Panamá
periodistas@laestrella.com.pa

Panamá construye prácticamente un nuevo aeropuerto internacional. Majestuoso e imponente.

Es una obra colosal que permitirá la llegada de 20 millones de pasajeros por año, casi el doble de lo que hasta ahora recibimos. Paralelamente a este nuevo Aeropuerto Internacional de Tocumen, Panamá apuesta por el turismo.

Hace unos años celebramos el turista un millón que llegó al país y lo festejamos con bombos y platillos. Hoy, empero, la llegada de turistas es más fluida y debemos proponernos que recibamos cinco o seis millones de turistas por año, porque esta industria sin chimeneas es una de las pocas que tiene una derrama económica en todos los sectores.

Pero Panamá tiene que abrirse, porque hoy el Aeropuerto Internacional de Tocumen es casi un monopolio que no permite la competencia. Y necesitamos que este aeropuerto se abra al mundo. A nuevos actores. Que seamos más que el hub de una aerolínea, sino de dos o tres más.

Si bien COPA ha significado la consolidación de nuestra aerolínea, es un error permanecer con el espacio aéreo restringido o limitado hacia otras grandes aerolíneas.

La apuesta es más allá de solo el trasbordo de pasajeros; es que de esos 20 millones de personas que usarán el nuevo aeropuerto, por lo menos uno o dos millones lleguen al país por dos o tres días como turistas.

Necesitamos motivar la llegada de turistas con boletos aéreos más baratos y esto solo se logra promoviendo la sana competencia. Ya los chinos están pidiendo más de una veintena de frecuencias, ahora que establecimos relaciones diplomáticas. Esto hay que hacerlo no solo con China, sino con Chile, Argentina, México, Brasil y Europa.

Lo que no debemos hacer es seguir cerrados al mundo, so pretexto de proteger nuestra aerolínea; porque a la larga, la falta de competencia nos lo cobrará caro.

comments powered by Disqus