21/02/2014 - 12:00 a.m. viernes 21 de febrero de 2014

El Conflicto de Coto y memoria histórica

Hace 93 años, Panamá y Costa Rica sostuvieron una efímera guerra limítrofe conocida como ‘Conflicto de Coto’. Si bien sus orígenes se re...

Redacción Digital La Estrella
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Hace 93 años, Panamá y Costa Rica sostuvieron una efímera guerra limítrofe conocida como ‘Conflicto de Coto’. Si bien sus orígenes se remontan a la Colonia, pasando por dos fallos arbitrales en 1900 y 1914, no aceptados por las partes en conflicto, ese largo litigio culminó con la firma de un acuerdo entre ambos países en 1941. La Guerra de Coto, de 1921, ocupa un lugar central en la memoria nacional de Panamá, se narra en los libros de historia y es un ‘lugar de memoria’.

La historiografía panameña evoca ese hecho, desde dos vetas, primero, como una victoria desde el punto de vista ‘militar’, a pesar de que Panamá no contaba con un ejército, pero sí con la disposición de un grupo de patriotas a defender la soberanía nacional; y, segundo, como una derrota por la pérdida de una fértil región en el lado Pacífico limítrofe con Costa Rica, tras la decisiva participación estadounidense en el conflicto por los intereses de las compañías bananeras.

Al parecer, tanto Panamá como Costa Rica mantienen visiones unilaterales sobre la guerra. Para los panameños ese suceso constituye uno de los ejemplos digno de conmemorar, porque recuerda el sacrificio de sus hijos por defender la independencia, muy cuestionada entonces. Aunque representa también cómo Centroamérica tuvo que enfrentar la competencia imperial en este espacio estratégico para la hegemonía estadounidense en el siglo XX.

La Guerra de Coto coincidió también con la conmemoración del I Centenario de la Independencia de Panamá de España, que similar a Latinoamérica, buscó festejar el pasado nacional. El 5 de febrero de 1921, el Consejo Municipal de la ciudad de Panamá, mediante un acuerdo, reglamentó esa conmemoración, pero días después la defensa del territorio nacional constituyó el tema político primordial. Algunas voces apelaron a suspender los festejos del I Centenario, pero esa propuesta no tuvo acogida.

La prensa de la época dedicó amplia cobertura a la disputa limítrofe. La Estrella de Panamá (26/8/1921), bajo el titular ‘República de Duelo’, informó sobre el decreto presidencial que dispuso izar la bandera a media asta y un luto nacional por un mes, medida cuestionada por las autoridades estadounidenses.

El Diario de Panamá (27/8/1921) reportó sobre la conveniencia de conmemorar el I Centenario de la Independencia como un día de reflexión sobre el futuro de Panamá, que por ‘haber sufrido recientemente una honda y penosa conmoción, no tiene el ánimo dispuesto para los regocijos de una fiesta brillante’, en alusión a la Guerra de Coto, aunque la ciudad de Panamá se vistió de gala aquel 28 de Noviembre de 1821. Hoy concebimos necesaria una revisión histórica del suceso de 1921, desde la historia de las ‘interconexiones y entrecruces’ —o desde la historia global—, que ofrecería una mejor comprensión de las relaciones desiguales y vinculaciones entre los estados naciones centroamericanos y los imperios, en especial, el estadounidense.

Finalmente, entrado el siglo XXI y la sociedad del conocimiento, sería oportuno que Panamá y Costa Rica establezcan estrategias dirigidas al intercambio académico, como formas de contribuir a la educación y de programas mutuos, destinados a la investigación y la ciencia, una excelente forma de contribuir al desarrollo humano de los dos pueblos.

HISTORIADOR.

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