Columnistas 14/05/2019 - 12:02 a.m. martes 14 de mayo de 2019

Victoriano Lorenzo Troya en la historia indígenas panameñas

En la época moderna, ya en 1901, surge una figura legendaria: Victoriano Lorenzo

Enrique Montezuma M.
opinion@laestrella.com.pa

El destino cruel y la mala jugada de los supuestos amigos que luego lo traicionaron, solo le permitió al general Victoriano Troya vivir 35 años, hijo de un curandero ngäbe bugle y su madre Rosa Lorenzo de origen del grupo llamado sabanero.

La orden de asesinar vino directamente del despacho del presidente de los Estados Unidos, Teodoro Roosevelt. Asesinar a Victoriano Lorenzo T. para abrir el Canal de Panamá sin obstáculos. Con la complicidad de Felipe Bunau Varilla, el presidente de Colombia, José Manuel Marroquín. Veamos un pequeño resumen de este ilustre hijo de la tierra panameña.

La lucha por la comarca entre los ngäbe y bugle tiene antecedentes a través de la historia. En la parte colonial es importante resaltar la figura del legendario Urracá, quien luchó contra los conquistadores. Él unificó otros grupos enemigos suyos y se sabe de las crónicas, que él nunca fue conquistado ni vencido. Murió en un rincón de las montañas de Veraguas, defendiendo su causa, la causa de su pueblo. Otra figura legendaria lo fue el cacique Quibian en la parte atlántica, enfrentándose al mismo Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje incluso se habla del hundimiento de una de su nave.

En la época moderna, ya en 1901, surge una figura legendaria: Victoriano Lorenzo. Este insigne luchador defendió la lucha de su pueblo participando en ‘la Guerra de los Mil Días'. El caso de la lucha de Victoriano Lorenzo tiene, para nosotros los indígenas, una enseñanza histórica y actual: siempre la causa del pueblo originario es traicionada por la clase dominante.

Cuando Victoriano participó en ‘la Guerra de los Mil Días', quizás no participó con la conciencia de independencia que tenía Belisario Porras, primer presidente de la República, pero sí participó defendiendo la causa de su pueblo. Cuando se firmó la Paz de Wisconsin en 1902 entre los criollos y los dirigentes políticos de ‘la Guerra de los Mil Días', Victoriano no aceptó la paz y así ganó la enemistad de aquellos que en un tiempo fueron sus amigos de batalla. Fue declarado ‘elemento no grato'. ‘enemigo de la paz' por parte de los políticos, quienes hicieron suponer a él que eran sus amigos. ¿Por qué él no aceptó la paz? Porque él estaba consciente de que la causa de ese pueblo no estaba contenida en la Paz de Wisconsin, Fue perseguido y ejecutado, fue fusilado en la Plaza de Francia. Ese fue el precio que tuvo que pagar por estar al lado de su pueblo.

Para nosotros los indígenas, la causa que defendieron Urracá, Victoriano Lorenzo y Quibian siguen vigentes en la mente de cada uno de nosotros que luchamos por la comarca, por los derechos de nuestro pueblo.

El segundo aspecto de la lucha por la comarca son las legislaciones y la comarca. Hasta 1903, Panamá formaba parte de Colombia. Hasta ese entonces no había legislación para las comarcas indígenas por la distancia y la falta de comunicación. En 1906, la Asamblea Nacional de Panamá emite la Ley 19 del 2 de noviembre. Esta Ley tenía como finalidad integrar e incorporar a los indígenas de Coclé. Después de la muerte de Victoriano Lorenzo, el precio que el pueblo indígena de Coclé tuvo que pagar fue el exterminio, físico y cultural, y con esta Ley 19 de 1906 se inició eso y sigue todavía. Fueron establecidos a través de esa Ley en Coclé los policías, las escuelas, y se eliminaron los Gobiernos indígenas.

En 1908, la Asamblea Nacional de Panamá emite la Ley 59 del 31 de diciembre de ese mismo año, ‘sobre civilización indígena'. Uno de sus artículos establece que ‘el poder Ejecutivo de acuerdo con el jefe de la Iglesia católica procurará por todos los medios pacíficos posibles la reducción a la vida civilizada de los salvajes indígenas que existen en el país'. Esta ley crea las condiciones propicias para la expropiación de grandes cantidades de tierras de los indígenas de Coclé. Este mismo intento de colonizar y de expropiar recursos de los indígenas del oeste de Panamá fue profundizado por la Ley 56 del 28 de diciembre de 1912, cuando se crearon las figuras de los corregidores, los alcaldes, autoridades que actualmente existen. Para nosotros es importante el inicio del dominio de estas figuras políticas en las comunidades indígenas y siempre se legislaba para perjudicar cada vez más a los indígenas por los terratenientes de la época.

La Asamblea Nacional de Panamá, mediante Ley 57 del 21 de diciembre de 2007, declara al general Victoriano Lorenzo Troya héroe y mártir de la nacionalidad panameña y el 15 de mayo, Día de Reflexión.

EX LEGISLADOR DE LA REPÚBLICA.

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