Columnistas 15/05/2018 - 12:02 a.m. martes 15 de mayo de 2018

Teorías sobre la personalidad

El tema se ha enfocado desde distintos ángulos, razón que parcialmente explica las distintas teorías

Paulino Romero C.
opinion@laestrella.com.pa

La naturaleza de la personalidad ha sido objeto de atenta consideración por parte de filósofos y psicólogos desde los tiempos clásicos. No obstante, de pocos términos se ha hecho más uso y abuso que del de personalidad. Por ser la idea que implica una de las más abstractas del lenguaje, no sorprende que su uso caiga frecuentemente en el error. El tema se ha enfocado desde distintos ángulos, razón que parcialmente explica las distintas teorías sobre la personalidad. A menudo se enuncia enfáticamente que el objetivo cardinal de la educación moderna es desarrollar personalidades íntegras y maduras. Muchas veces tal afirmación no es más que mero verbalismo. Para lograr una comprensión amplia y profunda de lo que esa aspiración educativa significa, se requiere precisar conceptos, esclarecer dudas y eliminar falsas ideas en torno a la personalidad.

El desarrollo humano es equivalente al desarrollo de la personalidad. Como en muchos otros temas de la psicología humana, la interpretación psicológica de la personalidad ha ocasionado muchos debates. Existen distintos modos de pensamiento a este respecto. Nuestro propósito es presentar algunos puntos de vista más sobresalientes, criticarlos brevemente e integrar en algunos casos diversas exposiciones. El concepto de personalidad es más vasto que los de temperamento y carácter. Los últimos son aspectos del primero.

Según Allport, la personalidad es la organización dinámica dentro del individuo de aquellos sistemas psicofísicos que determinan sus ajustes únicos a su ambiente. La palabra individuo alude a la naturaleza única, característica de la personalidad. Esta condición de singularidad de la persona significa que no hay posibilidades de que sea duplicada ni a lo largo del tiempo ni a lo ancho del espacio. Como dijera Baltasar Gracián, el pensador español, cada individuo es un ‘célebre microcosmos'.

Según Spranger, existen seis ‘tipos ideales de personalidad', de acuerdo con los valores espirituales predominantes. He aquí algunos de los rangos distintivos de cada uno de los seis tipos de hombres:

1. Hombre teórico. En este individuo predomina el valor intelectual y su vida se rige por la ley de la objetividad. Se interesa predominantemente en el descubrimiento de la verdad. Frecuentemente es científico y filósofo, caracterizándose por la actitud empírica, crítica y racional. La búsqueda y sistematización del conocimiento constituyen su preocupación básica.

2. Hombre económico. El hombre económico se interesa sobremanera en lo que es útil. Lo atraen poderosamente los asuntos prácticos del mundo comercial, tales como la producción, el consumo, el mercado y la acumulación de riqueza. La ley de la utilidad rige su vida.

3. Hombre estético. Este individuo juzga las experiencias desde el punto de vista de lo estético. La ley de la forma y la simetría predomina en su vida, constituyendo lo artístico de la vida su preocupación principal.

4. Hombre político. Impera en este caso la ley del predominio y del poderío. Las actividades del individuo no se limitan al campo de la política, sino que se extienden a todas aquellas áreas en donde existen posiciones de ascendencia y supremacía. Gusta de la competencia y la lucha, aspirando ganar, en todo lo posible, renombre e influencia.

5. Hombre social. El valor fundamental de este individuo es el amor a la gente, tanto en la relación conyugal y filial como en la amistosa y filantrópica. Sus semejantes constituyen fines para él y por ello su conducta es bondadosa, altruista y simpática.

6. Hombre religioso. El valor principal de esta persona es la unidad. Su actitud mística la hace esforzarse por comprender el universo como un todo. Trata de relacionarse con el cosmos mediante la meditación y la negación de sí mismo. Las experiencias místicas y ascéticas son fenómenos observables en los individuos en quienes predomina este valor.

7. No debe entenderse, sin embargo, que Spranger crea que la humanidad pude dividirse en seis categorías de personas, como parece sugerir el título original de su obra, en alemán, que significa ‘formas de vida'. El autor señala que sus categorías son más bien concepciones ideales de la personalidad. Otros filósofos han probado que los seis valores existen en cada personalidad, generalmente en diversos grados de prominencia.

PEDAGOGO, ESCRITOR Y DIPLOMÁTICO.

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