Columnistas 06/03/2018 - 12:03 a.m. martes 6 de marzo de 2018

Siguen jugando con fuego

Sin Comisión de Credenciales en la Asamblea, como consecuencia de la extraña decisión de un magistrado

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Guillermo A. Cochez
opinion@laestrella.com.pa

Seguimos a la deriva. El presidente y la vicepresidenta siguen con la viajadera. Y juntos, nuevamente; nadie sabe quién queda encargado. Aún sin nombrar magistrados. Sin Comisión de Credenciales en la Asamblea, como consecuencia de la extraña decisión de un magistrado. La ciudad repetidamente por casi dos días sin agua. Los apagones se repiten con frecuencia. Las escuelas abrieron sin estar listas muchas y se escucharon muchas protestas; todas con razón. La delincuencia se multiplica, aunque enseñen ‘cifras' que digan lo contrario. Nadie respeta a la autoridad, abono a la anarquía. El desorden oficial para donde pongamos la mirada. Nadie conversa; el insulto se ha vuelto la norma.

La pasada semana el agua desbordó el vaso de la paciencia ciudadana. Finalmente, se nos dio la razón a los Miguel Antonio Bernal y Olimpo Sáez que tanto hemos estado denunciando lo que pasaba. El informe de auditoría del contralor reflejó lo que sabíamos de antes: diputados que del 2009-2014 recibieron muchos millones, a través de juntas comunales, que los usaron para su propio provecho y para fines políticos. Sin ponerse antifaz y a plena luz del día, como en el lejano oeste, robaron los fondos públicos sin control de la Contraloría ni del MEF en tiempos de Martinelli (Alberto Vallarino y Frank de Lima fueron los ministros). Facturaban obras falsamente que nunca se hicieron. Sobre lo que recibían daban comisión a las juntas comunales, como si la plata fuera de ellos o inventaban facturas para cobrar, como es el caso de la actual presidenta de la Asamblea. Cientos de millones despilfarrados.

Pero quien presentó las escandalosas auditorías es el mismo que ante denuncia mía de investigar el abultamiento de planillas en la Asamblea para favorecer la elección del secretario general del PRD en 2016, hizo mutis. Reiterada tal denuncia con más detalles por el diario La Prensa, no quiso investigar, como tampoco lo ha hecho con las donaciones de los diputados en este período. Todo esto en el MEF del actual Gobierno, (Dulcidio de la Guardia, ministro ahora y viceministro con Martinelli), necesario cómplice para poder facilitar fondos a la Asamblea. Es el mismo contralor que sistemáticamente ha esquivado su responsabilidad de auditar los proyectos de Odebrecht y las tantas auditorías solicitadas, como cuando pedí que investigara si los expresidentes de la Asamblea Nacional, Valderrama y Rubén de León, podrían estar implicados en el delito de enriquecimiento ilícito. En el caso de De León, hasta les incluí los detalles de las fincas adquiridas por él, en los dos años que fue presidente legislativo. Es el mismo contralor que queda en deuda con las auditorías de todo lo ocurrido del 2014 a la fecha. Me aseguran que pronto vienen. Ojalá.

Seguimos jugando con fuego. El país como que camina sin rumbo. Como que el presidente Varela, desconozco con qué propósito, ayuda en ese esfuerzo. Lo que reveló el contralor en su auditoría afecta, por los millones que recibieron, a los principales dirigentes de su partido: su presidente, el diputado Varela; su secretario general, el diputado Valderrama; y al alcalde Blandón, diputado en los tiempos de esa inexplicable rebatiña y principal precandidato a presidente del panameñismo.

¿Será que quieren destruir lo poco de institucionalidad que queda? ¿Será que buscan promover el cierre de la Asamblea Nacional? Con esto de la demora del nombramiento de magistrados principales y suplentes, ¿será que persiguen también darle jaque mate a la Corte Suprema? ¿Qué será lo que persigue Varela aupando esta especie de crisis institucional que se repite tan frecuentemente en el país? ¿Será que están midiendo el grado de tolerancia que tiene la ciudadanía para calarse tanta miasma de la clase política?

Falta tan poco para las elecciones. Poca luz se ve. Urge que pongamos atención. Que miremos el futuro con optimismo, a pesar de que lo que se ve es lúgubre. La mayoría somos honestos; no podemos permitir que esa minoría corrupta que recibió en bandeja de plata la democracia que tanto nos costó rescatar en 1989, termine por hundirla.

ABOGADO, POLÍTICO Y DIPLOMÁTICO.

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