Columnistas 18/04/2019 - 12:01 a.m. jueves 18 de abril de 2019

Salud universal: recomendaciones para próximos gobernantes

Alcanzar la salud universal en el siglo XXI es el mensaje central del informe ‘Salud Universal en el Siglo XXI: 40 años de Alma-Ata'

Jorge Luis Prosperi Ramírez
opinion@laestrella.com.pa

Alcanzar la salud universal en el siglo XXI es el mensaje central del informe ‘Salud Universal en el Siglo XXI: 40 años de Alma-Ata', que fue lanzado la semana pasada en México por altas autoridades del país, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Naciones Unidas y los miembros de la Comisión de Alto Nivel convocada por la OPS para preparar este informe. Contiene el posicionamiento de sus miembros en torno a la Atención Primaria de Salud (APS) y la búsqueda de soluciones para hacer efectivo el derecho a la salud y expresa el enfoque utilizado para orientar el debate, el análisis y las recomendaciones sobre cómo garantizar este derecho.

Tiene especial relevancia para nuestro futuro, pues el próximo 5 de mayo tendremos elecciones generales y todos los candidatos a presidente han manifestado públicamente su compromiso con Cobertura Universal en la Salud'. En ese contexto, comparto a continuación un breve resumen de las diez recomendaciones que nos hace la OPS para ayudarnos a avanzar hacia la salud universal en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

• Asegurar un modelo institucional del Estado que permita cumplir con su responsabilidad ineludible de garantizar el derecho a la salud en el marco de los derechos humanos.

• Desarrollar modelos de atención basados en APS, centrados en las personas y las comunidades considerando la diversidad humana, la interculturalidad y la etnicidad.

• Generar mecanismos de participación social real, profunda, inclusiva y accesible, con perspectiva de diversidad (intercultural y funcional) para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud.

• Generar mecanismos de regulación y fiscalización del sector privado para alinearlo con el objetivo de garantizar el derecho a la salud.

• Implementar iniciativas para eliminar las barreras de acceso a los servicios de salud y a todas aquellas intervenciones que tienen influencia sobre la salud de la población.

• Abordar los procesos de determinación social a través de intervenciones intersectoriales de salud que promuevan cambios sustantivos sobre las condiciones ambientales, sociales, económicas, de vivienda e infraestructura básica de una población en un territorio.

• Reposicionar la salud pública como un eje orientador de la respuesta del Estado para la transformación de los sistemas de salud.

• Valorar los Recursos Humanos como sujetos protagonistas de la construcción y consolidación de modelos de atención basados en la APS.

• Promover la utilización racional y la innovación de los recursos tecnológicos al servicio de las necesidades de salud de la población.

• Desarrollar un modelo de financiamiento que asegure la suficiencia, la calidad, la equidad, la eficiencia y la sostenibilidad.

Para llevar a la práctica efectiva estas recomendaciones, nuestro país tiene las fortalezas necesarias, en términos de recursos financieros, humanos e infraestructuras. Como si fuera poco, contamos con una buena cantidad de documentos. Desde los Acuerdos de la Concertación Nacional para el desarrollo hasta el contenido del Libro Blanco para la transformación del sistema de salud; complementados con el Plan estratégico con visión de Estado PAN 2030, y los recientes aportes del sector privado contenidos en la Agenda País 2019-2024 (CCIAP) y la Visión País 2050 (Apede).

Antes deberemos vencer la apatía y ejercer nuestro derecho y deber de controlar la gestión pública y acabar de una vez por todas con el clientelismo político que ha facilitado la corrupción impune de los últimos tiempos; a la vez que se desarrolla un nuevo modelo económico que promueva el bienestar con igualdad de oportunidades para todos

La principal oportunidad se nos presenta con las elecciones que se llevarán a cabo el próximo mes. En ellas los panameños deberemos elegir a los candidatos que hayan demostrado con su trayectoria poseer los elementos obligados de la ética pública, en especial la probidad en el uso de los recursos públicos. No menos importante será que muestren y sustenten planes de Gobierno basados en información y experiencia válida. Trascendiendo los discursos elaborados con promesas que no se cumplirán.

MÉDICO

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