Columnistas 16/04/2019 - 12:02 a.m. martes 16 de abril de 2019

¡No a la reelección!... ¡No al secuestro!

‘Lo más importante es que sepan quiénes son los que aspiran a diputados, porque dependerá de ellos que la (AN) siga secuestrando a los demás órganos del Estado [...]

Guillermo A. Cochez
opinion@laestrella.com.pa

Aunque pareciera título de nuevas series de crimen de Netflix, no lo es. Pero, si la popular plataforma produce la exitosa serie Casa de Papel, versión 2, que hasta filman parte en Panamá, bien podríamos ayudarlos en esta secuencia con capítulos que duran casi diez años en el tiempo, con una gran diversidad de delitos que se ejecutan dentro y fuera de la Asamblea, donde sus protagonistas fueron ‘electos' (con y sin clientelismo) para integrar ese vital Órgano del Estado.

Sin embargo, todos ‘esos delitos pequeños' —nada importante, dirán ellos—, como embotellar a gente, cobrar cheques de empleados que no existen, falsificar firmas, viajes de paseo, no asistir a las sesiones, libretas de billetes de lotería, cupos de taxis, becas, etc., no son comparables al delito de secuestro que la Asamblea hace con los órganos Judicial y, sobre todo, Ejecutivo. Así como lo oyen, el secuestro que los diputados perpetran es la típica asociación para delinquir, en contra del Estado. Con ese delito tan grave, el único juez que los puede juzgar y condenar es el pueblo, a través del voto en las próximas elecciones.

Es el gran problema que afrontaremos el próximo 1 de julio, al instalarse nuevo Gobierno. Los corruptos buscarán lograr la mayoría para chantajear al nuevo presidente. Sumarán PRDs, expertos en estas artes del chantaje; CDs, fieles seguidores, y los pocos panameñistas que saldrán, que quedarán sin cobija alguna. Un virtual secuestro: si no les dan lo que piden, bloquearan al nuevo mandatario (aunque fuera de su propio partido). Implicará darles 30, 40 o 50 mil mensuales para planillas. Puestos en el Gobierno, así como Patacón logró que su esposa fuese embajadora de Panamá en Belice; como Benicio puso a su hijo como subdirector legal de la Caja de Seguro Social y muchos PRDs nombrados allí, entidad supuestamente autónoma. De esos casos debe haber muchísimos más. Eso tuvo sus contraprestaciones: aprobar nombramiento de Olmedo Arrocha en la Corte y de Jorge González en la directiva de la ACP, aunque el mismo violó la Constitución. Así aprobaron (con Martinelli) a Alberto Vallarino en directiva canalera, a pesar del conflicto de intereses que tenía y los magistrados que uno quedó preso por pillo. Ignorar denuncias sobre compra de arroz en Guyana, etc.

La historia de los últimos diez años indica el precio a pagar para que los diputados ‘no molestaran' y fueran complacientes. Con Martinelli, dicen que les daban hasta dos millones por cabeza para que se cambiaran de partido, además de los 420 millones del PAN —que Contraloría no vio o lo pasó por alto— y, con Varela, el dinero fluyó a borbotones a través de planillas exageradas, autorizadas mediante transferencias del MEF y vista gorda y complaciente del contralor Humbert. Fue una especie de alquiler, concluido cuando, por razones desconocidas, decidieron no ratificar en febrero de 2018 a magistradas propuestas por Varela para la Corte Suprema. Después de aquello que hizo encolerizar al presidente, su hermano diputado recordó públicamente a Pedro Miguel González cómo le había podido ganar a Pérez Balladares en la contienda interna de la Secretaría General del PRD en 2016. En mayo de ese año, mi denuncia del hecho en programa de Álvaro Alvarado, con copias de planillas de la Asamblea de delegados del PRD para que votarán por González, fue olímpicamente ignorada por la Contraloría, a quienes envíe mis hallazgos y no me hicieron caso. Amigos de Varela hasta prestaron helicópteros a Pedro Miguel para sus giras. Fue lo que llamaron ‘pacto de gobernabilidad' que tanto daño le hizo a la institucionalidad patria.

¿Sucumbirán a estos expertos secuestradores los 10 o 15 diputados independientes que salgan electos, muchos de ellos en su primera experiencia política y sin ninguna trayectoria que, al igual que los que salgan reelectos, podrían ver como lógica la recuperación de lo ‘invertido' en sus campañas?

Debemos estar claros en que muchos de los que van a la reelección repetirán, por el exacerbado clientelismo que mantienen (Pesé, Ola y La Pintada, Capira, Bocas y varios más, donde ya se sabe quién ganará). ¿Permitirán los viejos que esos nuevos y otros serios que salgamos electos impidan que hagan lo de siempre de plegarse a la mayoría corrupta? Como en la lucha libre, será una lucha de máscara contra cabellera, donde el pueblo apoyará a los que nos atrevamos a frenar tanta vagabundería.

Por esto es que debemos escoger bien a los diputados. Los medios dan prioridad para que conozcan a candidatos presidenciales. Lo más importante es que sepan quiénes son los que aspiran a diputados, porque dependerá de ellos que la Asamblea Nacional siga secuestrando a los demás órganos del Estado, sobre todo si tenemos a manipuladores como Martinelli o Varela de presidente.

La suerte está echada. Además de NO A LA REELECCIÓN, debería ser también: NO AL SECUESTRO.

CANDIDATO A DIPUTADO, CIRCUITO 8-8, PARTIDO POPULAR.

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