Columnistas 28/06/2017 - 12:00 a.m. miércoles 28 de junio de 2017

Reconocimiento al | espíritu mercedario en Panamá

El padre Castaño se destacó por ser una gran persona, y un gran consejero espiritual, él se sentía panameño en nuestra tierra

Virginia Arango Durling
opinion@laestrella.com.pa

En fecha reciente dos sacerdotes de la Orden Mercedaria, consejeros espirituales y amigos, que realizaron labor en nuestro país, han partido hacia la casa del Señor.

El primero de ellos, es fray José Castaño Codesal (q. e. p. d.), a quien conocimos en 1989, de la Parroquia de Fátima en El Chorrillo, nacido en Cerezal (España), el 11 de octubre de 1939, y fallecido en mayo 24 en Palmira, Venezuela. Ordenado sacerdote el 17 de noviembre de 1963, dos años más tarde fue destinado a Venezuela, donde se desempeñó como capellán de cárceles, párroco y superior. En la homilía, del funeral, monseñor Mario Moronta resaltó tres grandes cualidades que en vida caracterizaron al difunto fraile: ‘Nosotros hoy despedimos a un hombre justo que siempre fue un buen cristiano, un hombre alegre, que con la sonrisa mostraba su amor por el apostolado, y un hombre de la Palabra, que quiso e hizo suya'. Así mismo, agradeció a Dios y a todos los presentes por los años de ministerio del padre Castaño en esta iglesia local. Por nuestra parte, podemos decir que el padre Castaño se destacó por ser una gran persona, y un gran consejero espiritual, él se sentía panameño en nuestra tierra, pero añoraba Venezuela, en la cual ejerció su misión pastoral al momento de fallecer cerca de treinta años.

Por lo que respecta a fray Luis Jiménez (q. e. p. d.), de la Parroquia de Fátima, nació el 25 de octubre de 1946, procedente de La Rioja, y falleció el 20 de junio en el Convento de Nuestra Señora de la Merced de Palma de Mallorca, España, realizó su labor en Palma de Mallorca, Guatemala y Panamá por más de quince años. Encargado de la Pastoral Penitenciaria, realizó su labor pastoral en el Centro Penitenciario La Joya, La Joyita y el Centro Femenino de Rehabilitación y frecuentemente nos hablaba de lo difícil de su trabajo y de conseguir voluntarios. En fecha reciente indicaba que ‘Como mercedario implicado en la labor pastoral penitenciaria, vengo a la prisión a visitar al preso, a escucharlo, a verlo, a saber cuáles son sus problema, y habla sobre una sociedad que no debe dar la espalda a la realidad penitenciaria y que se tiene que implicar en su proceso de reinserción', y agregaba que ‘Este trabajo pastoral para mí significa identidad con la vida mercedaria, con el sentido espiritual de san Pedro Nolasco'.

Como se aprecia, ya han pasado varias semanas y días, y no podemos pasar por desapercibido estos acontecimientos que nos han afligido, porque es necesario dar testimonio de vida de la labor de estos sacerdotes que conocimos.

Finalmente, en cuanto a la Orden de la Merced (1218), su presencia desde 1980, en la Parroquia de Fátima en El Chorrillo y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, es significativa en materia de evangelización y obras sociales que, como afirman algunos (cexde, 2011), ‘el espíritu Mercedario, no es solo una forma de vivir, sino también una forma de actuar en clave de liberación, en lugares y zonas en donde de manera evidente aparecen otras formas de cautiverio humano'.

CATEDRÁTICA DE DERECHO PENAL, UP.

(1) AMPARO LILIANA RAMÍREZ FERNÁNDEZ (ALILIANA.R24@GMAIL.COM) COORDINADORA PROGRAMAS ESPECIALES ESCUELA DE EL CHORRILLO RELIGIOSOS MERCEDARIOS EN EL BARRIO DE EL CHORRILLO (PANAMÁ). HOY EL ESPÍRITU MERCEDARIO CONTINÚA LIBERANDO ALLÁ DONDE APARECEN OTRAS FORMAS DE CAUTIVERIO HUMANO COMO LA IGNORANCIA, EL HAMBRE, EL MALTRATO Y LA VIOLENCIA CEXDE NÚM. 31 JULIO – SEPTIEMBRE 2011 (PUBLICADO SETIEMBRE 2012).

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