Columnistas 13/11/2017 - 12:03 a.m. lunes 13 de noviembre de 2017

Más realidades que mitos

Con lo validado en la Audiencia de Delación el jueves pasado, por lo menos pareciera que hemos comenzado a movernos en la dirección correcta

  /

Ernesto A. Holder
opinion@laestrella.com.pa

Con lo validado en la Audiencia de Delación el jueves pasado, por lo menos pareciera que hemos comenzado a movernos en la dirección correcta. Hay mucho terreno por delante, pero también pareciera que la impunidad, columna que sostiene la corrupción, está siendo atacada al igual que la burla que generalmente la acompaña. Hay nombres, caras y conductas que hacen que dudemos de si equis o ye persona es capaz de incurrir en un acto lesivo y delictivo, mucho menos cuando pareciera que no tiene necesidad de ello.

Francolini, De Lima, Ford, José Domingo Arias, Papadimitriu (padre, madre e hijo) y otros; me hacen pensar dos y tres veces al momento de que se les menciona en asuntos de esta naturaleza. Pero, detrás de esas caras y esas sonrisas se oculta el verdadero Yo de las personas, de lo que algunos seres humanos son capaces con una cuota de poder o con acceso a los que la tienen.

Ya antes había dado algo de contexto para que los que van y vienen todos los días, sin prestarle atención a este tema de la corrupción, entiendan bien lo que la sociedad global, y la local, enfrenta en desfavor de su desarrollo. Me referí a una exposición en el año 2007 de Ngozi Okonjo-Iweala, ex ministra de Finanzas y Relaciones Internacionales de Nigeria. Ella expuso el tema: ‘Corrupción: mitos y realidades en el contexto de un país en desarrollo' (‘Corruption: Myths and Realities in a Developing Country Context'), en un evento auspiciado por la Institución Brookings y el Centro para el Desarrollo Global.

La exministra presentó argumentos de significativo valor contextual sobre los problemas de corrupción en las naciones en vías de desarrollo. En muchas instancias, dijo, ‘el debate sobre la corrupción se centra en la corrupción económica en casos como los de la captación de renta, fraude en los procesos de contrataciones y despilfarro en los presupuestos gubernamentales...'.

Ngozi también sostuvo que: ‘la corrupción política, particularmente relacionada a las finanzas de los partidos y a las finanzas de las campañas políticas, gradualmente se viene constituyendo en un reto de proporciones mayores en los países en vías de desarrollo. (...) Los partidos políticos y el proceso político en las democracias emergentes, invariablemente tienden a caer en corrupción'. ‘Me preocupa, dice la exministra, que la corrupción política en sus formas más perniciosas se esté apropiando del continente africano mientras se buscan los mecanismos para emular de los países occidentales, los procesos de control de los financiamientos a las campañas políticas, pero sin la fortaleza en las instituciones fiscalizadoras para su salvaguarda'.

Todos los sistemas políticos experimentan momentos de corrupción y períodos que han significado para ellos algún grado de retos para su supervivencia. Pero este tiempo parece un callejón sin salida en Panamá, si los vientos de corrección institucional que soplan, no son aprovechados. Si la pregunta fue ¿dónde estamos después de casi 28 años de la Invasión?, la respuesta se está conociendo poco a poco, y mucho tuvimos que esperar para saber, lo que creemos es la punta del iceberg .

Deben rendir cuentas todos los que han tenido negocios con Odebrecht, todos los que nos representaron en nombre del Estado panameño. Todos sabemos que esta información no incluye lo ocurrido antes del 2009 y después del 2014. La fiscal Zuleika Moore de alguna forma dejó subrayado el hecho de que hay información desde el 2007 entregada por las empresa que no ha podido ser procesada. Los de todos los Gobiernos deben ir a buscarlos. Pecadores y cómplices deben rendir cuentas y pagar sus culpas.

Lo conocido el jueves pasado no es suficiente. Queremos saber todos los nombres, todos los participantes, todos los cómplices y de todos los partidos, Gobiernos y sectores sociales y empresariales. Toda esa gente que estuvo presente cuando miembros y allegados de todos los Gobiernos, presuntamente, abusaban de los recursos del Estado en provecho propio y de sus socios. Los que acomodaban los asuntos del país para sus propios intereses. Esos, los que estaban al tanto, sentados en las reuniones de gabinete sin abrir la boca para protestar, deben rendir cuentas por su conducta. Solo así comenzaremos a sanear el ambiente político y social y a trabajar afanosamente por establecer una nueva cultura de servicio a la Nación y de desarrollo constructivo para todos.

COMUNICADOR SOCIAL.

comments powered by Disqus