Columnistas 11/01/2018 - 12:02 a.m. jueves 11 de enero de 2018

Rafael ‘Pito' Murgas: la oligarquía no lo perdonó

Murgas era un conocido anfitrión y había entrado a las filas del liberalismo demócrata afín a Enrique Jiménez

Alexis Sánchez
opinion@laestrella.com.pa

Nunca se ha escrito sobre el Diferendo Remón vs Murgas. Para comprender la magnitud del evento, hay que referirse a los antecedentes. Hay un incidente que le cuesta la gobernación a Pito Murgas en el Gobierno de Alcibíades Arosemena. Personeros del Frente Patriótico de la Juventud llegan a Santiago encabezados por Jorge Illueca.

Murgas era un conocido anfitrión y había entrado a las filas del liberalismo demócrata afín a Enrique Jiménez (quien era el padrino de su hijo Rubén Murgas).

Al llegar este grupo de intelectuales después de 10 horas de viaje, Murgas entendió que al margen de las posiciones políticas era un honor para el pueblo la estancia de tan distinguidos intelectuales. Y de inmediato los invita a comer en su residencia, lo que provocó que algunos políticos santiagueños llamaran a Panamá para denunciar que el gobernador Murgas se reunía con gente desafecta a Remón. Señala Nicolás de J. Caballero que Jorge Illueca recibe una de las camisillas de lujo de los Talleres Lux de Murgas.

No terminada las viandas, Pito Murgas recibe un telegrama del ministro de Gobierno donde le señala que el presidente quiere una explicación de ¿por qué ha recibido a los dirigentes de Frente Patriótico? La explicación de Murgas fue contundente al presidente: se dirige a la telegrafía y renuncia irrevocablemente de la Gobernación. Esa fue su respuesta.

En la primera Gobernación Murgas, luego de recuperar terrenos de la nación a nombre del terrateniente Benítez, repartió 100 lotes de lo que hoy es Don Bosco, calle Décima, La Hilda, etc., hasta llegar al estadio. Los títulos provisionales fueron firmados por el gobernador y Carlos Francisco Changmarín, secretario regional del Partido Comunista.

Cuando Murgas era gobernador, ‘los campesinos de Pedernal y otros caseríos, amenazados por Marcos Robles de despojarlos de la tierra, se presentaron a la Gobernación a denunciar que Robles había cercado los poblados. Murgas les dice: ‘Si la tierra es de ustedes... pues echen las cercas abajo que los alambres son los intrusos'. Los campesinos siguieron el consejo del funcionario, y a Murgas lo destituyeron de su cargo y el Tribunal Penal de Penonomé le impuso una multa de 500.00. Al bajar de la Gobernación y en presencia de sectores populares que le mostraron su apoyo, Murgas señaló:

‘Me voy con quinientos balboas menos y no de más'.

Por esos virajes de la oligarquía panameña a Pito Murgas le corresponde presentar al coronel Remón en Veraguas como candidato presidencial, pues políticamente no era un personaje conocido, más bien tenía la impronta cuartelaria. Este hecho cobra especial significado en tanto que Murgas empezaba en la ampliación del Taller Lux no solo con máquinas industriales sino que contrató algunos sastres probados en la industria que hacían de maestros.

En junio de 1952, luego de que el ministro Rubén Darío Carles dictara el ‘Decreto Guillotina', mediante el cual se cercenaba la Escuela Normal, los notables del pueblo se reúnen en el Hotel Plaza y nombran a un presidente del Comité Pro Rescate de la Normal y mandan a buscar a Manuel Celestino González para que fuera vocero del grupo. Gonzalito indaga quién dirige el movimiento y al ser informado responde: ‘El único mando que acepto en Veraguas es el de Rafael ‘Pito' Murgas'.

Es entonces que los notables y el pueblo caminan hasta los negocios de Murgas y le piden acepte el pabellón nacional como muestra de que asume la jefatura del movimiento.

Hay que destacar que Murgas no duda, puesto ‘¿qué hacer?' se habría preguntado, en ese caso, el alma indecisa de un oportunista, para terminar por quedarse al frente de sus negocios comprometidos con la banca del Estado. Pero Murgas no vacila y el hombre y revolucionario que hay en él se impone. Luego de una huelga de catorce días, el Gobierno cede y la Escuela Normal se mantiene.

No debe olvidarse que la oligarquía no perdona. A Rafael ‘Pito' Murgas no lo perdonaron, pues Remón dio la siguiente instrucción: ‘Al primer atraso de Murgas con el banco apriétenle las clavijas y cáiganle a los negocios'.

Remón se ensañó y le cayó encima a los Talleres Lux. Dejaron en la miseria a Murgas con ocho hijos que educar. Gonzalito opta por el suicidio. Es cuando Murgas inaugura su periplo místico con la indiada irredenta y junto con Delia Bejarano Atencio (Mama Chi) inicia un movimiento revolucionario de la indiada que a la postre es el que garantiza el reconocimiento de la Comarca Indígena y un nuevo orden moral.

EXINVESTIGADOR DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD.

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