Columnistas 09/06/2018 - 12:00 a.m. sábado 9 de junio de 2018

Perfil de un candidato

A John Fitzgerald Kennedy simplemente le bastaba un gesto, una mirada para transmitir una idea, pero también era capaz de captar los sentimientos de sus ciudadanos

José Manuel Salazar A.
opinion@laestrella.com.pa

A John Fitzgerald Kennedy simplemente le bastaba un gesto, una mirada para transmitir una idea, pero también era capaz de captar los sentimientos de sus ciudadanos. Más allá del proceso electoral hay que buscar calidad de vida de las comunidades y esto se logrará con la participación activa de los ciudadanos. Es necesario estudiar el perfil de quienes aspiran a ocupar puestos de elección popular. (Conferencia Episcopal Panameña, 2009). Para lograr el país que queremos es imprescindible la participación de la ciudadanía, corregir los vicios políticos que nos han hecho daño a lo largo del tiempo, el excesivo gasto público, la compra de votos, falsas promesas, competencia desleal, fanatismo entre otros vicios. No se puede permitir que la corrupción cubra a nuestros gobernantes, diputados, representantes y servidores públicos.

El perfil está definido en dos grandes aspectos: aptitudes y compromisos políticos. Los primeros se ubican en formación y trayectoria política, y parte del supuesto que, a mayor conocimiento y experiencia, mejor será el perfil del/a candidato/a. Los segundos se clasifican en las dimensiones de la equidad: social, económica y política. El sueño para cualquier pueblo, es poder contar con un candidato político que promueva un Gobierno solidario, progresista e incluyente. Álvaro Matud, experto asesor de candidatos afirma que ‘detrás de los grandes candidatos, hay grandes equipos'. Un líder con experiencia debe estar rodeado de un equipo de personas trabajadoras que, con gran esfuerzo y dedicación, logran que otras personas crean que sí se pueden lograr desarrollos cuando se trabaja con honestidad, humildad y transparencia.

El candidato debe ser honesto, tener compromisos con la verdad, sensible a la justicia y su estandarte es promover la libertad. Debe ser conciliador, respetuoso, amable y tener control emocional. Además, tener confianza en sí mismo, comunicación afectiva, opiniones unificadas, debe tener facilidad para acercarse a los demás. El candidato debe transformar los pensamientos viejos en nuevos y nunca permite que lo manipulen.

Para Max Weber, filósofo alemán, ‘El político debe tener amor apasionado por su causa, ética en su responsabilidad y mesura en sus actuaciones'. Francesc Margall, escritor español, escribió: ‘Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse'.

Los candidatos políticos que aspiran a cargos de elección popular deben autoevaluarse y no cometer los mismos errores de sus antecesores, nunca ofrece dinero o dádivas a cambio de votos. No necesita padrinos para demostrar que a través de sus propuestas puede lograr la transformación y mejoramiento social de toda la comunidad. Es intuitivo, no compra conciencias, es rico en ideas y propuestas capaces de solucionar las problemáticas sociales. No obstante, una vez conocido el perfil del candidato, el pueblo debe responder con ética y no pedir dinero o dádivas a cambio de su ejercicio electoral. Es así como se elegirán en las diferentes corporaciones hombres y mujeres que dirán no a la corrupción y concentración de riquezas, logrando en un futuro cercano la transformación y j usticia social que el pueblo a gritos reclama.

ECONOMISTA

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